Pareja muere por COVID-19 tomados de la mano y su hijo dice que el “virus no es un engaño”

Por Louise Bevan
15 de Septiembre de 2020
Actualizado: 17 de Septiembre de 2020

Una pareja de ancianos que llevaban casados 48 años y juntos 50 años fallecieron de COVID-19. Murieron como vivieron, tomados de la mano, con cuatro minutos de diferencia.

Su hijo, Shane Peoples, se sintió “defraudado” por la repentina pérdida de sus padres debido a un virus que algunos creen que es un “engaño”.

El 2 de septiembre, Johnny Lee Peoples, de 67 años, y Cathy Darlene Peoples, de 65, perdieron la batalla que duró un mes contra el virus del PCCh (Partido Comunista Chino), conocido comúnmente como el nuevo coronavirus, en el Centro Médico Novant Health Rowan en Salisbury, Carolina del Norte. Cathy estaba a pocos días de jubilarse cuando murió.

Shane recordó que todo comenzó cuando su madre presentó los síntomas de fiebre y pérdida del gusto, y dos días después su padre, reportó WBTV. A medida que su salud se deterioraba, ingresaron a Johnny y Cathy f a la UCI del hospital de Salisbury.

“Todo se fue a pique, todo empeoró”, dijo Shane a WBTV.

Cuando el personal del hospital se dio cuenta que la pareja no iba a sobrevivir, hicieron todo lo posible para que Johnny y Cathy estuvieran cerca en sus últimos momentos.

“Los pusieron en la misma habitación”, dijo Shane, “juntaron sus manos, las enfermeras se reunieron y murieron con cuatro minutos de diferencia”.

“[Este virus] no es una broma. No es un engaño”

— SHANE PEOPLES

En medio del dolor, en una súplica para que otros tomen el virus en serio, Shane escribió una carta sincera y la compartió en las redes sociales.

Shane escribió: “Nos defraudaron. Las vidas de mamá y papá fueron arrebatadas por un virus del que muchos bromean a diario o simplemente creen que es un engaño de algún tipo. Ambos se tomaron esta pandemia en serio y aún así se enfermaron y murieron…”.

Pero a pesar de su dolor, Shane explicó que su carta procedía del cariño y no de la ira.

“Mis padres no eran solo una bendición para mí, mi hermano, mi hermana, nuestras parejas y nuestros hijos. Eran una bendición para cada persona que los conoció”, escribió Shane.

“Los extraño mucho. No podrán ver crecer a sus nietos, o ver a muchos nietos graduarse”, añadió el hijo afligido.

Shane se despidió suplicando a sus lectores: “Mantengan a su familia cerca. Trátenlos a cada momento como si fuera el último, bien podría serlo. Amen y sigan amando. […] Usen una mascarilla. Lávense las manos. Practiquen el distanciamiento social. Sean amables el uno con el otro”.

El 9 de septiembre se celebró un funeral al aire libre y con distanciamiento social para Johnny y Cathy.

“[Este virus] no es una broma. No es un engaño”, dijo a WBTV. “Simplemente no quiero que nadie más salga herido. No quiero que nadie sienta el dolor que sentimos nosotros”.

En un esfuerzo por contribuir a terminar con el virus que se llevó a Johnny y Cathy, la familia Peoples ha pedido a los dolientes que se abstengan de enviar flores. En lugar de eso, les encantaría que las contribuciones conmemorativas las enviaran al Departamento de Pediatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Duke para la investigación de la secuencia genética.

La Dra. Vandana Shashi está investigando la investigación pionera. Los hijos de Shane, Ava y Liam Peoples, son dos de los siete únicos niños en el mundo que se han convertido en candidatos para el estudio de Shashi, hasta ahora.

¡Nos encantaría escuchar sus historias! Puede compartirlas con nosotros en emg.inspired@epochtimes.nyc


Apoye nuestro periodismo independiente donando un “café” para el equipo


Descubre

“”Estaba horrorizada… no sabía que algo así podría pasarle a alguien””.

TE RECOMENDAMOS