“No pude evitar levantarme y aplaudir”, comenta el público de El Rey Mono

“No pude evitar levantarme y aplaudir”, comenta el público de El Rey Mono

(Elina Villafañe/La Gran Época)

13 de Junio de 2015

BUENOS AIRES, ARGENTINA – “Es un espectáculo que tiene un nivel de perfección técnica y plástica que es envidiable, y que de alguna manera sirve para agilizarnos la imaginación y para estimularnos a lograr cosas parecidas”, dijo el reconocido director de cine Juan José Jusid después de ver El Rey Mono en el Teatro Opera Allianz el viernes por la noche.

El director y guionista, reconocido por películas como ¿Dónde estás amor de mi vida que no te puedo encontrar? y Los gauchos judíos, entre otras, quedó impactado por el nivel del espectáculo de El Rey Mono.

“El espectáculo es impecable técnicamente y las proyecciones son perfectas, las sustituciones son perfectas, profesionalmente me llena de envidia”, dijo y destacó la cantidad de bailarines que forman parte del espectáculo –alrededor de 30 personas– y la cantidad de cambios de vestuario y personajes que cada uno realiza.

el reconocido director de cine Juan José Jusid
El reconocido director de cine Juan José Jusid. (La Gran Época)

Pero no sólo elogió las cuestiones técnicas de la puesta en escena, sino también las emociones que transmite el show. “Es un espectáculo delicioso, he disfrutado, he sonreído. Cuentan [la historia] de una manera que uno se va enganchando hasta querer saber qué pasa al final”, expresó.

El Rey Mono, de la compañía neoyorquina Shen Yun Performing Arts, está basado en la novela ‘Viaje al Oeste’, la historia más famosa de Oriente, y se presenta con el sello distintivo de Shen Yun: danza clásica china, música original que combina Oriente y Occidente, fondos animados y un magnífico vestuario.

Rodrigo Giménez, actor de teatro y TV
Rodrigo Giménez, actor de teatro y TV. (Daniel Musa/La Gran Época)

Rodrigo Giménez, actor de teatro y TV, también quedó impresionado con El Rey Mono, especialmente con la actitud de los bailarines de Shen Yun.

“Cuando terminó, lo primero que me pasó fue un ‘wow’, no pude evitar levantarme y aplaudir, era lo menos que podía hacer porque realmente es muchísima la entrega que hubo. Creo que la emoción más grande fue al terminar su desempeño, verlos a los artistas en una grado de humildad tan superfluo y tan distinto de lo que estamos acostumbrados a ver acá en calle Corrientes. Todavía me vibra”, expresó.

También comentó que pudo disfrutar del espectáculo a un nivel emocional más profundo de lo que suele pasar con otros espectáculos. “Emocionalmente traté mucho de alejarme de lo racional porque en Occidente estamos muy acostumbrados a un teatro muy psicológico, entonces traté de alejarme de eso y me entregué a la música, a los colores, al buen gusto, a la perfección, a la textura, a las telas, a esos rostros. Me reí, me asusté. Era todo muy claro, por eso es que no tenía que transmitirme a lo racional para tratar de entenderlo sino que era algo que me resonaba a algo más abajo, a algo más sensible. Estoy emocionado, me encantó”, dijo.

Los artistas de Shen Yun—bailarines, músicos, coreógrafos, compositores y todo el equipo– siguen la noble tradición de contemplar a lo divino como inspiración. Para ellos, esta conexión espiritual es la motivación para lograr la excelencia, es el corazón detrás de cada movimiento de los bailarines y cada nota de los músicos. Es la razón por la que el público puede sentir que Shen Yun es algo diferente, explica la compañía en su sitio web.

El periodista y coordinador en el Programa de Colectividades del Ministerio de Cultura de la Nación, Ernesto Mariano
El periodista y coordinador en el Programa de Colectividades del Ministerio de Cultura de la Nación, Ernesto Mariano. (Daniel Musa/La Gran Época)

El periodista y coordinador en el Programa de Colectividades del Ministerio de Cultura de la Nación, Ernesto Mariano, también pudo percibir esta particularidad de los artistas de Shen Yun. “La forma en que se brindan en el escenario es sin ninguna duda espectacular. Y lo que es el espectáculo, sin ninguna duda no hay forma de expresarlo”, comentó y destacó en particular la pantalla de fondo con la que interactúan los bailarines.

“Es para no solamente decirle a la gente que venga a velo, sino para que la gente se lleve lo mismo que me puedo llevar yo todos los años. Ya lo vi el año pasado, también hace unos días acá y seguiría viéndolo porque es muy, muy bueno”, finalizó.

Sólo quedan dos presentaciones de El Rey Mono en Buenos Aires antes de concluir su gira por Latinoamérica: sábado 13 de junio a las 21 h y domingo 14 de junio a las 15:30 h, en el Teatro Ópera Allianz.