Los hongkoneses elogian la cobertura de La Gran Época sobre las protestas por el proyecto de ley de extradición

Por Nicole Hao
09 de Julio de 2019 Actualizado: 15 de Julio de 2019

Las protestas actuales en Hong Kong contra un controvertido proyecto de ley de extradición son el movimiento social más grande que la ciudad haya visto jamás.

El proyecto de ley, que permitiría a China continental solicitar la extradición de presuntos delincuentes, generó una amplia oposición, ya que muchos temen que la propuesta permitirá al régimen chino castigar a sus críticos con falsos cargos.

La oficina de La Gran Época en Hong Kong estuvo cubriendo los últimos acontecimientos sin descanso.

“La Gran Época es el mejor medio de comunicación para informar sobre el proyecto de ley de extradición y eventos relacionados”, dijo Ng Ming Tak, banquero senior de Hong Kong y profesor universitario a la oficina local de La Gran Época en una entrevista realizada el 5 de julio. “Ustedes han dedicado muchos recursos y profesionales para reportar las noticias desde diferentes ángulos, que incluyen la política, la economía, la vida de la gente, la sociedad, la cultura e incluso la religión. Presentan todos los hechos frente a los lectores y ellos pueden ver cuál es la verdad y analizarla por sí mismos”.

El panorama de la prensa en Hong Kong está cada vez más dominado por medios de comunicación con un sesgo pro-Beijing o pro-establishment.

Por ejemplo, el 12 de junio, la policía de Hong Kong disparó gases lacrimógenos, balas de goma y munición antidisturbios para dispersar a las multitudes de manifestantes que se congregaban en la sede gubernamental. Al día siguiente, las primeras planas de tres importantes periódicos pro-Beijing de Hong Kong, Wen Wei Po, Ta Kung Pao y Hong Kong Commercial Daily, calificaron a los manifestantes pacíficos, en su mayoría desarmados, de “amotinados que atacaron Hong Kong”.

La Gran Época sigue siendo uno de los pocos medios de comunicación independientes de la ciudad.

“Creo que más y más medios de Hong Kong están siendo controlados por fuerzas pro-Beijing, y cada vez se oyen menos sonidos independientes”, dijo Simon Lau Sai Leung, un periodista de trayectoria, a La Gran Época el 5 de julio. “La Gran Época es un medio independiente que informa las noticias desde el punto de vista de los hongkoneses”.

Más recientemente, en el aniversario del traspaso de Hong Kong de la soberanía británica a la china el 1 de julio, hubo simultáneamente una marcha pacífica a la que se unieron aproximadamente 550.000 personas, así como una irrupción más violenta al edificio de la legislatura a última hora de la tarde, que vio a cientos de manifestantes irrumpir en el edificio gubernamental.

Al día siguiente, la portada de la mayoría de los periódicos de Hong Kong decidió centrarse en la irrupción. Solo La Gran Época incluyó en su portada a la marcha pacífica de la protesta.

“Que 550.000 hongkoneses marcharan contra el proyecto de ley de extradición es el evento más importante de ese día (…) Unos cuantos manifestantes que irrumpieron en la legislatura desviaron la atención de toda la protesta. Pero sé en qué debería concentrarme”, dijo Ng.

Cobertura oportuna y objetiva

Desde que la población local comenzó a protestar contra el proyecto de ley de extradición, los reporteros de La Gran Época en Hong Kong dedicaron muchas horas a cubrir el acontecimiento.

“En este momento, es muy significativo que La Gran Época exista en Hong Kong”, dijo Kwok Kwan, directora de la sede de La Gran Época en Hong Kong.

“Nuestros reporteros han trabajado muy duro y apenas han dormido durante estas semanas. Mientras informaban sobre la policía dispersando a los manifestantes que rodeaban a la legislatura [el 12 de junio], algunos de nuestros reporteros también fueron afectados por el gas pimienta”, agregó Kwok.

