Opinión: Trump no conspiró con Cambridge Analytica para ganar las elecciones

Por Jasper Fakkert
25 de Marzo de 2018 Actualizado: 28 de Marzo de 2018

La revelación de que Cambridge Analytica obtuvo incorrectamente datos unos 50 millones de usuarios de Facebook, plantea graves problemas de privacidad.

El fundador y CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, declaró a CNN en una entrevista que “lamenta mucho que esto haya ocurrido” y que su empresa está investigando si Cambridge Analytica todavía tiene acceso a los datos de usuarios, en cuyo caso se tomarán medidas legales.

“Estamos haciendo una serie de cosas para restringir la cantidad de acceso que los desarrolladores pueden obtener en el futuro”, señaló Zuckerberg en referencia a Aleksandr Kogan, un investigador de la Universidad de Cambridge que inicialmente había obtenido los datos.

El Congreso también anunció que investigará la forma en que Facebook maneja los datos de los usuarios.

Sin embargo, muchos medios de comunicación aprovecharon el incidente para tratar de proyectar los problemas de Cambridge Analytica con uno de sus clientes anteriores, la campaña Trump, exagerando su influencia.

Cambridge Analytica fue descripta por muchos, como determinante en la victoria de las elecciones de Donald Trump en 2016.

La campaña de Trump pagó a la empresa 5,9 millones de dólares durante la campaña electoral, de los cuales, 5 millones se utilizaron para comprar publicidad en televisión.

La compañía proporcionó a la campaña Trump, análisis de datos y ayudó en la compra de publicidad digital y televisiva.

Sin embargo, no proporcionó a la campaña ningún dato psicográfico en bruto, informó Wired.

Según CBS News, una razón clave para que la campaña de Trump trabajara con Cambridge Analytica durante las primarias, fue porque no estaba seguro que pudiera confiar en el Comité Nacional Republicano (RNC por sus siglas en inglés) para el apoyo de datos.

Sin embargo, después que Trump ganara oficialmente la nominación republicana en julio de 2016, después de una acalorada temporada de primarias, su campaña dejó de trabajar con Cambridge Analytica por completo y en su lugar se basó en los datos más avanzados y precisos de la RNC.

Esto significa que Cambridge Analytica no tuvo ninguna participación en las elecciones generales durante las cuales Trump se presentó en contra de la demócrata Hillary Clinton, refutando de esta manera lo que la cobertura de los medios sugirió.

También deja al descubierto un doble estándar cuando se trata del uso de big data de vanguardia en campañas políticas.

El presidente Barack Obama fue elogiado en artículos de noticias en 2012 por usar perfiles avanzados de Facebook para asegurar su elección.

Como The Guardian informó el 17 de febrero de 2012: “El equipo de reelección de Barack Obama está construyendo una vasta operación de datos digitales que por primera vez combina una base de datos unificada sobre millones de estadounidenses con el poder de Facebook para apuntar a votantes individuales en un grado nunca antes alcanzado”.

Los derechos de privacidad y la vasta recopilación de datos de los usuarios por parte de gigantes de la tecnología, como Facebook, Google y Twitter, merecen una seria consideración. Sin embargo, apuntar a Trump por las faltas de una compañía privada para sostener un relato en particular, no es de ninguna utilidad para este debate.

 

Los puntos de vista expresados en este artículo son las opiniones del autor y no reflejan necesariamente los punto de vista de La Gran Época.

 

 

Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no necesariamente reflejan las opiniones de La Gran Época

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