Nuevo presidente de Andalucía pone fin a 40 años de socialismo y promete el “poder de entendimiento”

Por Anastasia Gubin
18 de Enero de 2019 Actualizado: 18 de Enero de 2019

El presidente del partido Partido Popular andaluz Juan Manuel Moreno asumió hoy el cargo como presidente de la Junta de Andalucía poniendo fin definitivo a los 40 años de gobernación socialista que estableció en el territorio una regiones más pobres de la Unión Europea.

La gestión liderada por el Partido Socialista Obrero (PSOE), en las últimas décadas mantuvo a Andalucía sumida en el subdesarrollo. Su gestión ha sido criticada por recibir más de 100 millones de euros de diferentes fondos de la Unión Europea desde 1986, sin lograr los resultados propuestos. A la vez de mantener la extrema discordia con sus opositores.

“Quiero encarnar una nueva Presidencia que echa raíces en el amor a nuestra tierra, en la conciencia de su riqueza, su belleza y su diversidad. Una Presidencia de Andalucía, para Andalucía”, dijo el nuevo presidente Moreno en un mensaje en Twitter.


“No quiero ser Presidente de una Andalucía sumisa y silenciosa sino de la Andalucía que dialoga, que se expresa y confía en el poder del entendimiento. Porque esa es la Andalucía mayoritaria y real”.

Moreno obtuvo la confianza de la Cámara el 15 de enero y en su discurso destacó que “el pueblo andaluz ha votado el cambio y nosotros, como sus dignos y legítimos representantes, estamos obligados a cumplir ese mandato expresado en las urnas el pasado 2 de diciembre”.

Como primera medida dijo que se preocupará del empleo, la educación e dar impulso al trabajo autónomo. El nuevo presedente habló de “abrir las puertas y ventanas al cambio, a la renovación y a la esperanza”.

“Nuestro pueblo ha elegido un Parlamento nuevo, distinto, con una nueva mayoría después de 40 años. Y es nuestro deber, como depositarios de la soberanía popular, interpretar con acierto la voluntad del pueblo andaluz”.

En alianza con los partidos Ciudadanos y Vox, Moreno dijo que aspira a la estabilidad y al desarrollo estableciendo un pacto que promete reforzar los derechos de la Familia y sus creencias tradicionales. Anuncia la deportación de los inmigrantes ilegales y la derogación de la Ley de Memoria Histórica, así como la lucha contra el fundamentalmente islámico, las mafias y el  tráfico de personas. Así mismo anuncia poner fin a la difusión de ideologías dentro del plan educativo.

La derogación de la Ley de Memoria Histórica, considerada por sus opositores como “totalitaria”, abrirá paso al análisis de muchos hechos históricos de los protagonistas de la guerra civil. Pasará a ser una ley de la concordia, donde finalmente se suprimirían los apartados con afirmaciones que limitaban a los ciudadanos la libertad pensamiento, expresión, investigación, diálogo y educación.

***

A continuación

¿Por qué el comunismo no es tan odiado como el fascismo?

TE RECOMENDAMOS