Obreros de construcción de hospitales en el epicentro del virus denuncian malos tratos recibidos

Por Frank Fang
07 de abril de 2020 6:39 PM Actualizado: 07 de abril de 2020 6:39 PM

Al pregonar la respuesta del régimen chino a la actual epidemia, los medios de comunicación estatales del régimen mencionan con frecuencia la rápida construcción de dos hospitales de campaña en la ciudad central de Wuhan, el epicentro del brote.

A finales de enero, el gobierno municipal de Wuhan anunció la construcción de dos hospitales de campaña, Leishenshan y Huoshenshan, para atender al gran número de pacientes locales infectados con el virus del PCCh (Partido Comunista Chino), comúnmente conocido como el nuevo coronavirus. Los dos hospitales comenzaron a recibir pacientes a principios de febrero.

Pero detrás de la propaganda, los trabajadores chinos de la construcción de los dos hospitales compartieron sus experiencias de ser explotados y reprimidos por las autoridades locales.

En un artículo publicado el 6 de abril, Radio Free Asia (RFA) habló con dos trabajadores que participaron en la construcción de uno de los hospitales de campaña, Leishenshan. Los obreros hablaron de su escaso pago por los trabajos de construcción y de cómo fueron censurados por las autoridades locales cuando trataron de hablar de maltrato.

«Durante los últimos dos días, la CCTV [la emisora estatal de China] estuvo transmitiendo historias [de los trabajadores de la construcción del hospital de campaña]. Pero los dos entrevistados eran falsos. No nos representaron, cómo hemos sido tratados injustamente», dijo el Sr. Zhu, de la ciudad de Shenzhen, en el sur de China, a RFA.

Zhu comentó que muchos de sus compañeros de trabajo solicitaron a las autoridades una compensación adecuada, pero la policía local se enfrentó a ellos. «La policía local se llevó a los trabajadores de la construcción que estaban en la lucha y los encerró durante horas», señaló.


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«Intentamos presentar nuestros casos al gobierno municipal. Nos acercamos a las puertas del edificio del gobierno, pero los policías nos golpearon con garrotes y bastones eléctricos», explicó Zhu.

También mencionó que el capataz que lo contrató, el Sr. Xiao, le informó que a los trabajadores como él se les pagaba entre 500 y 800 yuanes (entre 70 y 113 dólares) por el trabajo de construcción. Sin embargo, Xiao indicó que la empresa de envíos de mano de obra, para la que trabajaba, ganaba 1000 yuanes (unos 140 dólares) de comisión por cada trabajador.

Los obreros de este proyecto fueron contratados por terceros.

Zhu aclaró que le sería difícil encontrar trabajo en su Shenzhen natal, ya que acababa de trabajar en Wuhan. Muchas comunidades locales han prohibido la entrada a las personas que viajaron recientemente a Wuhan, temiendo que tengan el virus y lo propaguen.

Otro trabajador de la construcción y residente de Hubei, el Sr. Chen, contó a RFA que él y varios trabajadores estaban trabajando en la provincia de Guangdong cuando vieron un aviso de contratación para la construcción de los hospitales de campaña de Wuhan a mediados de febrero.

Después de 10 días de trabajo de construcción para Leishenshan, Chen aseguró que él y sus compañeros de trabajo recibieron un pago total de aproximadamente 5000 yuanes (unos 706 dólares).

Chen se quejó de que fueron puestos en cuarentena durante la duración de la construcción —por más de un mes— durante el cual no podían salir de sus refugios temporales. Solo se les permitía ir a la obra para trabajar.

Él manifestó que presentaron una denuncia por maltrato ante las autoridades de Wuhan y de Construction Third Engineering Bureau Corporation, una empresa estatal encargada de construir los dos hospitales de campaña, pero ninguna de las partes respondió a sus casos.

Después de su petición, se les dio trabajos temporales en otras obras de construcción realizadas por la corporación, informó Chen.

Eventualmente, Chen se refirió a las hojas de nómina de los trabajadores de Leishenshan, en las que se indicaba claramente que se suponía que ganarían 2700 yuanes (unos 140 dólares) diarios. Además, agregó que no tenía ni idea de lo que había pasado con el dinero que se suponía que iban a recibir.

RFA, citando una fuente anónima, expresó que la policía local había visitado los refugios temporales para los trabajadores y les advirtió que no hablaran con los periodistas extranjeros.

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