Niña de 4 años queda casi ciega por pasar demasiado tiempo jugando con el celular

Por La Gran Época
26 de Abril de 2019 Actualizado: 27 de Abril de 2019

Un padre en Tailandia descubrió que dejar que su hija jugara con su teléfono móvil, tenía más efectos perjudiciales que beneficiosos ya que su pequeña de solo 4 años casi quedó ciega.

Dachar Nuysticker Chuayduang, el padre, contó en las redes sociales una dolorosa historia sobre lo que le pasó a su hija por utilizaba el celular inteligente por demasiado tiempo, y esta adicción a la pantalla le trajo unos terribles efectos secundarios.

En su publicación de Facebook, Dachar explicó que su hija comenzó a utilizar el celular desde los 2 años y que la niña se volvió, literalmente, adicta a los dispositivos y lloraba cuando se lo quitaban.

El padre comenzó a darle a la niña su teléfono móvil para jugar como una forma de mantenerla ocupada mientras él trabajaba.

Pronto empezaron a surgirle a la pequeña problemas de salud, pero él no los relacionó inmediatamente con el uso excesivo de su dispositivo.

Comenzó teniendo problemas oculares y a partir de ese momento tuvo que usar anteojos.

Luego su vista se degeneró gradualmente, y a la edad de 4 años la niña tuvo que someterse a una cirugía porque su visión había empeorado, y le diagnosticaron con ambliopía.

Después de la cirugía los doctores advirtieron que la niña no debía acercarse a ninguna pantalla digital, pues la luz de estos dispositivos fue lo que causó su pérdida de visión.

Finalmente, el padre de la pequeña descubrió que el uso prolongado e incontrolado de su aparato era el culpable de la enfermedad, y que el uso excesivo de teléfonos inteligentes por parte de los niños puede tener graves consecuencias para su salud.

La doctora Rawat Sichangsirikarn, profesora asociada de pediatría en Bangkok, explicó que los teléfonos móviles aunque pasaron a ser parte de nuestra vida cotidiana y pueden beneficiar tanto a jóvenes como a los mayores en la obtención de nueva información y en la comunicación rápida, también es un arma de doble filo debido a los efectos secundarios perjudiciales.

“Esto es particularmente grave cuando los adultos permiten que sus hijos pequeños usen tecnología inteligente como teléfonos inteligentes y tabletas durante largos períodos de tiempo. Sin ningún límite, el exceso de tiempo frente a las pantallas puede tener consecuencias graves para la salud física y mental de un niño”, explicó, según The asian parent.

¿Cómo pueden los teléfonos inteligentes y las tabletas afectar el desarrollo de un niño?

El uso de uno de estos aparatos inteligentes durante demasiado tiempo puede afectar el bienestar físico, mental y emocional de un niño de diversas maneras.

Salud Física

Ver las pantallas de los teléfonos inteligentes durante largos períodos de tiempo aumenta el riesgo de afecciones oculares como la miopía y la fatiga ocular.

Los niños pueden experimentar menos sueño y asimismo afecta su concentración. Esto lleva a un ciclo de sueño poco saludable ya que los niños duermen más durante el día y menos durante la noche. De hecho, por cada 15 minutos que el niño usa un dispositivo inteligente, pierde 60 minutos de sueño.

Los niños pequeños desarrollan retrasos del habla con un aumento en el tiempo frente a la pantalla.

Los niños pueden experimentar asimismo varios problemas físicos como pérdida o aumento de peso (por falta de movimiento y mirar fijamente a las pantallas), insomnio, dolores de cabeza, mala nutrición y problemas de vista.

Los niños también pueden llegar a sufrir problemas de salud mental, cambios de comportamiento y depresión.

Pueden volverse agresivos y fácilmente irritables si los padres no les dan acceso a teléfonos inteligentes o tabletas. La irritabilidad también afectará otras habilidades – particularmente la EF (función ejecutiva), en términos de pensamiento y control emocional. Estas habilidades forman la base para el éxito futuro del niño cuando sea adulto.

Los niños pueden desarrollar también ansiedad, soledad, culpa, autoaislamiento, depresión, cambios de humor y excitación.

La exposición a aparatos inteligentes también puede aumentar el riesgo de padecer trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y autismo.

En cuanto a las habilidades generales, los niños que están expuestos a aparatos inteligentes durante períodos prolongados de tiempo pierden oportunidades cruciales para desarrollar otras habilidades básicas e importantes.

Por ejemplo, no aprenden a jugar independientemente o con sus compañeros, ni aprenden a pensar independientemente.

Tampoco desarrollan la escritura ni la lectura, habilidades sociales que son muy importantes para su crecimiento futuro.

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Esta mamá compartió el secreto que liberó a su hijo del autismo:

“La mejor parte de este cambio es que él sigue siendo él mismo, pero simplemente más feliz”

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