La muerte del jefe ruso de vuelos espaciales destaca lazos de la Agencia Espacial Rusa con China

Por Yang Ning
22 de Mayo de 2020
Actualizado: 22 de Mayo de 2020

Opinión

El jefe del programa de vuelos espaciales tripulados de Rusia, Yevgeny Mikrin, falleció recientemente a la edad de 65 años tras contraer el virus del PCCh (Partido Comunista Chino), de acuerdo con el anuncio de la agencia espacial nacional Roscosmos el 5 de mayo. El presidente Vladimir Putin ofreció sus condolencias a su familia y amigos.

Desde 1981, Mikrin ha trabajado para Energia, la mayor empresa aeroespacial de Rusia. Ayudó a desarrollar sistemas de control de naves espaciales tripuladas y de carga, complejos espaciales multimodulares y naves espaciales automáticas. Su muerte es una pérdida significativa para la industria espacial y de cohetes de Rusia.

Dmitry Rogozin, el director general de la empresa aeroespacial rusa Roscosmos, tuiteó el 1 de mayo: “Datos de trabajadores de la industria espacial y de cohetes infectados con una nueva infección de coronavirus (2019-NCOV) a las 20:00 del 30/04/2020 TOTAL DE ENFERMOS – 173, RECUPERADOS – 16, MUERTOS – 6”.

Al 22 de mayo, Rusia tiene 326,448 casos confirmados del virus del PCCh, con 3249 muertes, según datos recogidos por la Universidad Johns Hopkins.

¿Por qué hay tantos casos de COVID-19 en la industria espacial y de cohetes de Rusia? Los países, regiones y organizaciones que tienen vínculos estrechos con el régimen chino se han visto muy afectados por el virus del PCCh, que estalló en China a finales de 2019. ¿Cuál es la conexión entre la industria espacial y de cohetes rusa y el Partido Comunista Chino?

La carrera armamentista entre Estados Unidos y la Unión Soviética durante la Guerra Fría se intensificó cuando las dos potencias se apresuraron en poner al hombre en la luna. Tras la desintegración de la Unión Soviética, debido a la crisis económica y a la falta de fondos, el programa aeroespacial de Rusia se redujo a medida que la tecnología y el talento quedaron rezagados. Estados Unidos también ralentizó sus programas espaciales debido a la falta de competidores fuertes.

Por el contrario, el PCCh ha invertido considerablemente en el programa espacial de China con un fuerte capital acumulado luego de las reformas económicas de los años 80, especialmente en el lanzamiento de satélites y cohetes portadores. Sin embargo, todavía hay un gran vacío que llenar en la tecnología aeroespacial para China. El PCCh sabía que sería imposible colaborar con Estados Unidos. Así que recurrió a Rusia para obtener apoyo técnico a cambio de beneficios económicos.

El 1 de noviembre de 2017, China y Rusia acordaron trabajar juntos en seis tecnologías relacionadas con el espacio para el período de 2018 a 2022. El acuerdo fue uno de los aproximadamente 20 acuerdos firmados por el primer ministro chino Li Keqiang y su homólogo ruso Dmitry Medvedev en Beijing en la 22º reunión ordinaria entre los jefes de estado de ambos países.

Según un comunicado de prensa de la agencia espacial Roscosmos, los seis sectores de cooperación son: lunar, espacio profundo, desarrollo conjunto de naves espaciales, electrónica espacial, datos de teledetección terrestre y vigilancia de los desechos espaciales.

“La cooperación en el ámbito de los servicios de transporte espacial podría incluir el lanzamiento de naves espaciales chinas a bordo de cohetes portadores rusos para desplegar la constelación de multisatélites de China, así como la posible entrega de motores de cohetes”, dijo la agencia estatal de noticias rusa Sputnik citando al director general de Roscosmos, Rogozin. “[De] China, es el suministro de microelectrónica que necesitamos”. Él también dijo que la navegación por satélite era un área potencial de cooperación, estando China lista para completar su Sistema de Navegación por Satélite BeiDou para el próximo año, y Rusia desplegando su constelación GLONASS.

Sergei Anatolyevich Gavrilov es el jefe adjunto de la cámara baja de la legislatura rusa, representando al Partido Comunista. Según el portavoz del régimen chino, People’s Daily, Gavrilov ha dicho que la colaboración china en programas espaciales traerá enormes beneficios a Rusia.

Para el régimen chino, la colaboración con Rusia impulsaría los avances técnicos de China, permitiéndole superar potencialmente a Estados Unidos en la navegación por satélite, y ejercer la influencia del PCCh en todo el mundo.

