Medios usan la pérdida de una madre para promover prácticas criminales de trasplante del régimen chino

Por Daniel Holl
25 de Junio de 2019 Actualizado: 27 de Junio de 2019

Se dice que el dolor por la pérdida de un hijo es algo que ningún padre debería tener que sufrir. Sin embargo, la pérdida de un familiar está siendo potencialmente utilizada para poner un rostro compasivo a una industria siniestra.

Artículos de medios chinos mostraron los últimos tristes momentos de un niño de 7 años entubado tendido en una cama de un hospital mientras las lágrimas de su madre se deslizaban por su cara para caer en las sábanas donde yacía su hijo.

La madre de Wang llora mientras le limpia la cara. (Usuario: Lightning Video/Weibo.com)

El niño, llamado Wang Rui, falleció la mañana del 13 de junio en la ciudad de Qingdao, a veces llamada Tsingtao, provincia de Shandong, China, según distintos artículos de los medios de comunicación chinos. Wang sufría de glioma.

El glioma es un tumor que crece en el cerebro y la médula espinal, según la Clínica Mayo.

Su hígado, dos riñones y dos córneas de sus ojos fueron trasplantados a otras personas.

Sin embargo, es posible que el régimen chino haya ordenado a los medios de comunicación chinos poner bajo una luz positiva las prácticas de trasplante de órganos del país asiático. Los artículos enfatizaban repetidamente que el niño era un “ángel”, y afirmaban que era el deseo del niño donar sus órganos, a pesar de que pudo haber estado inconsciente cuando se tomó la decisión.

Esta iniciativa podría haber sido provocada por un reciente artículo publicado el 18 de junio sobre un tribunal independiente en Londres que concluyó unánimemente que China está matando a prisioneros de conciencia por sus órganos. El panel del tribunal concluyó que los practicantes de Falun Dafa son una de las principales fuentes para la sustracción de órganos del régimen chino. La historia fue difundida por los principales medios de comunicación de occidente.

La muerte del niño

A Wang le diagnosticaron glioma el 12 de enero, según Qingdao Morning News. Fue hospitalizado en la mañana del 3 de junio, con dolores de cabeza y vómitos. Esa noche perdió el conocimiento.

Los médicos dijeron que el tumor era inoperable debido al lugar donde se desarrolló en el cuerpo de Wang, de acuerdo al Qingdao Morning News. La Clínica Mayo sugiere que el glioma generalmente se puede curar, aunque con diferentes niveles de dificultad.

Justo antes que el niño falleciera, el hospital en el que estaba internado realizó un acto con la Cruz Roja de la ciudad de Qingdao. El “Día del Trasplante de Órganos en China” se celebró en el Hospital Afiliado de la Universidad de Qingdao el 11 de junio – este día cae en el mismo mes en que se estableció la oficina “610” hace 20 años. El 10 de junio de 1999 se creó la oficina “610” para perseguir a los practicantes de Falun Dafa en China.

En la ceremonia, los padres se inscribieron para ser donantes, según el Qingdao Morning News. Los artículos dan a entender que Wang quería donar sus órganos, sin embargo había perdido el conocimiento una semana antes. “Nuestro hijo decidió donar, nosotros como marido y mujer también queremos hacerlo”, dijo supuestamente el padre de Wang al Qingdao Morning News.

Wang falleció, solo dos días después. Más delante los artículos describieron que sus cinco órganos trasplantados habían salvado a cinco personas de la muerte.

El negocio de los trasplantes

El Hospital Afiliado de la Universidad de Qingdao, donde Wang pasó sus últimos días, es uno de los muchos hospitales que estuvieron funcionando secretamente como un centro de sustracción forzada de órganos.

La investigación realizada por los colaboradores de Minghui.org, un sitio web dedicado a la persecución contra los practicantes de Falun Dafa en China, describió este centro de trasplantes en un artículo de 2017 (en chino).

El artículo dice que el hospital tiene 14 habitaciones solo para operaciones de trasplante y alrededor de 27 camas. El hospital se especializa en trasplantes de hígado. En el momento del artículo, se decía que las camas estaban continuamente ocupadas, y que aproximadamente cada uno o dos días se realizaba una nueva cirugía de trasplante.

Los pacientes que acudieron a ese hospital generalmente solo esperaban una semana hasta que recibían un hígado. En comparación, en un informe de 2017 se describe que en Estados Unidos, que tiene un mayor número de donantes que China, el tiempo promedio de espera es de 239 días (pdf).

Un ejemplo específico de una cirugía rápida ocurrió en 2008, según Minghui.org (en chino). Un hombre llamado Zhao Shouxian, de 41 años, fue al hospital de la Universidad de Qingdao el 3 de junio de 2008. El 6 de junio, ya se realizó la operación. Más tarde falleció en noviembre de ese año.

El hospital es solo uno de los muchos que funcionan como centros de trasplantes de órganos y que fueron extraídos a la fuerza de los prisioneros de conciencia en China.

La sustracción de órganos: un genocidio oculto perpetrado por el régimen comunista en China

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