Mastercard suspende operaciones con dos bancos de Venezuela como respuesta a sanciones de EE. UU.

Por Julian Bertone
06 de Septiembre de 2019 Actualizado: 06 de Septiembre de 2019

La empresa estadounidense Mastercard suspendió sus servicios en dos bancos estatales de Venezuela a consecuencia de las sanciones impuestas por el presidente de Estados Unidos Donald Trump, que buscan presionar a Nicolás Maduro para que abandone su régimen dictatorial.

Uno de estos bancos es el Banco de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (BANFANB), que se trata de una entidad financiera creada específicamente para atender al sector militar.

En un comunicado oficial publicado en Twitter, BANFAN denunció a la comunidad nacional e internacional, así como a sus clientes civiles y militares, “la suspensión unilateral de los servicios interbancarios en las tarjetas de crédito BANFANB por parte de la empresa norteamericana Mastercard, materializado a pesar de nuestros esfuerzos hoy miércoles 4 de septiembre a las 15:55 horas”.

La entidad calificó a las medidas de “injerencistas y arbitrarias” e incluso como “una violación a los derechos humanos” de sus clientes.

El otro banco afectado es el Banco Agrícola de Venezuela (BAV), que tiene su sede principal en Altamira, Caracas. En este caso, la entidad no informó lo ocurrido en sus páginas de redes sociales, solo publicó un anuncio en Twitter para la misma fecha donde asegura a sus clientes que todos sus servicios “se encuentran 100% operativos”, sin dar más detalles.

Por su parte, Mastercard, anunció su proceder por medio de una carta dirigida a Franki Medina, presidente de Consorcio Credicard, en la que afirma que como resultado de las sanciones implementadas el 5 de agosto de 2019 por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, “Mastercard debe suspender toda actividad” con los dos bancos antes mencionados.

La empresa también aclaró en el mismo documento que se trataba de una “suspensión”, dejando abierta la posibilidad de reanudar las actividades ni bien un “cambio en las circunstancias” lo permita.

El 5 de agosto, Trump firmó una orden ejecutiva autorizando sanciones a cualquier compañía internacional vinculada con EE. UU. que brinde apoyo a Maduro, y el 4 de septiembre venció el plazo de las licencias concedidas para que las compañías completen las transacciones necesarias para el cese de sus operaciones en Venezuela.

Se trata de otra forma de ayuda de Estados Unidos para terminar con la dictadura socialista que oprime al país y favorecer el regreso de la democracia. En ella se hace referencia a la “contínua usurpación al poder por parte de Nicolás Maduro y personas afiliadas a él” y también menciona los continuos abusos a los derechos humanos y “la injerencia en la libertad de expresión” en manos del régimen chavista.

La orden, que también permite bloquear los activos que tengan en EE. UU. las empresas que hagan transacciones con el actual régimen venezolano, también impactó en la industria del petróleo.

A fin de no violar las sanciones, la empresa petrolera China National Petroleum Corp. (CNPC), una de las principales socias de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), detuvo por completo sus actividades el mismo miércoles 4 de septiembre.

Este cese de operaciones fue un segundo golpe duro al régimen chavista, luego que en una primera instancia, y como respuesta al mismo acuerdo, China suspendiera a principios de agosto el embarque de 5000 millones de barriles de petróleo.

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