La Orquesta Sinfónica de Shen Yun es una experiencia ‘increíble de encuentro con el alma’

La Orquesta Sinfónica de Shen Yun es una experiencia ‘increíble de encuentro con el alma’

Linda Devlin y Bill O’Keefe disfrutaron de la Orquesta Sinfónica de Shen Yun en el Carnegie Hall en Nueva York el 12 de octubre de 2019. (Catherine Yang/La Gran Época)

16 de Octubre de 2019

NUEVA YORK—Yvonne Fernandez, directora técnica del Madison Square Garden, tuvo una experiencia que le cambió la vida en Carnegie Hall. Ella asistió al concierto de la Orquesta Sinfónica de Shen Yun (SYSO), y la dejó con un recuerdo que permanecerá con ella por siempre.

“Me hizo olvidarme de todo por completo. Elevó mis sentidos. Sucedió un increíble encuentro con el alma”, dijo Fernandez en la matinée del 12 de octubre.

“Nunca lo olvidaré. Nunca olvidaré cómo se sintió; no quería que terminara”, dijo.

Al enterarse de que la cultura tradicional china se centra en la armonía entre el Cielo y la Tierra, Fernandez dijo que el sentimiento que tuvo mientras escuchaba la música tenía ahora sentido.

“Me retrotrajo a cierto estado y luego a esta increíble altura de sentimiento y expansión, como que cualquier cosa es posible y que todo es posible”, dijo. “También sentí mucha esperanza y deseos, todo lo que quisiera hacer; esta música me hizo viajar por completo”.

La SYSO se compone de músicos de las orquestas de las compañías de gira de Shen Yun Performing Arts, de las cuales hay ahora siete. Habiendo terminado el tramo asiático de la gira, la orquesta realizó dos conciertos en Nueva York.

La orquesta es aclamada por su incomparable habilidad de fusionar Occidente y Oriente, incorporando antiguos instrumentos chinos como la pipa y el erhu en una sinfónica occidental, creando melodías chinas con una orquestación clásica.

“Muchas veces, pienso, no puedo creer lo que estoy escuchando. No podía creer lo que estaba escuchando”, dijo Fernandez.

“Tan solo su belleza y la magnificencia, no podía creer que estuviera viviendo este momento, escuchando esto”.

El arte puede cambiar el curso de vida de una persona, agregó Fernandez, rememorando su propia experiencia teatral como estudiante, que la condujo a donde está hoy día. Ahora, el concierto de la SYSO la inspira a ponerse a trabajar en su rol de escritora.

“Para mí los violines eran como voces, y el drama, y todos los diferentes instrumentos a los que no estamos acostumbrados”, dijo.

“Definitivamente volveré el año que viene”, dijo Fernandez.

‘Música celestial’

Linda Devlin y Bill O’Keefe estaban esperando la temporada de este año de la Orquesta Sinfónica de Shen Yun. Hace tiempo son seguidores de Shen Yun Performing Arts, han visto el espectáculo de danza muchas veces, y han venido al concierto de la SYSO cuatro veces.

“Suena como si viniera del Cielo”, dijo Devlin en el Carnegie Hall el 12 de octubre. “Esta es la cuarta vez que asistimos, la esperamos cada año. Es simplemente tan hermoso”.

“Seguimos regresando”, agregó O’Keefe. Él sintió una clase de relajación pacífica estando entre el público, y dijo que cerró varias veces sus ojos, solo para poder experimentar la música de forma más intensa.

“Suena como si tocaran desde el Cielo, realmente”, dijo Devlin. “Nos sorprende cada vez. Son tan talentosos. Es un lugar pacífico, inspirador, con sonidos del Cielo”.

“El rango de emociones va desde el amor al escape, a la fuerza y la sumisión—recorre toda la gama entera de emociones, absolutamente”, dijo Devlin.

Esta temporada marca el debut del director de orquesta Dmitry Russu, quien ha sido el director de orquesta asistente de la Orquesta Filarmónica de San Petersburgo antes de su nuevo puesto con Shen Yun.

El Maestro Milen Nachev también dirigió la orquesta para interpretar composiciones originales de Shen Yun, salpimentadas con algunos favoritos de la música clásica. Ambos directores de orquesta regresaron para un bis de las obras originales y recibieron fuertes aplausos y una cálida ovación de pie.

“La música de las cuerdas sonaba como música celestial, y al final cuando elevaron el tempo, con los tambores en el fondo, parecía que había sido compuesta con Dios entrando en escena”, dijo Richard Eng, un administrador de portfolios. “Me hizo cerrar los ojos y pensar en el Cielo”.