La mayor limpieza de tóxicos de California está fallando, dicen residentes envenenados con plomo

Por CHRIS KARR
06 de Febrero de 2020 Actualizado: 06 de Febrero de 2020

LOS ÁNGELES, California— En los muros exteriores de la Iglesia de la Resurrección en Los Ángeles, carteles en inglés y español anunciaban pruebas de sangre gratuitas de plomo. Dentro de la iglesia, el 31 de enero un comité de la Asamblea Estatal se reunió para discutir el progreso de la mayor limpieza tóxica de California.

La limpieza, que comenzó en 2017, incluye la remoción de tierra contaminada con plomo de miles de propiedades alrededor de una planta de reciclaje de baterías cerrada de Exide Technologies en Commerce, California, justo al sur de Los Ángeles.

Detrás de la iglesia había instalaciones temporales para que los residentes locales se hicieran un análisis de sangre para detectar contaminación, antes o después de asistir a la reunión. Los residentes que hablaron durante el período de debate público estaban molestos por el progreso de la limpieza.

Cuando Joe González, de 63 años, se acercó al micrófono, llevaba un grueso collar formado por unos 125 brazaletes médicos unidos entre sí. Solía llevar “collares hippies”, dijo, pero los reemplace por este accesorio poco convencional para señalar los riesgos de salud de vivir cerca del sitio Exide.

“Estas son etiquetas médicas de los últimos dos años solamente”, afirmó. “Esto es solo la mitad de lo que he pasado en cuanto a tratamientos de radiación, quimioterapia, resonancias magnéticas, tomografías, todo lo que conlleva estar contaminado y envenenado”.

“Es muy, muy difícil comprender ocho, nueve años de batalla en un par de minutos”, comentó. Ahora está más frustrado que enfadado, expresó. “No puedo enfadarme más por esto porque me estoy muriendo de todas formas”.

“Esta es una crisis de salud pública”, añadió. “El DTSC [Departamento de Control de Sustancias Tóxicas] nos está defraudando tremendamente. No tienen un plan conveniente ni eficiente”.

Un letrero en la pared de la Iglesia de la Resurrección anuncia análisis de sangre para detectar altos niveles de plomo en Los Ángeles, California, el 31 de enero de 2020. (Chris Karr/The Epoch Times)

Durante la reunión, la directora del DTSC, Meredith Williams, ofreció una presentación de diapositivas con información actualizada a los miembros de la Asamblea Richard Bloom (D), Cristina García (D) y Miguel Santiago (D).

Niveles peligrosos de plomo y arsénico

Las emisiones de plomo y arsénico de la planta de reciclaje fueron arrastradas por una gran franja de tierra durante más de 30 años. Se cree que unas 10,000 propiedades en un radio de 1.7 millas (2.7 km) tienen niveles de plomo superiores a 80 partes por millón (ppm), un nivel que podría afectar el coeficiente intelectual de los niños.

Se cree que alrededor de una cuarta parte de ellas tienen una muestra de suelo que supera las 1000 ppm, el nivel considerado como residuo peligroso. El análisis de Salud del Estado ha encontrado que los niños que viven cerca de Exide tienen niveles de plomo en la sangre dos veces más altos que el promedio en el resto del condado.

Exide llegó a un acuerdo con el gobierno federal en 2015 para cerrar sus instalaciones y pagar 50 millones de dólares por la limpieza. Pero ha incumplido repetidamente sus obligaciones legales desde entonces. Los costos de la limpieza también se han incrementado, y el estado está pagando la cuenta.

Williams informó que 1606 parcelas fueron “limpiadas y restauradas” hasta la fecha.

“¿Cómo se ve la línea de tiempo en el futuro?”, preguntó Bloom.

“Nuestra intención es simplemente mantener el ritmo de trabajo”, señaló Williams. “La idea sería acelerar el ritmo ahora que llega la primavera y hacer más de 100 propiedades al mes. Así que ese es nuestro objetivo. Seguiremos adelante hasta que no tengamos fondos y entonces buscaremos los otros fondos”.

Cuando Bloom presionó a Williams de nuevo por un plazo, exclamó: “Estamos hablando de más de tres años. Tres, cuatro años”.

Grant Cope, un subdirector de DTSC para la mitigación del sitio, reconoció que “los costos están por encima del presupuesto, en este momento”.

Por encima del presupuesto

Hasta ahora, DTSC ha gastado 157 millones de dólares de fondos estatales asignados para la limpieza, dejando solo 94 millones de dólares para el resto del esfuerzo.

Cope mencionó que el mayor impulsor del aumento de los costos es la estructura de los contratos de DTSC con Parson’s Environment & Infrastructure Group y NEC Construction.

El contrato actual se paga en base al tiempo y los materiales requeridos, y ha dado lugar a un aumento de los cargos “porque están más tiempo en el campo y están moviendo más material”, explicó Cope.

DTSC espera pasar a un contrato de precio por unidad con Parson’s para asegurar un precio fijo para el muestreo y la remoción de suelo. Según Cope, la reestructuración del contrato reduciría el precio por unidad en unos 12,000 dólares.

