NASA encuentra azúcares en meteoritos que impactaron la Tierra

Por Anastasia Gubin
21 de Noviembre de 2019 Actualizado: 21 de Noviembre de 2019

Un equipo internacional que trabaja con la NASA encontró azúcares que son esenciales para la vida en el interior de los meteoritos.

El nuevo descubrimiento se suma otros hallazgos que hacen suponer que el bombardeo de meteoritos sobre la Tierra antigua puede haber ayudado al origen de la vida, suministrando los elementos para su construcción, informó la NASA el 18 de noviembre.

Esta hipótesis se sustenta por la creciente lista de compuestos biológicamente importantes que se han encontrado en los meteoritos en los últimos tiempos, señala el equipo de investigación.

Los científicos descubrieron los azúcares analizando muestras en polvo de los meteoritos utilizando un sistema especial de espectrometría que clasifica e identifica las moléculas por su masa y su carga eléctrica.

La ribosa y otros azúcares bioesenciales como la arabinosa y la xilosa, se encontraron en dos meteoritos diferentes, ambos ricos en carbono, registrados como NWA 801 (tipo CR2) y Murchison (tipo CM2).

“La ribosa es un componente crucial del ARN (ácido ribonucleico)”, destaca la NASA.

“En gran parte de la vida moderna, el ARN sirve como molécula mensajera, copiando instrucciones genéticas de la molécula de ADN (ácido desoxirribonucleico) y entregándolas a fábricas moleculares dentro de la célula llamadas ribosomas, que leen el ARN para construir proteínas específicas necesarias para llevar a cabo los procesos vitales”, añade.

Entre los otros componentes importantes de la vida que se han encontrado en meteoritos anteriormente están los aminoácidos, que son esenciales para la formación de proteínas, y los nucleobases, que también son componentes del ADN y ARN.

“Sin embargo los azúcares eran la pieza faltante entre los principales componentes de la vida”, dijo Yoshihihiro Furukawa de la Universidad de Tohoku, Japón, según el informe de la NASA.

“La investigación proporciona la primera evidencia directa de la presencia de ribosa en el espacio y la entrega del azúcar a la Tierra. El azúcar extraterrestre pudo haber contribuido a la formación de ARN en la Tierra prebiótica, lo que posiblemente llevó al origen de la vida”, añadió.

Furukawa es el autor principal del estudio sobre este hallazgo, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, el 18 de noviembre.

Concepto artístico de meteoritos que impactan la Tierra antigua. (Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA)

“Es notable que una molécula tan frágil como la ribosa pueda ser detectada en un material tan antiguo”, dijo Jason Dworkin, coautor del estudio en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland.

Los científicos anunciaron que esperan usar estos resultados cuando analicen asteroides como Ryugu y Bennu, que se formaron en épocas iniciales de nuestro Sistema Planetario. Trozos de ambos asteroides están siendo obtenidos por la nave espacial Hayabusa2 de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón y OSIRIS-REx de la NASA.

Modelo de la estructura molecular de la ribosa y una imagen del meteorito de Murchison. Ribosa y otros azúcares fueron encontrados en este meteorito. (Yoshihiro Furukawa/ a través de la NASA)

La química en la biología, un misterio por resolver

El equipo de estudio resalta en el informe que aún es un misterio “cómo la biología pudo haber surgido de procesos químicos no biológicos”. Es decir cómo la química da origen a los procesos biológicos que generan la vida.

Considerando que “el ADN es la plantilla para la vida”, que lleva las instrucciones de cómo construir y operar un organismo vivo, su presencia y conocimiento podría ser fundamental.

Sin embargo, el ARN también lleva información, y muchos investigadores piensan que “el ARN evolucionó primero y luego fue reemplazado por el ADN”, añade el informe.

“Esto se debe a que las moléculas de ARN tienen capacidades de las que carece el ADN. El ARN puede hacer copias de sí mismo sin la “ayuda” de otras moléculas, y también puede iniciar o acelerar las reacciones químicas como catalizador. El nuevo trabajo da alguna evidencia para apoyar la posibilidad de que el ARN coordinara la maquinaria de la vida antes del ADN”, sostiene a continuación.

Esta conclusión está sustentada por el hecho que el azúcar del ADN, el 2-deoxirribosa, “no fue detectado en ninguno de los meteoritos analizados en este estudio”, dijo Danny Glavin, coautor del estudio en la NASA Goddard.

“Esto es importante ya que podría haber habido un sesgo de entrega de ribosa extraterrestre a la Tierra temprana, lo cual es consistente con la hipótesis de que el ARN evolucionó primero”, concluyó el científico.

***

Descubre

Cambio climático: una campaña de desinformación magistral

TE RECOMENDAMOS