La infiltración del régimen chino en Occidente a través de las organizaciones chinas en el extranjero

Por Heng He
25 de Febrero de 2019 Actualizado: 25 de Febrero de 2019

A Huang Xiangmo, un multimillonario y prominente líder de la comunidad china en Australia, recientemente se le rechazó su solicitud de ciudadanía australiana y se le revocó la residencia permanente.

Medios de comunicación australianos revelaron que había hecho donaciones a políticos en un intento de convencerlos para que impulsaran políticas amigables hacia Beijing. Esta es la primera acción que toma Australia contra los agentes comunistas chinos después de que el país adoptara una legislación contra la intervención extranjera. De hecho, esta acción es la primera de su tipo que se documenta públicamente en un país occidental, y no se puede soslayar su importancia.

Huang había sido presidente del Consejo Australiano para la Promoción de la Reunificación Pacífica de China (ACPPRC, por sus siglas en inglés), una organización pantalla del Partido Comunista Chino, hasta que los medios de comunicación australianos expusieron su conexión en 2017.

A juzgar por el nombre de la organización, parece inofensiva. Después de todo, promueve la unificación pacífica entre China continental y Taiwán. Sin embargo, sus verdaderos motivos y propósitos son más insidiosos.

El régimen chino considera a Taiwán parte de su territorio, a pesar de ser una isla autogobernada. El régimen promulgó una política de una sola China para presionar a otros países para que solo reconozcan a China continental en sus relaciones diplomáticas.

Pero el reconocimiento diplomático y la promoción de la unificación no son lo mismo. Casi todos los países en los que existe la organización CPPRC diplomáticamente solo reconocen al régimen comunista chino.

Mientras que la unificación es una política del Partido Comunista chino (PCCh) para tener a Taiwán bajo el dominio de China continental, ya sea por medio de la paz o la fuerza.

Si el propósito del CPPRC fuera solo influir en la política exterior de un país, no serían necesarios que se establecieran en estos países. En cuanto a promover la unificación de China, el propósito de la organización no es promover el reconocimiento diplomático, sino implementar las políticas del PCCh.

Además, los CPPRC no son como las organizaciones no gubernamentales de gestión flexible que los occidentales conocen, sino que son organizaciones periféricas del PCCh. Es decir, tienen una organización estricta, disciplina y cadena de mando. Todas las organizaciones del mundo que son clasificadas como CPPRC tienen la característica común de no tener una misión y un programa específico. Solo siguen las órdenes de Beijing y en cualquier momento pueden tomar medidas que no estén relacionadas con la “unificación”, según las necesidades de Beijing.

Por ejemplo, la Federación de la Comunidad China del Noreste  (traducción no oficial del nombre chino) es una de las tres organizaciones del CPPRC establecidas en Nueva York. El 11 de febrero de 2001, su organización predecesora celebró una reunión difamando a Falun Dafa, una disciplina espiritual con meditación que fue prohibida por el régimen chino desde 1999 después de que su popularidad asustara a la cúpula del Partido. El régimen chino y sus organizaciones pantalla alrededor del mundo difundieron su propaganda de odio contra Falun Dafa y sus practicantes en un intento de justificar la persecución del régimen, y hasta el día de hoy los practicantes continúan siendo arrestados, detenidos y torturados por su fe.

Liang Guanjun, en ese momento presidente del Comité General de la organización, junto con Zhu Qizhen y Li Daoyu, exembajadores de China en Estados Unidos; Zhang Wenpu, exembajador de China en Canadá, y Zhang Hongxi, ex cónsul general de China en Nueva York, asistieron a la reunión y pronunciaron discursos. En junio de ese mismo año, en una reunión de jefes de asociaciones chinas en el extranjero celebrada en Beijing, Liang informó a las autoridades de Beijing: “Somos la primera asociación extranjera que se opone a Falun Gong. Esto demuestra plenamente el patriotismo de los chinos en el extranjero”.

