Monito solitario sujeta la mano de su salvador. Fue abandonado 7 años en una jaula diminuta

Por La Gran Época
24 de Abril de 2019 Actualizado: 28 de Abril de 2019

A medida que el hábitat de la vida silvestre se reduce, los inevitables enfrentamientos entre humanos y animales en todo el mundo traen sufrimiento ilimitado a una miríada de especies animales. Es realmente una tragedia para contemplar.

El lado positivo, sin embargo, es que donde hay tragedia hay gente buena que responde al llamado.

Gracias a la Wildlife Friends Foundation de Tailandia (WFFT), en el pasado mes de agosto, varios animales enjaulados en condiciones miserables fuera de un templo de la provincia de Rayong se liberaron de su vida de abandono. Y un encuentro en particular no puede evitar conmover el corazón humano.

Durante los últimos siete años, un pequeño mono macaco, llamado Khai Now, vivía en una pequeña jaula de alambre cerca del templo, probablemente abandonado por su antiguo dueño. En el templo, también había más de 100 animales como él.

Imagen ilustrativa. (Crédito: 9883074/Pixabay)

El nivel de abandono era vergonzoso. Sin espacio para escalar o saltar, Khai pasaba sus días agachado en una esquina. Mientras tanto, los transeúntes indiferentes le arrojaban basura, sobras o incluso alcohol. Khai estaba débil, sucio e insoportablemente solo.

Cuando Tom Taylor de WFFT llegó a la escena para observar la situación antes del rescate, Khai estaba agachado como una bola, escondiendo su cara. Pero lo que se desarrolló a continuación es verdaderamente desgarrador.

Tom se acercó a Khai y sacó su pequeña mano a través de la malla de alambre y agarró su dedo, desesperado por tener compañía. Por fin, había un alma bondadosa que se preocupaba por él. El rescatista tomó varias fotos de la interacción.

Tom se quedó un rato hablando con Khai y dándole agua para beber.

Imagen ilustrativa. (Crédito: Alexas_Fotos/Pixabay)

Poco después, habían llevado a Khai al santuario de WFFT donde se le daría una segunda oportunidad de vida. Por fin, sus días de terrible abandono habían terminado. La vida en el santuario permitió a Khai revelar que tiene un lado tierno, aunque años de angustia habían dejado su huella. Estaba desnutrido y sufría de problemas de comportamiento debido al aislamiento.

“Los macacos son monos altamente sociales y la comunicación por contacto es una parte vital de su sociedad, se asean, juegan, se abrazan, necesitan interacción social con su propia especie”, dijo Tom a The Dodo.

“Hay numerosos beneficios del aseo social, incluyendo la mejora de la higiene, la liberación de endorfinas y la reducción del estrés”, explicó.

Pasará algún tiempo antes que Khai esté listo para ser reintroducido con otros macacos de nuevo. Mientras tanto, tiene un gran recinto en el santuario con mucho espacio para escalar y mucha fruta fresca para disfrutar.

Imagen ilustrativa. (Crédito: Alexas_Fotos/Pixabay)

“Khai Now es un alma gentil”, añadió Tom. “No quería nada más que acicalarme o abrazarme para consolarme”.

“Nunca deja de sorprender que animales como Khai Now puedan tener algún nivel de confianza en los humanos después de ver lo que les hemos hecho”.

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