La policía china obliga a una mujer discapacitada a firmar una declaración de renuncia a su fe

Por Nicole Hao
02 de Abril de 2021
Actualizado: 02 de Abril de 2021

Una practicante de Falun Gong de 68 años que había sufrido torturas por cerca de 20 años, algunas de las cuales la llevaron a la parálisis, se vio obligada a firmar una declaración para renunciar a su fe cuando la policía allanó su casa el año pasado. La practicante murió el 29 de enero después de pedir a sus compañeros practicantes que le hicieran saber al mundo que la obligaron a firmar la declaración en contra de su voluntad.

La practicante había pedido una investigación sobre un método de tortura que se basa en inyectar a los practicantes de Falun Gong con un líquido rojo. Dijo que creía que es una forma de envenenamiento.

Liu Xiufang había sido arrestada ocho veces desde el 2000 y fue sometida a torturas brutales por practicar Falun Gong, un método de superación personal de la escuela de Buda que enseña a las personas a vivir en base a la verdad, la compasión y la tolerancia.

Liu presentó personalmente, en enero de 2013, su testimonio sobre la persecución que sufrió a manos del Partido Comunista Chino (PCCh) a Minghui.org, un sitio web con sede en EE.UU. que documenta la persecución de los practicantes de Falun Gong por parte del PCCh. Su testimonio coincide con el de otros testigos y con los testimonios en otros informes de Minghui durante los últimos años.

En su testimonio, Liu dijo que su salud mejoró desde que empezó a practicar Falun Gong en mayo de 1995. Cuando tenía alrededor de 40 años, había sufrido una enfermedad cardíaca reumática, asma e incontinencia urinaria. En 1995, a la edad de 42 años, las enfermedades de Liu se curaron completamente.

Cuando el PCCh lanzó su campaña política para erradicar a Falun Gong, en julio de 1999, Liu comenzó a solicitarle al gobierno que limpiara el nombre de Falun Gong, y le contó al régimen y a sus compatriotas los beneficios que había recibido en su práctica.

Sin embargo, las acciones de Liu para cuestionar la posición del gobierno sobre Falun Gong enfurecieron al PCCh. Fue detenida por la policía muchas veces, multada y torturada en centros de detención, campos de trabajo y prisiones.

“No hay palabras que puedan describir el dolor de estar esposada en una cama de la muerte… sentí que mi pecho se iba a abrir”, dijo Liu sobre la tortura que sufrió durante una semana en el año 2000.

La cama de la muerte, un método de tortura en el que esposan a la victima a una cama en una posición dolorosa. (Minghui.org)

“Mover un poco las manos y los pies haría que las esposas me cortaran más las muñecas o los tobillos”, continuó Liu. La cama de la muerte es un método de tortura utilizado por el PCCh en el que las cuatro extremidades de una persona se atan en una posición extremadamente apretada a los cuatro lados de una cama durante horas o incluso días.

También fue arrestada dos veces en 2002, una en 2003 y otra en 2005, cuando la obligaron por segunda vez a realizar trabajos forzados por medio año.

En febrero de 2009, Liu estuvo atada a un banco de tigre durante cinco días y cuatro noches. Después de ser liberada del banco, Liu sufrió incontinencia urinaria.

En la tortura llamada “banco de tigre” representada en este dibujo, la elevación de las piernas con el tiempo provoca un dolor insoportable. La tortura se utiliza habitualmente contra los practicantes de Falun Gong detenidos en China. (Minghui.org)

Desde septiembre de 2009 hasta febrero de 2012, Liu estuvo detenida en la prisión de mujeres de Heilongjiang, donde le inyectaron varias veces un medicamento desconocido.

“En el momento en que el médico de la prisión inyectó el líquido de color rojo, sentí que mi cabeza se abriría de golpe en cualquier momento. Grité y lloré de dolor”, escribió Liu. Después de salir de prisión en 2012, las piernas de Liu comenzaron a hincharse y paulatinamente se le volvió más difícil caminar.

Liu llamó a las practicantes que conocía, que habían sido detenidas en la prisión de mujeres de Heilongjiang, y averiguó si también estaban sufriendo los mismos síntomas.

“Las piernas de Cui Shengyun han estado hinchadas durante más de medio año… Qiu Yuxia quedó parapléjica después de perder la función muscular en la mitad inferior de su cuerpo”, escribió Liu.

Liu sospechaba que la prisión había envenenado a los practicantes de Falun Gong que estaban detenidos allí justo antes de liberarlos. En su escrito al portal Minghui, instó a una investigación y le pidió a la gente que defendiera la justicia.

En la tortura llamada “golpiza” que se muestra en este dibujo, los policías golpearon brutalmente a la víctima. La tortura se utiliza habitualmente contra los practicantes de Falun Gong detenidos en China. (Minghui.org)

Campaña “limpieza” 2020

El PCCh lanzó otra campaña contra Falun Gong el año pasado que denominó la “limpieza“, un esfuerzo concertado para obligar a los practicantes de Falun Gong, que aún están en las listas negras del gobierno, a renunciar a sus creencias.