Los CPPRC figuran como una de las muchas organizaciones chinas en Estados Unidos que son obra del Departamento de Trabajo del Frente Unido del PCCh, en un informe detallado de noviembre del año pasado sobre la infiltración del PCCh en la sociedad estadounidense publicado por el Instituto Hoover de la Universidad de Stanford. El Frente Unido busca impulsar la agenda de Beijing fuera de las fronteras de China.

Ya en 1939, el Frente Unido fue nombrado por el excabecilla del PCCh, Mao Zedong, como una de las tres armas mágicas de la revolución comunista china; las otras dos eran la lucha armada y la construcción del Partido. El principio que subyace detrás del llamado “frente unido” es extraer fuerzas del enemigo para uso propio.

Entonces, ¿quién es el enemigo en este frente unido? Se puede decir que son los mismos objetivos de la revolución comunista china. Antes de 1949, fue el Kuomintang, o Partido Nacionalista, contra el que luchó –y finalmente ganó– en la guerra civil de China. También pueden ser aquellos que se resistieron a los esfuerzos del PCCh de expandirse por todo el mundo, como los gobiernos democráticos occidentales y los partidos políticos. Pero el enemigo debe ser tan fuerte que el PCCh no pueda eliminarlo o conquistarlo de inmediato. Porque si el PCCh tuviera una ventaja absoluta, no habría necesidad de un frente unido.

Entre la composición del régimen comunista chino, hay una organización que es única y no existe en el resto del mundo: la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (en adelante denominada Conferencia Consultiva).

Cuando el Partido Comunista Chino estableció su régimen en 1949, aún necesitaba una autorización formal para ejercer el poder. Entonces se celebró una reunión de consulta política “autorizando” al PCCh a gobernar.

Más tarde, en 1954, Mao Zedong convocó a su propio Congreso Nacional Popular, una especie de legislatura títere, para que lo autorizara a gobernar como jefe de Estado. Ambos órganos no tienen poder real y solo existen para presentar una fachada de legitimidad.

Pero la Conferencia Consultiva tiene una función muy real: el frente unido. Después de la Revolución Cultural, el PCCh comenzó a avanzar hacia el desarrollo económico, y de repente encontró un nuevo uso para los viejos enemigos: podían ser manipulados para servir a los intereses del PCCh. Así, los miembros de la Conferencia Consultiva, con amplios contactos en el extranjero, pusieron manos a la obra.

Como actual presidente de la Conferencia Consultiva, Wang Yang también está a cargo del trabajo de frente unido.

En el pasado, tres departamentos pertenecientes al sistema de frente unido del PCCh se camuflaban de departamentos del Consejo de Estado, una agencia similar a un gabinete, pero en realidad estaban dirigidos por el Departamento de Trabajo del Frente Unido: la Oficina de Asuntos Chinos en el Extranjero, la Administración Estatal de Asuntos Religiosos y el Comité Nacional de Asuntos Étnicos. En la reestructuración del Partido que tuvo lugar en marzo de 2018, los tres departamentos fueron reorganizados y puestos directamente bajo la administración del Departamento de Trabajo del Frente Unido. En otras palabras, son directamente una agencia del Partido y no una agencia de gobierno estatal.

Por lo tanto, estas supuestas organizaciones chinas en el extranjero, como los CPPRC en diferentes países del mundo, se registraron de acuerdo con las leyes locales, aunque siempre estuvieron bajo el mando de Beijing y no operan de forma independiente.

Entre los países occidentales, Estados Unidos cuenta con una ventaja con la Ley de Registro de Agentes Extranjeros, que requiere que las organizaciones y lobbies que trabajan en nombre de gobiernos extranjeros registren su información comercial en el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Todo lo que se necesita es fortalecer la aplicación de la ley. Debido a que el PCCh considera al CPPRC como su herramienta, el CPPRC solo sirve para implementar las órdenes del PCCh. El gobierno de Estados Unidos debe reconocer esta realidad y exigir que todos los CPPRC del país, así como sus presidentes, se registren como agentes extranjeros.

Los puntos de vista expresados en este artículo son las opiniones del autor y no reflejan necesariamente los puntos de vista de La Gran Época.

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