Viaje familiar a la playa se vuelve pesadilla cuando niño de 3 años casi pierde los dedos de los pies

Por Chris Ford
10 de Julio de 2019 Actualizado: 10 de Julio de 2019

Desde el momento en que llegan a las doradas arenas de la playa, los niños solo quieren correr y jugar. ¿Quién esperaría que un día familiar lleno de diversión se convirtiera en una pesadilla? Esta historia sirve como recordatorio de lo que puede comenzar cómo un día normal en la playa podría terminar con una noche en el hospital.

Para una familia, no existía forma de saber qué había debajo de la arena.

Todos sabemos que los niños necesitan tomar ciertas precauciones de seguridad cuando están en la playa, tales como hidratación, sombreros, protector solar, chalecos salvavidas y trajes de baño de protección. Una precaución que no podemos tomar es revisar lo que podría haber debajo de la arena, solo se puede esperar a que los pies jóvenes y desprevenidos lo descubran. Es algo difícil de predecir.

Katja Kafling Wichmann, de Dinamarca, quería compartir en las redes sociales lo que sucedió exactamente con su hijo en 2013, en un día que debía ser un paseo alegre por la playa.

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Imagen Ilustrativa. (Crédito: montreep/Shutterstock)

Su hijo Jacob, que tenía 3 años de edad en ese momento, corría con alegría por la arena cuando de repente sus gritos de entusiasmo se convirtieron en alaridos de pura agonía. El pequeño se tropezó con un pozo de brasas ardientes, ligeramente cubierto de arena pero muy caliente. Probablemente de la noche anterior, cuando alguien encendió una hoguera en la playa.

Cuando Katja llevó a Jacob a la sala de emergencias, se encontró que sus pies estaban tan quemados que se le desprendía la piel.

Al pequeño Jacob le tomó casi 12 meses de tratamiento en el hospital para curar sus graves quemaduras, en las que casi pierde los dedos de los pies.

Los médicos pudieron injertar piel de sus muslos en sus pies.

Las cicatrices permanentes ahora le recuerdan al niño de nueve años el trauma que sufrió cuando era más chico, algo que se podría evitar si la gente que hace fogatas en la playa hace lo correcto y apaga por completo sus fuegos con agua. Después de todo, nadie quiere ver que este tipo de descuido cause daño a los demás.

La Dra. Marianne Cinat, del Centro Regional de Quemaduras de la UCI, dijo al Western Journal que cuando la gente cubre los fuegos de la playa con arena en lugar de apagarlos, “la arena atrapa el calor, lo que hace que los carbones ardientes se vuelvan aún más ardientes”.

Aunque la gente que hizo el fuego en la playa quizás no tenía ninguna intención maliciosa, aún así dejó al joven Jacob con una cicatriz permanente.

Unos años más tarde, en 2017, Katja compartió una foto de los pies con cicatrices de su hijo después de ver un incidente similar en las redes sociales, en el que un hombre sufrió un destino similar.

La foto de Katja se volvió viral con rapidez. Ella esperaba alertar a otros de los peligros potenciales que acechan en la playa.

Esta lista de cosas que se deben hacer y las que no se deben hacer, puede ayudar a mantener nuestras playas más seguras.

Reducir el riesgo de lesiones por quemaduras. Las fosas de fogatas pueden arder hasta por 24 horas a pesar de estar cubiertas de arena, la cual puede conservar el calor incluso si las llamas están apagadas, dice el Dr. Víctor Joe, director del UCI Health Regional Burn Center en Orange.

El Dr. Víctor aconseja a los adultos que tengan cuidado cuando usen o limpien las fosas de los fuegos y ofrece pasos sencillos para disminuir el riesgo de lesiones por quemaduras en los fogones:

  1. No entierres carbón caliente en la arena. Puedes extinguir las llamas, pero los carbones pueden arder hasta por 24 horas, y la arena conservar el calor.
  2. Los carbones cubiertos de arena son un peligro oculto, en particular para los niños que pueden ver una hoguera como un arenero.
  3. Para extinguir de manera segura el carbón, empápelo en agua, espere cinco minutos y vuelva a mojar. Si no hay agua disponible, simplemente deje que las brasas se quemen, sin enterrarlas.
  4. Sea consciente de su entorno, en especial con los niños alrededor. Trate las fosas de fuego como lo haría con una piscina o cualquier otra cosa peligrosa y tenga la misma precaución alrededor de ellas. Esté atento a las brasas que emanan de los fogones.
  5. Siempre asuma que hay carbón caliente en el fondo de un hoyo de fuego.
  6. Si se quema, no ponga hielo en la piel. Puede causar daño, en especial en los niños, cuya piel es más delicada que la de los adultos. Enjuague la quemadura con agua fría durante un máximo de 10 minutos y luego cúbrala con un paño o toalla fría.
  7. Lleve a la víctima de inmediato a la sala de emergencias más cercana.

Con las precauciones adecuadas, las barbacoas en los patios traseros y las fogatas en la playa pueden permanecer seguras para ti y tus hijos.

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