Las estrategias de Beijing para reprimir las protestas en Hong Kong

Por Tang Hao
08 de Noviembre de 2019 Actualizado: 08 de Noviembre de 2019

Comentario

Beijing está implementando actualmente al menos seis estrategias de guerra sin límites en Hong Kong para sofocar las protestas en curso.

Guerra sin restricciones, literalmente guerra sin límites, es un término creado por los estrategas militares del Partido Comunista Chino (PCCh). En 1999, dos coroneles del Ejército Popular de Liberación publicaron un libro titulado “Una guerra sin restricciones” en el que hablaban de varios métodos para causar desastres devastadores a un oponente tecnológicamente superior, como Estados Unidos, sin librar una guerra abierta.

Estrategia 1: sofocar la libertad

Hace dos meses predije en mi columna de análisis de noticias que las autoridades de Hong Kong seguirían reprimiendo la libertad de reunión del pueblo de Hong Kong, limitando las manifestaciones en masa y las concentraciones, exactamente lo que está ocurriendo ahora.

La policía de Hong Kong se ha negado en varias ocasiones a conceder permisos para celebrar mítines y desfiles. Cuando ocasionalmente se concedía un permiso, la policía intentaba dispersar a la multitud disparando gas lacrimógeno y otras armas anti-disturbios antes incluso de que comenzara la actividad.

Como una pitón enredando y luego exprimiendo a su presa, las autoridades chinas y los líderes de Hong Kong reprimen continuamente la libertad de expresión y la libertad de reunión en Hong Kong. Esperan que la gente de Hong Kong se acostumbre gradualmente a esto como norma y finalmente deje de luchar por la democracia. Al mismo tiempo, hacen cada vez más difícil que los manifestantes de Hong Kong organicen mítines o manifestaciones a gran escala, por temor a que el escenario de millones de participantes impresione e inspire profundamente a la gente de China continental y a los simpatizantes de todo el mundo.

Estrategia 2: aislar

Si llamamos persona al movimiento antigubernamental de Hong Kong, entonces el PCCh y el gobierno de Hong Kong no solo planean asfixiar a esta persona, sino que también hacen numerosos cortes en sus arterias y venas.

Por ejemplo, hay dos grupos de manifestantes en Hong Kong, uno es conocido como los “valientes y desafiantes” y el otro como los “no violentos y racionales”. Actualmente, la policía ha hecho muchos arrestos de los valientes y desafiantes, lo que equivale a eliminar una barrera que protege al grupo racional y no violento.

El gobierno de Hong Kong también cortó los canales de comunicación de los manifestantes al imponer restricciones al Foro LIHKG y Telegram, la versión de Hong Kong de Reddit donde muchos manifestantes intercambian información e ideas. Además, el gobierno ha restringido la red de operación del MTR (sistema ferroviario), lo que dificulta cada vez más la organización de actividades a gran escala.

Estrategia 3: las leyes del mal y los malvados encargados de hacerlas cumplir

Es bien sabido que la ley establece estándares mínimos para la conducta pública. Es decir, la base fundamental de la ley es en realidad la moralidad. Si una ley no es ética, o si el encargado de hacer cumplir la ley no demuestra estándares morales mínimos, entonces tal ley se convertirá en una ley malvada.

Muchos países tienen leyes de seguridad nacional, ¿por qué el artículo 23 de la Ley Fundamental de Hong Kong, que establece que Hong Kong promulgará leyes por su cuenta para prohibir cualquier acto de traición, secesión, sedición o subversión contra el Gobierno Popular Central, junto con el proyecto de ley de extradición propuesto, causa profunda preocupación y ansiedad a millones de ciudadanos de Hong Kong? Porque saben que el régimen comunista chino no tiene ninguna moral que lo restrinja. Todos están preocupados de que el PCCh utilice estas leyes para abusar del poder y arrestar arbitrariamente a cualquiera que se oponga a ellas.

Las acciones de los policías de Hong Kong demuestran que los policías se han convertido literalmente a vándalos sin ley. Han invadido residencias privadas, han hecho arrestos aleatorios injustificados, han abusado verbalmente a manifestantes llamándolos “cucarachas”, e incluso han torturado y abusado sexualmente a manifestantes que estaban detenidos.

Las leyes y las fuerzas del orden de Hong Kong ya no pueden cumplir su propósito declarado de defender la justicia y mantener el orden social; en cambio, se han convertido en un arma para que el PCCh conquiste al pueblo y silencie a todos los disidentes.

Estrategia 4: intimidar, restringir y silenciar a los periodistas

Recientemente, la policía de Hong Kong lanzó ataques violentos contra periodistas e incluso arrestó a algunos de ellos.