Sin embargo, “nadie ha firmado en la línea de puntos, así que no sabemos si eso va a ser posible”, aseguró.

“¿Por qué no pensamos en las formas más eficientes de hacerlo desde el principio en lugar de buscar las formas más eficientes más tarde?”, preguntó Santiago. “Es difícil para mí entender cómo estas cosas no pudieron ser alcanzadas el primer día en [términos de] conocer las formas más eficientes de hacer un contrato”.

Cope manifestó que tenía entendido que DTSC intentaba negociar una estructura de contrato diferente. Pero indicó que DTSC no tenía inicialmente suficiente información para elaborar un contrato de precio unitario. Mientras tanto, “la gente quería ver palas en el suelo”.

Afirmó que los desafíos fueron muchos para DTSC: “Esta es una de las mayores y más complejas limpiezas, si no la mayor y más compleja, que DTSC ha hecho, y han limpiado cientos y cientos de sitios en todo el estado”.

Además, si la estimación de los contratistas sobre la base de cada parcela se desviaba por tan solo “un par de cientos de dólares… de repente su exposición está muy por encima de lo que su modelo de riesgo aceptaría de otra manera”, señaló Cope.

Después de una pausa de diez segundos, Bloom preguntó: “¿Es esa la respuesta?”.

Obstáculos para la limpieza

Cope enumeró otros factores que contribuyen al aumento de los costos, entre ellos los cambios de horario y las demoras, los cambios en los materiales de jardinería deseados, el alojamiento de mascotas y las “interrupciones de trabajo” como la lluvia y los “objetos imprevistos” descubiertos en las parcelas.

DTSC afirma que hay alrededor de 1600 propiedades a las que no se les ha proporcionado acceso debido a “personas que no responden realmente”.

“Es increíble, pero es cierto que tal vez no sepan de esa carta que recibieron, significa realmente que deben llamar a ese número”, señaló Cope.

“No descartamos a nadie hasta que no hayamos pasado por un proceso realmente exhaustivo de intentar contactar con ellos”, intervino Williams. “Estamos hablando de siete intentos de contacto en algunos casos, y eso incluye cartas certificadas”.

“No confío en ellos”

Terry González Cano, un residente de Boyle Heights de 48 años que vive a menos de una milla del sitio Exide, afirmó que sabe de un residente que quería que su propiedad fuera examinada, pero no pudo conseguir que DTSC saliera y lo hiciera.

“No tienen la experiencia o los conocimientos para manejar una catástrofe de esta magnitud”, destacó. “No confío en ellos para tomar decisiones que sean en el mejor interés de la comunidad”.

“Si esta fuera una situación que ocurriera en otra parte de Los Ángeles, le garantizo que esa gente ya estaría en todos sus casos”, según Yvonne Martínez Watson, presidenta del Comité de Justicia Ambiental del sector de Sierra Club Ángeles. “No se habría permitido que esto continuara tanto tiempo”.

Las comunidades alrededor del sitio Exide son en su mayoría de bajos ingresos y latinas.

“Esto no es aceptable. Esta gente no debería venir aquí y rogarte por ayuda. Hay que hacer algo y hay que hacer algo de inmediato”, indicó Martínez Watson.

Sus comentarios fueron recibidos con un fuerte aplauso.

Un letrero afuera de una planta de reciclaje de baterías de Exide Technologies en Commerce, California, el 31 de enero de 2020. (Chris Karr/The Epoch Times)

“No hay esperanza para mí”, destacó González Cano. Creció en la zona y sufrió de asma y mareos desde la infancia. Los médicos descubrieron tumores en su útero cuando tenía 15 años. “No hay forma de revertir el daño que me han hecho, y estoy bastante segura de que no veré el final de la limpieza”.

Después de la reunión, Joe González, hermano de González Cano, informó a The Epoch Times que cada uno de los brazaletes médicos que lleva en el cuello representa unos 300 dólares de salarios perdidos.

“Ya no tengo más bajas por enfermedad”, sostuvo. “Uno de mis cánceres me llevó unos 11 meses y medio para superarlo y el último me llevó más de 7 meses para superarlo. Gasté cerca de 2400 horas de vacaciones anuales y bajas por enfermedad combinadas”.

Jane Williams, directora ejecutiva de California Communities Against Toxics, manifestó: “El problema que tenemos con la limpieza de Exide es que no va a desaparecer. Estaremos aquí el año que viene, estaremos aquí el año que viene, estaremos aquí el año que viene”.

El último orador de la noche fue un anciano llamado Máximo. Demasiado débil para estar de pie, se dirigió a todos en español desde el fondo de la sala.

“Durante algún tiempo, mi nieto de 7 años me ha estado diciendo, Oye abuelo, no puedo ir a jugar afuera. Me arden los ojos y no sé por qué”, explicó a través de un intérprete. “Tengo muchos vecinos que ya han muerto de cáncer. Tienes que ir casa por casa. Necesitas revisar a cada miembro de la familia y comprobar nuestros niveles de sangre y ver cómo vamos. Primero ve a la gente, luego ve al suelo”.

 

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