Juntó cartones para pagar sus estudios y ahora es uno de los mejores cirujanos de Argentina

Por Eduardo Tzompa
23 de Julio de 2019 Actualizado: 23 de Julio de 2019

No todas las personas nacen con la oportunidad de tener una familia estable y un nivel económico favorable. No obstante, nada es imposible cuando se quiere alcanzar una meta o un sueño. Es por eso que las historias de superación y esfuerzo personal no dejan de sorprendernos.

Y para hablar sacrificio, que mejor que José Como Birche, un reconocido cirujano cardiovascular que nació en una familia humilde de Villa Elisa, un pueblito ubicado a 45 kilómetros de la capital de Argentina.

De niño las circunstancias para él no fueron favorables, por lo que tuvo que empezar a trabajar pintando casas, vendiendo libros, pintando autos y trabajando en talleres mecánicos y fábricas a la edad de 15 años, al mismo tiempo que cursaba sus estudios de bachillerato, informó ABC.

Sin embargo, una de las pruebas más difíciles para José, fue encontrar a su padre muerto a la edad de 19 años dejándolo huérfano a él y a sus otros tres hermanos. Para ser tan joven, la adversidad fue mucha, y a pesar que su mamá era una mujer de escasos recursos nada le impidió terminar el bachillerato con un promedio de 9,7.

De joven trabajó como asistente social del Hospital de Niños de La Plata, donde tuvo la oportunidad de ver por primera vez una cirugía a corazón abierto de un bebé. Fue ahí que José descubrió lo que quería hacer con su vida.

En una charla para TEDx el reconocido cirujano recuerda haber hecho el examen de admisión tres veces para ingresar a la universidad sin conseguir éxito. No fue hasta que volvió la democracia a Argentina que logró entrar a la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de La Plata en 1983.

Para un estudiante de bajos recursos era muy difícil conseguir los materiales escolares por lo que se vio en la necesidad de pasar horas en la biblioteca copiando sus libros y haciendo los dibujos. “Me copié a mano los cuatro tomos del Tratado de Anatomía Humana de L. Testut”, confesó José.

Para los que no lo saben, los cuatro tomos son exactamente 4339 páginas, de acuerdo con Notienred.

Como universitario, tuvo que privarse de muchas cosas como pasar tiempo con sus amigos y divertirse, pero en medio de todas las dificultades mantuvo el ánimo para seguir adelante. Además de pasar largas horas en la biblioteca, sus pequeños ratos libres los dedicaba a recolectar residuos y basura junto con un amigo.

Afortunadamente, después de un tiempo consiguió un trabajo de enfermero en el Hospital Provincial San Juan de Dios, en la capital argentina, donde trabajó 27 años de su vida. Como las enfermeras lo ayudaban y cubrían para seguir estudiando, tuvo que trabajar en el turno nocturno para acudir a clases de día. Como era de esperarse, su rendimiento académico disminuyó, pero un cirujano de buen corazón decidió ayudarlo para prestarle dinero y así no tener que trabajar más de noche.

Actualmente, José es jefe de servicio de cirugía cardiovascular y ha realizado más de cinco mil cirugías que lo avalan como uno de los mejores médicos en su país demostrando que las grandes hazañas se logran mediante esfuerzos modestos pero continuos.

Un antiguo dicho chino dice que “El agua que gotea continuamente con el tiempo penetra una gran roca”, en otras palabras, se puede lograr cualquier objetivo dando un paso a la vez con determinación y fuerza de voluntad. Pero hoy en día el hombre actual está acostumbrado a los resultados rápidos sin tomar en cuenta que un largo viaje comienza con mucho esfuerzo y dedicación.

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