NASA concluye que podría establecerse una base permanente en la Luna

23 de Julio de 2015 Actualizado: 23 de Julio de 2015

Sea porque el informe estuvo concluido por estos días, sea porque coincide con el aniversario de la llegada de Neil Armstrong a la Luna, algo cada vez más cuestionado sobre si fue real con el argumento –entre otros- de porqué no se volvió nunca más, lo cierto es que la NASA acaba de actualizar su visión sobre el tema y asegura que la base lunar permanente está más cerca que nunca.

El nuevo plan sería posible gracias a un fuerte aporte de los privados, que permitiría alcanzar los US$10.000 millones necesarios, algo sin lo cual las finanzas públicas no parecen dar con la cifra: de momento el presupuesto de la NASA es de unos 4.000 millones anuales para viajes al espacio, cifra harto insuficiente en relación al costo del emprendimiento lunar.

El interés de los privados sin embargo se combina de manera harto importante con el público, mucho más allá del científico. La base lunar sería la antesala de las primeras minas de hidrógeno, que estarían prontas en diez años o menos, y por ellado oficial habilitarían la llamada “Autoridad Internacional Lunar”, que Estados Unidos está dispuesta a liderar sea como fuere.

¿Para qué tener minas de hidrógeno?

La idea de que los astronautas se instalen en siete años más en la Luna, para comenzar a trabajar en una base minera, es una de las claves para la investigación espacial futura, entienden los científicos, Una base industrial para las minas de hidrógeno a partir del hielo lunar, son la clave para la propulsión de los motores que llevarán a poner un hombre en Marte, como corolario de una serie de viajes al planeta rojo, que también necesitan de ese combustible.

Por supuesto que la minería del hidrógeno se abre como una parte “científica” de lo que sería dable explotar en el satélite y que entra ya en el terreno de las especulaciones y el análisis de costos y beneficios.

Además, los costos de transporte espacial, se han minimizado con los tiempos y actualmente las operaciones resultan mucho más accesibles. Mientras en la era de los cohetes Apolo, insumía unos 46.000 dólares el quilogramo enviado al espacio, actualmente la cifra es diez veces menor, según el informe publicado por la revista especializada The Verge.

El estudio analiza no obstante fuertes contrapartidas “un obvio número de riesgos” a evaluar en tanto “los costos y riesgos de desarrollar una base lunar están lejosde lo que se considera aceptable en el mundo de los negocios, atendiendo el retorno de la inversión” puntualiza.

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