Ortorexia: cuando su actitud hacia la comida saludable puede transformarse en obsesión

Por Lilia Santana
03 de Abril de 2021
Actualizado: 03 de Abril de 2021

Si usted es una persona que cuida minuciosamente sus alimentos y considera que está satisfaciendo sus aspiraciones, quiere tener un cuerpo saludable y no tener enfermedades, pero tiene una actitud cada vez más obsesiva para alcanzar éstos objetivos, déjeme decirle que puede estar sufriendo de ortorexia.

Qué es la ortorexia

Desde que en diciembre del año 2000 el doctor Steven Bratman publicara el libro “Health Food Junkies” (Los yonquis de la comida sana) y fuera reseñado por The New York Times, el término ortorexia fue ganando lugar en los medios de comunicación.

Bratman escribió el libro en 1996 y definió la ortorexia nerviosa como obsesión malsana por comer alimentos saludables, y explica que “Cualquier persona razonablemente consciente de su salud desearía minimizar la ingesta de conservantes, pesticidas, antibióticos y toda la demás basura que contamina nuestro suministro de alimentos. Sin embargo, algunas personas que se dedican a una alimentación saludable se exceden y desarrollan un trastorno alimentario en relación con ese enfoque”.

Esto es causado cuando las preocupaciones obsesivas por la alimentación se vuelven tan dominantes que se descuidan otras aristas de la vida, o por la sensación de sentirse sucio o contaminado por lo que se comió, sin importar cuán cuidadosamente se controle la dieta. En algunos casos, la obsesión puede ser tan grave que puede resultar en muerte por desnutrición.

Quienes podrían sufrir de ortorexia

La ortorexia no respeta a nadie. Puede afectar tanto a hombres, mujeres, jóvenes y ancianos de todas las razas y culturas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó que la ortorexia afecta al 28% de la población de los países occidentales, quebrantando principalmente a adolescentes y mujeres, según RPP.

Todo suele comenzar inocentemente. La persona no quiere enfermarse, quiere adelgazar o quiere mejorar su salud. Piensa que cuidarse y no sufrir las consecuencias de una mala alimentación es lo importante y lo toma como una norma que se va haciendo rígida, tanto que, si no la cumple, se autocastiga con dietas más estrictas como el ayuno, según el estudio realizado por la nutricionista Elena Velázquez Canales y la psicóloga María José Canales García.

Según las expertas, estas personas “alaban sus éxitos, tienen un estricto autocontrol para resistir la tentación y sienten superioridad hacia aquellos que no siguen sus mismos hábitos alimentarios. Así mismo, desplazan todo el significado de sus vidas hacia la comida”.

Cómo saber si has cruzado la línea

El doctor Bratman, quien acuñó el termino ortorexia, destacó en sus comentarios relacionados con sus investigaciones, que el punto central para saber identificar cuándo se cruza la linea, es que “el entusiasmo por una alimentación saludable no se convierte en ‘ortorexia” hasta que se alcanza un punto de inflexión y el entusiasmo se transforma en obsesión”.

No existe una linea clara para identificar la transición de alimentarse normal a sufrir de ortorexia, no obstante, si usted no puede reconocer que la búsqueda de una dieta saludable ha cobrado vida propia y ha olvidado el objetivo de mejorar su salud, entonces se puede decir que usted sufre de éste desorden alimenticio.

Es por esto que Bratman sugiere preocuparse si:

La comida sana llena su vida.

Si la dieta sana reduce su ansiedad y le da seguridad saber que está comiendo sano.

Si lleva su dieta a los extremos.

Si siente ansiedad cuando no puede cumplir con la dieta y canaliza limpiando.

Si su dieta es el centro de su vida.

Si usted se siente muy entusiasmado por una dieta saludable y se identifica con algunos de estos comportamientos, es posible que esté desarrollando ortorexia nerviosa. Expresado de otra forma, “la búsqueda de una alimentación saludable puede volverse malsana”.

Terapia para sanar la ortorexia

Es difícil llevar a cabo un tratamiento para llegar a superar la ortorexia y es posible que se lleve años para alcanzar ésta meta.

El paso para dejar de tener normas rígidas en la alimentación y quitar el sentimiento de culpabilidad por lo que come tras haber estado años obsesionado por ello, puede ser agobiante, indicó el estudio de las expertas en el tema, Elena Velázquez y María José Canales García, las cuales describen pasos durante el proceso terapéutico.

En principio hay que pasar por un proceso de aceptación de la obsesión por la comida y desear que esa obsesión se acabe. Es decir que se entienda que realmente sufre una enfermedad y cuando pasa esto, la persona empieza a sentir que aborrece las normas que se tenían.

Después, hay que aprender a comer normal y cómo hacerlo de una forma natural sin pensar demasiado en ello; es decir, olvidarse de la preocupación por lo que se come,

Tras pasar éste proceso, hay cubrir los requerimientos nutricionales mínimos y esto se conseguirá aportando cada vez una mayor cantidad de alimentos básicos hasta llegar a conseguir un alimentación normal para esa talla, edad y sexo.

El tratamiento es gradual para que la persona consiga establecer hábitos alimentarios adecuados y se le enseñe cómo tiene que ser una dieta equilibrada, completa y bien estructurada.

En forma paralela, sería adecuado instaurar un tratamiento de intervención en psicoterapia, a fin de que la persona adquiera mecanismos o estrategias que le permitan superar de forma adaptada las descompensaciones personales.

Así que es aconsejable observarse a sí mismos y reflexionar sobre su estilo de vida actual y si este es normal o no.


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