Misteriosas pistas reabren el caso del niño pintor desaparecido en España hace más de 30 años

Por Romina Garcia
30 de Octubre de 2019 Actualizado: 07 de Noviembre de 2019

El enigmático caso del niño pintor, David Guerrero Guevara, desaparecido hace 32 años en Málaga, España, continua sin resolverse. Sin embargo, recientemente aparecieron pistas que dieron un giro a la investigación: una caricatura y una carta dieron esperanzas a su familia que aún espera encontrarlo con vida.

La familia de la artista de 13 años comenta que esa tarde salió de casa para dirigirse a una importante galería de arte. Más de 30 años después, una excompañera de clase del niño, llamada Gema, encontró en el buzón de su casa un dibujo original que David le regaló días antes de desaparecer, de acuerdo a La Vanguardia, en 2019.

Gema explicó que los investigadores interrogaron a varios chicos de la clase: “Nos preguntaron si teníamos algún dibujo de él y yo dije que sí, aquella caricatura”. Desde entonces no volvió a ver la caricatura hasta que la hoja de cuaderno apareció en su buzón después de tantos años, según  publicó Diario SUR, en 2019.

El dibujo se convirtió en una de las pistas más importantes del caso. La policía lo relacionó con una foto de un hombre suizo que se hospedaba en la época de la desaparición, en un hotel de Málaga. Tres años después, una camarera de ese hotel informó del hallazgo de una servilleta en la habitación donde se leía “David Guerrero. Huelin”, pero para entonces el turista ya había fallecido, precisó La Vanguardia.

Imagen ilustrativa. (Mflito/Wikimedia Commons/CC BY-SA 4.0)

La tarde de su desaparición tenía previsto conceder una entrevista a un periodista ya que acababa de exponer su primera obra, Cristo de la Buena Muerte, en una conocida galería de arte malagueña.

La amiga de David no podía creer que el dibujo que había en el buzón era el mismo que ella entregó a la policía. Entonces le aviso a Jorge Guerrero, hermano mayor de David y al periodista Daniel Carretero, quienes lograron reconstruir el trayecto que hizo David el día de su desaparición.

Lo que resultó aún mas extraño es que Gema explicó que el buzón no tiene su nombre, ni su apellido y no está empadronada ni censada en ese inmueble, por lo que no sabe cómo llegó allí, ya que tendría que estar en manos de la policía o de el juzgado.

Además apareció otra pista anónima: una carta que recibió Antonia Guevara, la mamá de David, apunta a un tal Gervasio, una persona vinculada a la peña El Cenachero, donde David debía ir esa tarde para sus clases de pintura.

Imagen ilustrativa. (jackmac34/Pixabay)

“Lo curioso es que en 32 años no ha ocurrido nada extraño y curiosamente, en el último año, cuando nos hemos puesto a investigar, yo con el hermano mayor de David, nos encontramos con el detalle del anónimo y ahora la caricatura”, enfatizó Gema y añadido que la “familia está expectante, simplemente, y preocupada. Lo que necesita es una explicación, que la Policía pueda dar las explicaciones oportunas porque a mí me parece un hecho muy grave que 32 años después estemos todavía con estas cosas”.

Gema y la familia de David entregaron la caricatura al grupo de investigación que lleva el caso.

Antonia recordó cómo fue el día de su desaparición.: “Su padre fue a recogerlo a la exposición y le dijeron que allí no estaba. Se fue a su academia y tampoco le dijeron nada. Fue entonces cuando llegó a casa y me preguntó dónde estaba el niño con la cara descompuesta. Yo le dije que no tenía ni idea. Fue a poner una denuncia pero la policía le dijo que era muy pronto y nos pusimos con la ayuda de los vecinos a buscarlo por toda Málaga”, contó a El Mundo, en 2019.

“Yo dejé mi puerta abierta durante meses por si volvía el niño, pero nada. Yo dejé de salir de casa, de ir a celebraciones familiares”, agregó.

Policía de España. (Contando Estrelas/Flickr/CC BY-SA 2.0)

Los investigadores no encontraron demasiados indicios. Todos sus esfuerzos fueron en vano. “Me dicen que es como si se hubiese esfumado”, explica su madre.

Los agentes ya desesperados incluso escucharon a videntes que hablaban que habían visto al niño en Milán, en una secta de Montserrat, en México. Incluso hace seis años se recibió una llamada donde una persona aseguró haber visto a alguien con los rasgos de David. Aquello quedó en nada y el caso fue muriendo con el paso de los años.

“Hemos entrevistado a más personas que la propia policía en 32 años”, explica Daniel, el periodista. “Estos frutos han sido cosechados en los últimos meses. Los nuevos datos apuntan ahora a la antigua peña en la que el pequeño recibía sus clases de pintura. Ese sería el epicentro de los hechos, y no el resto del recorrido del joven hasta su aula. Ahí es donde surge el nombre de Gervasio”, agregó a El Español, en 2019.

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