Se informó que el gobierno de Hong Kong planea revisar las titulaciones de cada periodista y restringir el alcance de sus reportajes, indicando que el PCCh y los líderes de Hong Kong están tratando de silenciar a todos los periodistas para que la sociedad internacional vea cada vez menos reportajes sobre las protestas en Hong Kong a medida que se producen.

Al mismo tiempo, la represión de los manifestantes se irá encubriendo poco a poco; es decir, se cometerán actos malvados al margen de la opinión pública. Eventualmente, la comunidad internacional podría pensar que el PCCh ha ganado la batalla contra los manifestantes.

Esto no es en absoluto una exageración. En Taiwán, algunas personas se preguntan si el número de manifestantes en Hong Kong ha disminuido drásticamente y si solo son unos pocos los que siguen protestando, porque hay muy pocos informes sobre las protestas en Hong Kong en los medios de comunicación taiwaneses. Este es el objetivo del PCCh a través de su táctica de silenciar a los periodistas.

Estrategia 5: la guerra del terror

El PCCh está librando una guerra del terror en Hong Kong, principalmente a través de la violencia policial para hacer frente a las protestas, torturando a los manifestantes detenidos y movilizando a los gángsters para que ataquen a los manifestantes y a los legisladores pro-democracia.

Por ejemplo, durante el ataque con cuchillos en Taikoo Shing el pasado fin de semana, un hombre hirió a muchos peatones con un cuchillo y le arrancó la oreja izquierda a un político pro-democracia. Un incidente tan frenético y sorprendente tiene por objeto crear miedo entre toda la población de Hong Kong y debilitar la voluntad de los manifestantes.

Estrategia 6: divide y vencerás

“Unirse con el enemigo secundario y luchar juntos contra el enemigo principal” es una de las declaraciones políticas clave del exlíder del PCCh Mao Zedong. Su esencia es dividir y conquistar, una estrategia que se ha utilizado para abordar las protestas en Hong Kong desde el principio.

Los gobiernos de Pekín y Hong Kong inicialmente calificaron a los manifestantes como “un puñado de alborotadores”, criticándolos por socavar la estabilidad y la economía de Hong Kong en un intento de alentar a los que no participaron en la protesta a que no les agradaran los manifestantes. Al mismo tiempo, a través de la represión violenta, la creación de miedo, el malestar social y la interrupción del transporte público, las autoridades intentan intensificar el malentendido y la hostilidad hacia los manifestantes.

En pocas palabras, el PCCh empuñó un gran cuchillo en una mano y distribuyó caramelos con la otra para dividir a los ciudadanos de Hong Kong. Cuando se logre el objetivo de dividir la sociedad de Hong Kong, el PCCh desempeñará el papel de un pacificador de corazón bondadoso.

El PCCh ha utilizado esta estrategia repetidamente en China continental con mucho éxito. Como resultado, aunque el PCCh es la causa de numerosos problemas sociales en China, muchos chinos que carecen de la capacidad de pensar con claridad y temen los disturbios sociales, optan por creer que el PCCh puede resolver los problemas, y odian a los conciudadanos chinos que son víctimas de la injusticia y que, sin embargo, son etiquetados como alborotadores.

En resumen, el PCCh lanzó una guerra integral sin restricciones contra el pueblo de Hong Kong, militarizando y armando todos los aspectos de la política, la economía, los medios de comunicación, la ley y el transporte público. Aunque no hemos visto ni un solo invasor con uniforme militar, se trata de una guerra en el sentido estricto de la palabra.

Su enfoque nos dice que a los ojos del PCCh, el mayor enemigo es el pueblo. El lema del PCCh “servir al pueblo”, que defiende día y noche, no es más que una herramienta de propaganda y un medio de guerra psicológica.

Recuerde, cuando el PCCh alardea de algo, generalmente es algo que le falta al PCCh en sí. Por ejemplo, cuando el PCCh promociona una “sociedad armoniosa”, significa que la sociedad china no es armoniosa; cuando el PCCh enfatiza “pueblo”, significa que el PCCh no se preocupa por el pueblo.

Por lo tanto, esperamos sinceramente que el pueblo de Hong Kong preste atención a su seguridad en las próximas semanas. También hacemos un llamamiento a los partidarios de otros países, para que presten mucha atención a la situación en Hong Kong y ayuden a los hongkoneses a difundir la verdad sobre su lucha y sobre los hechos relativos a la brutalidad policial, de modo que el mundo pueda seguir escuchando la voz del pueblo de Hong Kong y conocer los actos de maldad del PCCh en Hong Kong.

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Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no necesariamente reflejan las opiniones de La Gran Época

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