Los campos electromagnéticos perturban su sistema inmunológico

Una creciente investigación hace imposible ignorar los efectos biológicos de la radiación electromagnética
Por GREENMEDINFO
16 de Noviembre de 2020
Actualizado: 16 de Noviembre de 2020

Vivimos en una época sin precedentes, en la que los campos electromagnéticos (CEM) de los teléfonos móviles y las estaciones base para su funcionamiento, los dispositivos Wi-Fi, las líneas eléctricas, los cables eléctricos e incluso las computadoras, los televisores y los hornos de microondas, nos rodean las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

Olle Johansson, profesor y jefe de la Unidad de Dermatología Experimental del Departamento de Neurociencia del Instituto Karolinska en Suecia, es uno de los investigadores que se ha cuestionado si los humanos están siendo afectados por esta situación.

En una reseña de 2009 publicada en Pathophysiology, Johansson señala que desde que comenzó la vida en la Tierra hace más de 3500 millones de años, los campos geomagnéticos y la radiación del sol han permanecido en gran medida estáticos.  Durante la progresión de la vida, los organismos vivos han desarrollado formas de enfrentar estas influencias, incluyendo el desarrollo de la pigmentación de la piel para protegerse del sol o, para otras especies, vivir bajo tierra o bajo la densa y protectora vegetación de una selva tropical.

Sin embargo, durante los últimos 100 años, a medida que los CEM se vuelven prolíficos, no hemos desarrollado una adaptación similar. “¿Es posible adaptar nuestra biología a las condiciones de exposición alteradas en menos de 100 años, o tenemos que tener miles de años —o más— para lograr tal adaptación? Y, mientras tanto, ¿qué tipo de normas de seguridad debemos adoptar?”, preguntó Johansson.

Después de revisar una serie de documentos sobre los efectos de los CEM creados por el hombre en el sistema inmunológico, él encontró consecuencias perturbadoras y finalmente concluyó que no solo los límites de seguridad pública existentes son inadecuados para proteger la salud pública, sino también que se deben establecer límites en el despliegue de nuevas tecnologías no investigadas.

Los CEM perturban la función inmunológica

Los CEM presentes en la vida cotidiana, incluidos los lugares de trabajo, los hogares y las zonas de recreación, perturban el cuerpo humano a nivel celular, a menudo a niveles bajos o muy bajos (no térmicos). Johansson incluyó investigaciones que muestran que la exposición a los CEM estimula aumentos en los mastocitos y otros cambios fisiológicos que indican una respuesta alérgica y condiciones inflamatorias.

Él cree que los rápidos aumentos en la incidencia de alergias, asma y otras sensibilidades en todo el mundo constituyen una señal de advertencia, dado que la exposición crónica a los CEM puede conducir a una disfunción inmunológica, respuestas alérgicas crónicas, respuestas inflamatorias y mala salud en general. La exposición a los CEM también se ha relacionado con diversos efectos específicos en el sistema inmunológico, entre ellos: reacción excesiva del sistema inmunológico, alteración de las células inmunitarias, aumento profundo de los mastocitos en las capas superiores de la piel, mayor tamaño de los mastocitos en personas electrohipersensibles, función inmunitaria suprimida o alterada, disminución de la cantidad de células asesinas naturales, células inmunitarias que ayudan a matar las células infectadas con virus y a controlar los signos tempranos de cáncer, y efectos negativos en el embarazo.

Una investigación publicada por la Organización Mundial de la Salud en 2006 sugirió que entre el 1 y el 3.5 por ciento de las personas son hipersensibles a las radiaciones electromagnéticas, aunque se estima que han llegado hasta el 10 por ciento de la población de Estados Unidos, Suecia, Suiza, Alemania, Noruega y muchos otros países. Esta condición se conoce como electrohipersensibilidad (EHS), y conduce a una serie de síntomas físicos y cognitivos al exponerse a los CEM. Los síntomas comunes de la EHS incluyen dolores de cabeza, mareos, fatiga, problemas de concentración, problemas cognitivos, interrupciones del sueño y síntomas cutáneos como picazón, comezón y calor.

Según Johansson, “a partir de nuestros datos experimentales preliminares es evidente que varias alteraciones biológicas están presentes en las personas EHS que afirman sufrir de exposición a los CEM. Las alteraciones son en sí mismas suficientes para explicar completamente los síntomas del EHS, y es evidente la implicación del sistema inmunológico”.

Los daños por exposición a los CEM no son solo una cuestión de aumento del daño celular, sino también de reducción de la reparación, facilitando la propagación de la enfermedad. El reporte menciona pruebas que indican que la exposición a los CEM puede contribuir al daño del ADN y a los efectos adversos en la comunicación celular, el metabolismo y la reparación, y la vigilancia del cáncer dentro del cuerpo, además causa efectos cardiacos y neurológicos adversos, incluyendo deterioro de la memoria, cambios en la actividad de las ondas cerebrales y alteración de la función cognitiva.

Los efectos biológicos de la exposición a los CEM pueden producirse a niveles significativamente inferiores a los límites estadounidenses e internacionales. Se necesitan normas de exposición de base biológica para proteger a los humanos de los efectos de la exposición a los CEM, incluso a niveles bajos, pero, según Johansson, “un límite de seguridad tan completamente protector sería, para muchas situaciones de exposición, cero”.

Desafortunadamente, el actual despliegue acelerado de la tecnología 5G, que requiere la instalación de numerosos dispositivos de transmisión de células pequeñas en los vecindarios, podría aumentar drásticamente las exposiciones a los CEM y sus consecuencias para la salud.

1000 estudios realizados sobre los efectos adversos de los CEM

El conjunto de pruebas que demuestran que los CEM causan daño se ha hecho demasiado grande para ignorarlo. En GreenMedInfo.com, puedes navegar a través de más de 1000 resúmenes sobre los CEM y su conexión con el estrés oxidativo, el daño al ADN, el cáncer, la inflamación y más.

Más de una docena de estudios se centran en los efectos inmunotóxicos de los CEM, incluyendo la reducción potencial de la función inmune en los ancianos y la afectación de los procesos celulares que juegan un papel en el desarrollo del cáncer, el crecimiento y desarrollo adecuado de los organismos.

Los organismos vivos pueden detectar y responder inmediatamente a los bajos niveles ambientales de estos campos“, escribió Henry Lai del departamento de bioingeniería de la Universidad de Washington en Seattle. Como tal, es importante tomar medidas ahora para protegerse a sí mismo y a su familia de exposiciones innecesarias a los CEM tanto como sea posible.

El Grupo de Investigación GMI se dedica a estudiar los temas de salud y medio ambiente más importantes de la actualidad. Se pone especial énfasis en la salud ambiental. Nuestra enfocada y profunda investigación explorará las muchas formas en que la condición actual del cuerpo humano refleja directamente el verdadero estado del medio ambiente. Este trabajo se reproduce y distribuye con el permiso de GreenMedInfo LLC. Suscríbase al boletín de noticias en www.GreenmedInfo.health

Únase a nuestro canal de Telegram para recibir las últimas noticias al instante haciendo click aquí.

Descubra

Vivió 15 años con dolor y ahora viaja compartiendo el hallazgo que le cambió la vida

TE RECOMENDAMOS