La poco agraciada solterona de 40 años que se ofreció para casarse con el Rey

Por Su Lin - La Gran Época
21 de Junio de 2018 Actualizado: 29 de Junio de 2018

Había una poco agraciada mujer en el estado de Qi, durante el período de los Reinos Combatientes (475-221 A.C.), quien todavía se encontraba soltera a la edad de 40. Un día, se acercó al palacio del rey y solicitó casarse con él. Lo extraño fue que el rey se casó con ella, e incluso la hizo reina.

Wuyan es el nombre de un lugar y también el de una mujer. El historiador Liu Xiang de la dinastía Han del Oeste (206 A.C. a 24 D.C), en el libro “Biografías de mujeres ejemplares, Zhongli Chun of Qi” que él mismo editó, describía a Wuyan como una mujer de fealdad inigualable –una frente pronunciada, un mentón salido, ojos hundidos, nariz hacia arriba, un cuello grueso, poco cabello, pecho deformado, una espalda jorobada y complexión oscura.

Pero Wuyan no se preocupaba por su apariencia. Ni tampoco porque estaba soltera a sus 40.

Un día, Wuyan dejó su pueblo natal y viajó a la capital de Estado de Qi, Linzi, hoy en día Zibo. Fue a la puerta del palacio y le dijo a los guardias. “Soy una mujer de Qi que no puede encontrar esposo. Escuché que el rey era sabio. Me gustaría trabajar como criada en el harem. Esperaré de forma humilde fuera de la puerta del Rey. Por favor concédame este deseo”.

Esto ocurrió durante el reinado de Xuan de Qi. El estaba por tener un banquete con sus funcionarios cuando los guardias le informaron que la poco agraciada mujer se estaba ofreciendo para ser una criada en el harem. Todos se rieron. “¡Qué mujer tan excéntrica!”, dijeron.

La oferta para limpiar el harem no era para ser interpretada literalmente. Lo que Wuyan realmente implicaba era “Yo me quiero casar con el rey Xuan”.

El rey estaba curioso y llamó a Wuyan. Le preguntó: “Tú no puedes encontrar esposo en tu tierra natal, entonces te quieres casar con el Rey. ¿Qué talentos tienes?”

Wuyan respondió: “No tengo talentos. Es solo que admiro las virtudes de su majestad”.

El rey Xuan le dijo, “Entiendo, pero todavía quisiera saber de lo que eres capaz”

Wuyan tomó una pausa por unos momentos antes de decirle, “Yo me puedo hacer invisible”.

El rey Xuan quedó fascinado. Le dijo: “Quiero verlo. ¿Me lo puedes mostrar?” Antes que terminara de hablar, Wuyan ya había desaparecido.

El rey estaba asombrado. No perdió el tiempo en buscar libros sobre invisibilidad y comenzó a estudiarlos. Pero no podía averiguar cómo Wuyan había logrado desaparecer. Al día siguiente, mandó a llamar a Wuyan y ella vino nuevamente.

Wuyan no respondió las preguntas del rey Xuan sobre la invisibilidad. En vez de ello, con los ojos bien abiertos y apretando los dientes, levantó su mano, tocó su rodillas y repitió varias veces: “¡Peligro!”

El rey Xuan estaba impresionado nuevamente. Le dijo. “Por favor, dime algo más”

Wuyan dijo, “El estado de Qi está enfrentando cuatro crisis”.

La primera crisis, dijo, era que Qi estaba siendo confrontada por formidables enemigos, pero el rey Xuan no había establecido todavía su credibilidad como líder. Si algo le pasaba al Reino, la moral estaría amenazada.

La segunda crisis es que la población estaba ya cansada de la construcción de la terraza majestuosa.

La tercera crisis era que las personas de virtud estaban viviendo aisladas, y que aquellos al lado del rey eran traidores y desleales.

La cuarta crisis era que el rey solo se complacía a sí mismo, se enfocaba en ser feliz, en vez de dedicar todo su tiempo a gobernar el Estado. El daño acechaba bajo la superficie.

El rey Xuan comenzó a tomar seriamente a Wuyan. Esta no era una poco agraciada mujer cualquiera, era una absoluta enviada de Dios.

Luego de eso, demolió la terraza de cinco pisos, detuvo las fiestas y despidió a la gente a su alrededor que solo quería obtener su favores. También proclamó a su hijo como el príncipe de la corona e incluso fue más filial con su madre.

Wuyan fue invitada al palacio, no para ser una criada o concubina, sino para ser la reina.

Dado que Wuyan vino de Wuyan (lo cual literalmente significa “Sin sal”), ella vino para ser conocida como Zhong Wuyan (Sin belleza). De acuerdo a libros históricos, su nombre real era Zhongli Chun. La “Biografía de mujeres ejemplares” la describen como “Zhongli Chun”, mujer de Wuyan de Qi. Reina del rey Xuan”.

En la historia de China, Qi fue uno de los siete estados durante el período de los Reinos Combatientes, y fue el último estado que Qin destruyó para unificar a China. Tenía más de 10.000 carruajes y fue la “Universidad Nacional de Qi”, de donde deriva la mención de las 100 escuelas de pensamiento.

De acuerdo a las “Biografías de mujeres ejemplares”, Zhongli Chun fue una persona ejemplar que hablaba con elocuencia. Fue gracias a su crédito que el rey Xuan fue capaz de transformar a Qi en un Estado fuerte.

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