Tesla inventó el primer platillo con tecnología “extraterrestre” pero no dejaron que lo viera volar

Por Isabel Valencia - La Gran Época
26 de Agosto de 2019 Actualizado: 26 de Agosto de 2019

El genio del siglo XX ha sido poco reconocido en la historia y en sus descubrimientos, pero lo que pocos saben es que entre sus inventos se encuentra lo que podría ser un platillo volador, que hasta ahora se mantiene sumido en el misterio. 

Nikola Tesla es uno de los grandes genios de la humanidad, pero curiosamente su trabajo no ha sido reconocido en su totalidad y siempre se escuchan rumores de que otros científicos robaron sus inventos. A pesar que Tesla hizo grandes descubrimientos con respecto a la electricidad, siempre fue opacado por su rival Thomas Alva Edison, a quien ahora se le atribuye el invento de la bombilla eléctrica.

El invento más misterioso y poco conocido de Tesla es una máquina voladora, algo parecido a un platillo volar u ovni de nuestro días. Esto quedó registrado en su última patente de hace más de 100 años bajo el número 1.655.114, que sería sobre una peculiar aeronave al que él llamaba “el primer platillo volador del mundo”, según History.

En esa época había personas que decían haber tenido contacto con platillos voladores y, al parecer, la máquina voladora de Tesla tenía mecanismos que los platillos voladores tenían en su interior como “un capacitor discoidal con suficiente tamaño como para que su empuje le permitiera volar, mientras otros pequeños capacitores permitirían controlar la dirección, a lo que agregaba un sistema de estabilización y control giroscópico de accionamiento eléctrico”, según describe el mismo medio. Además, el interior de la nave estaba equipado con pantallas planas de vídeo y cámaras externas para los puntos ciegos de los pilotos.

Pero Tesla no pudo ver su sueño hecho realidad. En sus últimos años de vida, se encontraba en total aislamiento y era considerado un loco lleno de orgullo. Aunque le concedieron la patente, la nave tenía un inconveniente, y es que la aeronave no llevaba su fuente de energía sino que debía ser energizado por las torres de transmisión inalámbrica (fuentes de la “energía libre”). Debido a falta de financiación para el desarrollo de las torres, la nave no pudo construirse.

Sin embargo, por más loco que fuera considerado Tesla, el Servicio Secreto de Estados Unidos se apoderó de todas sus patentes luego de su muerte, alegando que era por razones de “Seguridad Nacional”. A pesar que el inventor quería utilizar sus diseños para ayudar a la paz mundial, mediante un acceso a la energía libre, los gobiernos y financistas no estuvieron de acuerdo con este proyecto, así que no recibió la ayuda que tanto necesitaba.

Sin embargo, sus inventos sí fueron valorados y codiciados por los nazis, quienes utilizaron sus modelos y proyectos tecnológicos para su propio beneficio, según History. Ahora sus inventos son utilizados por el servicio secreto de  una potencia mundial.

Si se hubiera prestado más atención a los inventos de Tesla desde un comienzo, quizá la humanidad tendría un desarrollo tecnológico más avanzado o quizá sus inventos no habrían caído en las manos equivocadas.

A pesar que a Tesla se le conoce por ser el que propició importantes cosas que utilizamos día a día, como la radio, la televisión, la electricidad AC, la bobina de Tesla, iluminación fluorescente, las luces de neón, dispositivos de radio control, rayos-X, radar, micro ondas y muchos otros, el legado más grande de Tesla para la humanidad, es el de poder dejar el mensaje de que es posible “soñar en grande”.

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