El 29 de noviembre de 2017, Rusia aprobó un acuerdo con China para proteger las tecnologías clasificadas utilizadas en las actividades espaciales, firmado el 25 de junio de 2016 en Beijing durante la visita oficial del presidente Vladimir Putin a China.

También se han producido múltiples colaboraciones entre institutos de investigación y universidades rusas y chinas. En 2017, la Escuela de Aeronáutica de la Universidad Jiao Tong de Shanghai y el Instituto de Aviación de Moscú pusieron en marcha un programa educativo conjunto.

La Universidad Aeroespacial Estatal de Samara también colaboró con la Universidad de Aeronáutica y Astronáutica de Nanjing y realizó intercambios académicos en el antiguo Instituto de Motores e Ingeniería de Centrales Eléctricas creado en 2014.

El 3 de marzo de 2018, Roscosmos y la Administración Espacial Nacional de China firmaron un acuerdo para trabajar juntos en el campo de la exploración de la luna y el espacio profundo, y la creación de un centro de datos sobre proyectos lunares.

El 12 de junio de 2019, la Oficina de las Naciones Unidas para los Asuntos del Espacio Ultraterrestre y la Agencia Espacial Tripulada de China anunciaron a los ganadores de su iniciativa de oportunidad conjunta para realizar experimentos a bordo de la Estación Espacial China. La Agencia Espacial Tripulada de China seleccionó nueve proyectos, en los que participaron científicos de 17 naciones. Entre los proyectos se encontraba un observatorio indio-ruso.

En el Salón Internacional de la Aviación y el Espacio de 2019, celebrado del 27 de agosto al 1 de septiembre en Zhukovsky, un pequeño pueblo cerca de Moscú, China mostró sus aviones teledirigidos, cohetes portadores y aviones anfibios desarrollados a nivel nacional. China fue el país socio en el evento de ese año.

En una entrevista con el medio de comunicación estatal chino Xinhua, Alexander Zheleznyakov, miembro de la Academia Rusa de Cosmonáutica Tsiolkovsky, dijo que estaba impresionado por la ventaja competitiva de China en el mercado de lanzamiento comercial internacional y la ventaja técnica de los cohetes chinos.

Se sabe que los sistemas de navegación por satélite tienen múltiples aplicaciones para las comunicaciones, militares y de navegación. Estados Unidos desarrolló el Sistema de Posicionamiento Global (GPS) que se ha utilizado en operaciones de combate a gran escala, como la Guerra del Golfo. Asimismo, GLONASS es el sistema de navegación global de Rusia. El BeiDou de China será el cuarto sistema de navegación global por satélite que se haya creado, después del GPS de Estados Unidos, el GLONASS de Rusia y el Galileo de la Unión Europea.

A través de la colaboración con Rusia, China desarrolló su propio sistema avanzado de posicionamiento, navegación y cronometraje, conocido como PNT, para el sistema de navegación BeiDou. China planea expandir el BeiDou con un objetivo militar. Ahora, el sistema BeiDou ha pasado a su tercera fase de desarrollo, que contará con satélites en órbita terrestre media, tres satélites geoestacionarios y tres en órbita geosíncronas inclinadas. El sistema tiene actualmente 33 satélites en órbita. El plan es finalizar el programa en 2020 con 35 satélites en órbita.

China está comercializando el BeiDou a los países que forman parte de su Iniciativa La Franja y la Ruta (BRI, también conocida como Una Franja, Una Ruta) ofreciéndoles incentivos. A través de esta iniciativa, Beijing invierte en los proyectos de infraestructura de los países, al mismo tiempo que construye una influencia geopolítica.

Según Spaceflight Now, cuando el sistema esté completo, BeiDou tendrá ocho satélites en órbita geosíncrona, siendo el único país que lo haga.

Un informe de 2017 de la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad de EE. UU. y China (USCC) detalla las implicaciones que el sistema BeiDou tendrá en el sistema de posicionamiento global de Estados Unidos. “BeiDou podría suponer un riesgo para la seguridad al permitir al gobierno chino rastrear a los usuarios del sistema mediante el despliegue de malware transmitido a través de su señal de navegación o su función de mensajería (a través de un canal de comunicación por satélite), una vez que la tecnología se haya generalizado”, según el informe.

No cabe duda de que el rápido desarrollo y avance de los programas y proyectos aeroespaciales de China fueron apoyados por expertos e institutos de investigación rusos. ¿Deberíamos decir que el factor real detrás del brote del virus entre muchos expertos aeroespaciales rusos son los lazos lucrativos y políticos de la agencia espacial con el Partido Comunista Chino?


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Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no necesariamente reflejan las opiniones de La Gran Época

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