La falta de sueño está asociada con un aumento del apetito

Por MAT LECOMPTE, BEL MARRA HEALTH
17 de Enero de 2020 Actualizado: 17 de Enero de 2020

Una noche de sueño perdida puede ser todo lo que se necesita para aumentar el apetito y hacerle comer más. La investigación muestra que la pérdida de sueño puede desencadenar un sistema de recompensa en el cerebro que puede causar antojos de alimentos “malos”.

Hasta hace poco, los investigadores no sabían si había una relación entre la pérdida diaria de sueño y la reacción del cerebro a la comida. Para un estudio, publicado en la revista Sleep, los voluntarios ingresaron a un período de investigación de nueve días con un déficit de sueño acumulado. Se descubrió que incluso pequeñas cantidades de pérdida de sueño podrían poner al cerebro en riesgo de hiperactivación a buscar alimentos, lo que podría ser un factor de riesgo para muchas enfermedades que afectan el estilo de vida. Esto puede incluir trastornos metabólicos como la diabetes.

Según otro estudio publicado en el Journal of Applied Psychology, el estrés laboral también puede causar la misma reacción en el cerebro. Descubrieron que cuando las personas terminaban un duro día de trabajo, eran más propensas a “comerse” sus sentimientos si estaban estresadas y privadas de sueño.

Alguna vez se pensó que permanecer despierto toda la noche afectaría el apetito y causaría un ligero aumento del peso, pero el efecto desaparecería cuando se reanudaran los hábitos normales de sueño. Pero ahora se sabe que el sueño corto crónico que experimentan muchos estadounidenses los cuales tienen demasiado que hacer, provoca un aumento del apetito y además, puede estar relacionado con la grasa corporal.

posiciones para dormir
La razón por la cual el cuerpo anhela la comida cuando está cansado es por las hormonas. (C_Scott/Pixabay)

Liberación de hormonas

La razón por la cual el cuerpo anhela la comida cuando está cansado es por las hormonas. El mecanismo de control para comer y sentirse lleno consta de dos hormonas. La leptina es secretada por las células grasas y le dice al cerebro que la cantidad de grasa almacenada es suficiente o ha aumentado. La leptina le dice al cuerpo que tiene mucha energía en reserva y que el cerebro debería producir la sensación de plenitud. La grelina es la otra hormona que es secretada por el sistema digestivo cuando hay poca comida en el estómago. Le dice al cerebro que haga que la persona tenga hambre.

No dormir lo suficiente hará que bajen los niveles de leptina en la sangre. La falta de sueño también aumenta los niveles de la hormona grelina, que se sabe que estimula el apetito. Y esto es lo que puede causar los antojos de alimentos, que probablemente no sean vegetales saludables.

Con los hallazgos de estos dos estudios, se puede concluir que dormir lo suficiente no solo es mejor para concentrarse, sino también para su cintura. Para la mayoría de las personas, siete u ocho horas por noche de sueño es suficiente para frenar los antojos de alimentos que podrían conducir a problemas de salud adversos.

Mat Lecompte es periodista de salud y bienestar. Este artículo fue publicado por primera vez en Bel Marra Health.

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