10 cosas que dicen tus ojos sobre tu salud. ¡Cuidado si ves este anillo alrededor de tu iris!

Por GQ PAN
16 de Agosto de 2019 Actualizado: 16 de Agosto de 2019

Dicen que los ojos son las ventanas en el alma, pero también hay evidencia que son las ventanas para mostrar la condición de nuestra salud. Cuando nuestros ojos no se ven normales, tal vez están tratando de mostrarnos que algo está sucediendo en ellos mismos o en otras partes del cuerpo y que debemos hacer algo al respecto. Aquí hemos recopilado 10 signos y síntomas oculares y lo que realmente significan en términos de nuestra salud:

1. Resequedad en los ojos

(Grook Da Oger/©Wikimedia Commons/CC By -SA 1.0)

La resequedad en los ojos es una afección común que ocurre cuando las glándulas lagrimales no producen suficientes lágrimas para proporcionar una lubricación adecuada para los ojos. Las lágrimas artificiales son definitivamente un remedio conveniente, pero elegir el producto adecuado cuando hay tantas marcas y formulaciones para elegir puede ser un poco difícil. Ciertos nutrientes como la vitamina A y el ácido graso omega-3 también son potencialmente útiles para el ojo seco. Es posible que quieras consumir más hígado, zanahorias o brócoli para la vitamina A, y algo de salmón, atún o nueces para los omega-3.

El ojo reseco también puede estar asociado con la diabetes, que restringe la circulación sanguínea en las glándulas lagrimales. Menos líquido lagrimal significa menos lágrimas y ojos más secos.

2. Fluctuación de la visión

Las personas pueden experimentar tener días de buena o mala visión. Un día, podemos ver las cosas más nítida y claramente de lo normal, pero al día siguiente, esa claridad parece haber desaparecido, y nuestros ojos se sienten cansados y borrosos. Esta fluctuación generalmente es causada por la privación del sueño, lo cual reduce la capacidad del cuerpo para generar las lágrimas que mantienen la superficie de los ojos suave y clara.

Sin embargo, también puede ser el resultado de la diabetes. Cuando los niveles de azúcar en la sangre están fuera de control, el revestimiento de esos pequeños y vulnerables vasos sanguíneos en los ojos puede dañarse, lo que lleva a cambios en la visión conocidos como retinopatía diabética. De hecho, un estudio de 2014 que involucró a más de 100 diabéticos sugiere que el 73 por ciento de los participantes experimentaron retinopatía diabética.

3. Repentina visión deficiente

(Psiĥedelisto/©Wikipedia/CC0 1.0)

Muchas personas experimentan una disminución de la capacidad visual relacionada con la edad. Se encuentran leyendo libros o periódicos cada vez más cerca o más lejos para ver las letras, lo que eventualmente requiere anteojos para leer. Estos cambios graduales en la visión generalmente ocurren durante un período de meses o años y se consideran normales.

Pero los cambios repentinos en la visión son una historia diferente. Si tu vista empeora repentinamente de forma dramática, puede significar que tienes problemas de salud graves. La esclerosis múltiple (EM) (un trastorno inmunológico que a menudo se asocia con inflamación a lo largo del nervio óptico que conecta los ojos con el cerebro) puede llevar a una visión borrosa repentina o a la pérdida de la visión cromática. Los tumores cerebrales que ejercen una presión excesiva sobre el nervio óptico también pueden hacer que la visión sea súbitamente deficiente.

4. Párpados caídos

( Andrewya | ©Wikipedia/CC0 1.0)

Los párpados caídos, también llamados ptosis, son una condición donde el borde del párpado superior cae a una posición mucho más baja de lo normal.

Aunque algunas personas nacen con ptosis, también puede desarrollarse gradualmente con el paso de los años.

Algunas veces, la ptosis no es más que una molestia inofensiva que solo afecta su visión y apariencia. En otros casos, sin embargo, puede ser un signo de advertencia de problemas de salud graves, incluyendo la miastenia grave (MG), un trastorno neuromuscular que no solo causa debilidad muscular en los párpados, sino también en las otras partes del cuerpo.

5. Ojos saltones

Ojos saltones)
(Casa nayafana/Shutterstock)

La protuberancia anormal de uno o ambos ojos se denomina exoftalmos. La causa más común es la enfermedad de Graves, un trastorno autoinmune que afecta a la glándula tiroides, la cual, ubicada en la base de tu cuello, es un pequeño órgano que ayuda a controlar tu metabolismo al regular varias hormonas.

Los cuerpos afectados por la enfermedad de Graves comienzan a producir un exceso de proteínas estimulantes que hacen que la glándula tiroides se vuelva hiperactiva. Como resultado, la glándula tiroides se agranda y el exceso de hormonas aumenta el metabolismo, haciendo que los músculos y los tejidos grasos detrás y alrededor de los ojos se inflamen y empujen los globos oculares hacia adelante.

