Nuevas medidas para salvar los 250 yaguaretés que quedan en Argentina

10 de Julio de 2015 Actualizado: 10 de Julio de 2015

Argentina siempre fue un país con una abundante fauna debido a su gran variedad de climas y vegetación y ha sido cuna de diversas especies muy apreciadas por su aporte al ecosistema y sus singularidades. Sin embargo, en los últimos años varias de esas especies se están extinguiendo y no se trata solo de causas naturales sino debido a la mano del hombre.

Las principales causas que diezman las especies son: la caza furtiva, la contaminación ambiental, el cambio climático y la pérdida de hábitats por la tala o la agricultura, determinan distintos investigadores y ambientalistas.

Especies como el armadillo gigante o tatú carreta, la nutria gigante, el guacamayo verde, el gato andino y el yaguareté o jaguar (el mayor felino del continente), entre otros, se encuentran actualmente en peligro de extinción.

Red Yaguareté –una asociación de naturistas con foco en los yaguaretés- estima que de éstos quedan menos de 250 en todo el país, divididos en tres poblaciones distintas: Salta y Jujuy, región chaqueña y selva misionera. De las provincias de Entre Ríos y Corrientes ya desaparecieron hace algunas décadas, así como al igual que de otras provincias donde se lo llegó a avistar, inclusive de la Patagonia argentina.

Acciones para recuperar el jaguar en Corrientes

En la provincia de Corrientes se extinguió hace más de seis décadas, por ello un grupo de ambientalistas con asesoramiento de científicos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) iniciaron un proyecto para que el yaguareté se reproduzca y que sus crías puedan ser reintroducidas en la naturaleza en al menos cuatro años.

Así fue como una ejemplar hembra llamada Tobuna –cedida por un zoológico- llegó al Centro Experimental de Cría del Yaguareté en la provincia de Corrientes.

El objetivo de este centro es desarrollar las técnicas que permitan criar yaguaretés que puedan ser liberados y vivir exitosamente en su ambiente natural. Tobuna fue bien recibida por la población correntina, quien conoce la necesidad de la existencia de este predador.

“Su ausencia generó un aumento de animales herbívoros y de depredadores medianos que degradan la flora y la fauna silvestres y atentan contra la biodiversidad” explicó la bióloga Sofía Heinonen, presidente de The Conservation Land Trust e impulsora del proyecto.

A partir de la experiencia con Tobuna, el Senador Nacional por Corrientes Eugenio Artaza, presentó una iniciativa –aprobada recientemente por sus pares- para la cría, educación y turismo del yaguareté en la Reserva Natural del Iberá tendiente a la preservación y reproducción de la especie autóctona en el máximo humedal de la región.

Cifras mundiales alarmantes

Estudios publicados por la Revista Science, informaron que 233 especies de vertebrados terrestres resultaron extintas desde el año 1.500 y el resto están sufriendo una reducción media del 25% en el número de individuos, afectando así el ecosistema en el que viven.

Es de público conocimiento que durante distintos ciclos históricos los movimientos de las placas continentales o fenómenos como la caída de meteoritos han ocasionado la extinción de diversas clases de especies. Sin embargo, en el presente período las principales pérdidas vienen como consecuencia de la mano del hombre y sus actividades que atentan contra el orden de la naturaleza.

Distintas organizaciones ambientalistas, entre ellas la Fundación Vida Silvestre de Argentina, están bregando para concientizar sobre la importancia de preservar el hábitat de las especies amenazadas, quienes tienen su razón de ser en el ciclo de la vida y en el presente periodo histórico.

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