El 9 de junio, La Gran Época también transmitió en vivo la marcha de un millón de personas y los casi dos millones de hongkoneses que protestaron el 16 de junio. El 1 de julio, La Gran Época transmitió en vivo durante más de 24 horas, comenzando con el desfile y continuando con la irrupción en la Legislatura, desde el momento en que los manifestantes golpearon repetidamente las puertas de vidrio con diferentes implementos, hasta que los rompieron e irrumpieron en el interior. A las 4 de la madrugada, cuando Carrie Lam, la máxima autoridad de Hong Kong, realizó una conferencia de prensa para hablar sobre la toma de la Legislatura, La Gran Época también lo transmitió en directo.

Diferentes oficinas de La Gran Época en todo el mundo también cooperaron con la oficina de Hong Kong para ofrecer una cobertura más completa. Por ejemplo, reporteros de diferentes países entrevistaron a sus funcionarios locales, economistas y comentaristas para analizar la situación política y su impacto.

“Después de la protesta del millón de personas, [la edición en chino de] La Gran Época entrevistó a muchos funcionarios estadounidenses. Sus voces de preocupación y apoyo animaron a los hongkoneses”, dijo Kwok.

18 años de compromiso

En 2001, La Gran Época comenzó a producir un periódico en chino en Hong Kong. Comenzando como un periódico quincenal, luego pasó a ser semanal, y finalmente La Gran Época en Hong Kong pasó a publicarse diariamente en enero de 2005.

“[Al informar la verdad], hemos custodiado esta ciudad durante casi 20 años, y nunca nos hemos dado por vencidos”, dijo Kwok.

Kwok lleva más de 30 años trabajando en la industria de los medios de comunicación, comenzando como reportera en el Hong Kong británico. Habiendo sido testigo de tantos cambios en la ciudad, se dio cuenta de lo importante que era que los medios de comunicación cubrieran esos cambios con la verdad.

La Gran Época ha estado cubriendo continuamente cómo Beijing se inmiscuía en los asuntos de la ciudad desde el traspaso en 1997, violando sus promesas de preservar la autonomía y las libertades de Hong Kong bajo el modelo de “un país, dos sistemas”.

Por este tipo de cobertura, La Gran Época recibió amenazas e interferencias de organizaciones locales pro-Beijing.

“Apenas podemos encontrar una imprenta que se atreva a imprimir nuestro periódico. Agentes chinos han estado siguiendo a nuestros empleados , y su seguridad personal se vio amenazada. Nuestros clientes también fueron amenazados por las autoridades chinas. El propietario de un salón que habíamos reservado para una conferencia canceló nuestros contratos después de haber sido presionado por el régimen chino”, dijo Kwok.

En la noche del 28 de febrero de 2006, cuatro hombres irrumpieron en la imprenta de La Gran Época de Hong Kong y destruyeron las impresoras recién compradas, valoradas en más de un millón de dólares de Hong Kong (12.840 dólares). El 30 de mayo de 2013, la imprenta fue nuevamente atacada.

Hasta ahora, la policía de Hong Kong no encontró a los sospechosos.

Un artículo de 2006 sobre la libertad de prensa de Reporteros sin Fronteras registró lo ocurrido cuando empleados de La Gran Época de Hong Kong recibieron paquetes bomba.

Elogios de los hongkoneses

En el pasado, muchos destacados hongkoneses elogiaron el compromiso de La Gran Época con la información veraz.

“Es realmente difícil encontrar un medio de comunicación que tenga conciencia y que haya tenido la valentía de informar sobre la verdad durante tantos años en Hong Kong”, dijo el exlegislador Lam Wing Yin en una entrevista en diciembre de 2015.

Joseph Cheng Yu-shek, exprofesor de ciencias políticas en la Universidad de la Ciudad de Hong Kong, describió así una vez a La Gran Época: “La Gran Época se adhiere al espíritu de la verdad”.

“Ustedes son un modelo para los hongkoneses que todavía quieren tener una opinión independiente”, dijo Joseph Zen Ze-kiun, el Cardenal de Hong Kong, en una entrevista en marzo de 2016.

La cobertura única de La Gran Época va más allá de los temas locales.

“La Gran Época tiene conexión con muchas personas de alto nivel dentro de China continental. Ha informado sobre algunos eventos antes que otros medios de comunicación. Por ejemplo, el despido de [los ex altos funcionarios del PCCh] Wang Lijun y Bo Xilai, luego el despido de Xu Caihou [exvicepresidente de la Comisión Militar Central de China, la principal agencia del Partido a cargo del Ejército]”.

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