6. Anillo gris alrededor de la córnea

Anillo alrededor de la cornea
(Afrodriguezg/©Wikimedia Commons/CC BY -SA 4.0)

Algunas personas desarrollan un anillo gris o blanco alrededor de toda o parte de la córnea, la parte coloreada de la parte frontal del ojo. A menudo conocida como arcus senilis, esta afección se observa sobre todo en los adultos mayores, de ahí el nombre “senilis”, la palabra latina que significa “anciano”.

Ocurre cuando los depósitos de grasa de la sangre, lípidos, se acumulan alrededor de la parte externa de la córnea. Aunque la coloración grisácea en sí no deteriora la visión ni daña el ojo, está típicamente asociada con niveles más altos de colesterol y tiende a reflejar un mayor riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular.

7. Pérdida del vello de las cejas

A medida que las personas envejecen, su cabello generalmente se vuelve más fino y escaso, y esto también ocurre en nuestras cejas. Sin embargo, en algunos casos, el adelgazamiento del vello de las cejas también ocurre como resultado de la enfermedad de la tiroides. Como se mencionó anteriormente, cuando la glándula tiroides no logra mantener niveles hormonales balanceados, varios de los procesos normales del cuerpo, incluyendo el crecimiento del vello, pueden ser interrumpidos.

Los trastornos alimenticios y la deficiencia de hierro a veces también son responsables del adelgazamiento de las cejas. Trata de comer una dieta relativamente saludable y consistente con muchos alimentos ricos en hierro como las sardinas y el tofu, no solo para salvar tus hermosas y abundantes cejas, sino también para mejorar tu salud en general.

8. Tamaños desiguales de pupilas

(Russavia/©Wikimedia Commons/CC BY 3.0)

Normalmente, el tamaño de las pupilas es el mismo en ambos ojos. Pero algunas personas pueden encontrar que una de ellas es notablemente más grande que la otra. Formalmente llamada anisocoria, el tamaño desigual de las pupilas es completamente inofensivo como una condición aislada. Aproximadamente el 20 por ciento de la población general lo tiene, así que ni siquiera es tan raro.

Sin embargo, si va acompañada de otros síntomas, la anisocoria puede ser un signo de problemas de salud que deben tomarse en serio. Por ejemplo, el síndrome de Horner es conocido por causar párpados caídos y una pupila más pequeña en el ojo afectado. Aunque el síndrome de Horner no es potencialmente mortal, a veces se asocia con aneurismas o tumores en el cuello.

9. Protuberancia amarilla en el ojo

(Sciencia58/©Wikipedia/CC BY-Sa 4.0)

Tener una protuberancia amarillenta, llamada pinguécula, que a veces crece en la parte blanca del ojo, significa que probablemente estés recibiendo demasiada exposición a la luz solar, y se cree que los rayos ultravioleta del sol son la causa principal .

Las pingüéculas son más comunes en adultos de mediana edad o mayores que pasan mucho tiempo trabajando al sol. Pero también pueden ocurrir en personas más jóvenes, especialmente en aquellos que pasan tiempo al aire libre sin gafas de sol. Se pueden eliminar con cirugía, pero generalmente no requieren tratamiento.

10. Sangre en los ojos

(Daniel Flather/© Wikimedia Commons/CC BY-SA 3.0)

El término médico para tener sangre en el ojo es una “hemorragia subconjuntival”, que simplemente significa un vaso sanguíneo roto debajo de la conjuntiva (la superficie transparente del ojo). Dado que la conjuntiva no puede absorber la sangre muy rápidamente, la sangre queda atrapada allí por un tiempo.

Por horrible que parezca, una hemorragia subconjuntival no daña los ojos. De hecho, los pequeños vasos sanguíneos son tan vulnerables que pueden explotar cuando toses o te ríes demasiado.

El enrojecimiento generalmente desaparecerá en una semana o dos sin ningún tratamiento requerido. Sin embargo, para evitar asustar a las personas que lo rodean con ojos rojos como la sangre, es posible que quieras aumentar tu ingesta de vitamina K para mejorar la capacidad de acumulación de sangre de tu cuerpo. Los alimentos como los arándanos, la lechuga y los espárragos también son buenas fuentes de vitamina K.

Descargo de responsabilidad: este artículo es únicamente para fines informativos  y no sustituye el asesoramiento médico profesional.

Cuando unos motociclistas se enteraron que una chica tenía cáncer, quisieron sorprenderla con algo muy valioso para ella 

¿Te gustó este artículo? Entonces, te pedimos un pequeño favor. Apoya al periodismo independiente y contribuye a que tus amigos se enteren de las noticias, información e historias más interesantes. Tardarás menos de un minuto. ¡Muchas gracias!

TE RECOMENDAMOS