“¡Otra vez no!, ¡otra vez no!”, el repetido dolor de los padres de Julen al enterarse que habían encontrado el cuerpo

Por Jesús de León – La Gran Época
27 de Enero de 2019 Actualizado: 27 de Enero de 2019

José y Victoria, los padres del Julen, acaban de darle sepultura justo en el nicho superior al de su hermano Oliver, que con pocos años falleció en el 2017.

“¡Otra vez no!, ¡otra vez no!”, se escuchó en la vivienda en la que estaban los padres de Julen minutos antes de hacerse pública oficialmente la localización del cadáver, según el diario El Mundo de España.

Su hijo mayor, Oliver Roselló murió a finales de 2017 de un infarto. Entonces, Julen acababa de nacer.

Según informaron al medio SUR diferentes vecinos y amigos cercanos de la familia, el menor -de tres años de edad- sufrió un infarto mientras paseaba por la playa de El Palo, barrio en el que residen.

“El episodio fue muy sonado en el pasaje de la zona conocida como las Protegidas y, según relatan, afectó gravemente a la madre”.

Ahora, la desgracia regresó a esa familia.

Victoria García (sentada-3d), madre de Julen, aguarda en el tanatorio de la barriada malagueña de El Palo la llegada del féretro. EFE/Daniel Pérez

Tras dos semanas de incansables trabajos para rescatar a Julen, quien el pasado 13 de enero cayó por un pozo de solo 20 cm de diámetro en Totalán (Málaga), los padres de Julen eran informados al filo de las 2 de la madrugada de este sábado de que el cuerpo del pequeño había sido recuperado sin vida apenas media hora antes.

Luego de la noticia, la casa fue escenario de momentos de tensión y gritos.

Cientos de personas acudieron este mediodía a dar su último adiós a Julen, cuyo entierro se celebró a las 13:30 horas en el cementerio de la barriada malagueña de El Palo.

Un gran número de coronas y ramos de flores acompañaron el féretro del niño, cuya muerte causó mucha tristeza en el barrio donde residía con sus padres.

José Roselló y Victoria García, otros familiares, amigos, vecinos y autoridades acompañaron el féretro de Julen desde el tanatorio hasta el cementerio de estrechas calles con nichos que parecían un mar de flores blancas imposibles de colocar más cerca.

“Es lo mínimo que podemos hacer, acompañarles en su luto. Los padres han perdido a dos hijos en poco tiempo, eso es lo peor que le puede pasar a una persona”, dijo uno de los vecino de la barriada de El Palo, citado por el diario El Mundo.

“La familia es muy conocida y querida en el barrio. Tendrán todo nuestro apoyo”, dijo una vecina, según este medio español.

Esta muerte causó gran conmoción y su complicado rescate tuvo un amplio eco internacional.

Cientos de personas acuden este mediodía a dar su último adiós a Julen, el niño de 2 años que murió tras caer a un pozo el pasado 13 de enero en Totalán (Málaga), y cuyo entierro ha tenido lugar este domingo en el cementerio de la barriada malagueña de El Palo. EFE/Daniel Pérez

Julen, al que los vecinos recuerdan cuando paseaba con su triciclo de verdes pedales por la estrechas calles peatonales de las viviendas de “Las Protegidas”, descansa para siempre muy cerca de su gente, un barrio donde es tradición visitar con frecuencia a los seres queridos en el cementerio.

(Con información de EFE para la redacción de este artículo)

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