Liu estaba en una de estas listas negras y se convirtió en un objetivo de la campaña del PCCh. En 2020, Liu vivía con su esposo lejos de su familia en una dirección que no figuraba en ningún registro suyo.

Esto llevó a los agentes de policía y a un funcionario comunitario del PCCh a amenazar a la nuera de Liu para obtener su dirección. Le dijeron a la nuera que impedirían que su empleador le pagara el salario si no les decía lo que querían saber.

La policía localizó a Liu en su casa a principios de julio de 2020. En ese momento, Liu estaba postrada en cama. Quedó paralizada 13 meses antes cuando sufrió un derrame cerebral en junio de 2019. Ella y su familia le dijeron a Minghui que creen que la tortura que sufrió en los 20 años anteriores causó el derrame cerebral.

“Ellos [los policías] la obligaron a presionar sus huellas dactilares como lo requería el funcionario de la comunidad en un formulario impreso. También la grabaron en un vídeo”, informó Minghui el 12 de septiembre de 2020.

El formulario que Liu firmó por la fuerza era una declaración escrita previamente para renunciar a la creencia en Falun Gong. Sin embargo, Liu no quería renunciar a su creencia en Falun Gong. Ella le pidió a un compañero practicante que publicara su historia en Minghui para exponer al malvado gobierno del PCCh en China, así como su pesar por firmar la declaración.

Liu Xiufang, una practicante de Falun Gong de la ciudad de Jiamusi, en la provincia de Heilongjiang, noreste de China, falleció el 29 de enero de 2021. (Minghui.org)

Tras la noticia de la muerte de Liu, su nuera sintió un profundo pesar por haberle dado a la policía su dirección.

El esposo de Liu se había vuelto mentalmente inestable después de que fue detenido y golpeado durante cinco días en febrero de 2009. La detención y tortura se produjo por ser esposo de una practicante de Falun Gong. Según Minghui, 12 años después, no se ha recuperado y sufre demencia.

Falun Gong

Falun Gong, también conocido como Falun Dafa, se presentó por primera vez al público en China, en 1992. La práctica se extendió rápidamente de boca en boca a todas partes del país y a todas las clases sociales y profesiones. Las personas informaron haber experimentado mejoras en la salud y la moralidad, mejores relaciones con la familia y con los compañeros de trabajo y menos estrés. Según los informes estatales chinos en 1999, 100 millones de personas en China, 1 de cada 13 chinos, practicaban Falun Gong.

En la noche del 25 de abril de 1999, el entonces jefe del PCCh, Jiang Zemin, sentó las bases para la persecución genocida que lanzaría unos meses después con una carta al Politburó, el comité ejecutivo más alto del partido.

Practicantes de Falun Gong meditan antes de un evento en que piden el fin de la persecución a Falun Gong (Falun Dafa) en China, en el Capitolio de Washington, el 20 de junio de 2018. (Samira Bouaou/The Epoch Times)

Jiang expresó su preocupación ya que consideraba que Falun Gong era “una especie de organización nacional con muchos seguidores, desde funcionarios del Partido Comunista, académicos, soldados, hasta trabajadores y campesinos”.

Temía que las enseñanzas morales tradicionales de Falun Gong fueran una amenaza para la legitimidad de la ideología del PCCh, que se basa en el ateísmo, el materialismo y la idea de lucha.

Jiang escribió: “¿No pueden el marxismo, el materialismo y el ateísmo, que defienden los miembros de nuestro Partido Comunista, ganar la batalla contra lo que promueve Falun Gong?”

La carta continuaba: “¡Esto es absolutamente ridículo!”

El 20 de julio de 1999, Jiang hizo caer todo el peso del partido-estado de China sobre las cabezas de los practicantes de Falun Gong. Se informa que dio la orden de “destruir su reputación, arruinarlos financieramente y eliminar sus cuerpos”.

Se dice que Jiang creía que erradicaría la práctica de Falun Gong en tres meses y, basándose en la experiencia que el PCCh ha tenido al eliminar a otros grupos, esta expectativa no era poco realista.

Los practicantes de Falun Gong (o Falun Dafa) practican la meditación sentada de la disciplina espiritual en Central Park, en Manhattan, el 10 de mayo de 2014. (Dai Bing/The Epoch Times)

El PCCh ha hecho lo peor. Minghui cifra en 4363 el número de muertes confirmadas por torturas y abusos. Debido a la dificultad de obtener información fuera de China, el número real de estos asesinatos es sin duda mucho mayor.

También hay un número muy grande, pero desconocido, de practicantes de Falun Gong que fueron asesinados para traficar con sus órganos a través de la sustracción forzada de órganos vivos, un sistema promovido por el PCCh que algunos investigadores han catalogado como un “genocidio frío“.

Sin embargo, 22 años después de que comenzara la persecución, Freedom House estima que hasta 20 millones de personas todavía practican Falun Gong en China, y el sitio web oficial de Falun Gong, FalunDafa.org, muestra que la práctica se ha extendido a 91 países.


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