Piotr Huang, de Shen Yun: Un bailarín con sentido del deber

Piotr Huang, de Shen Yun: Un bailarín con sentido del deber

A través de años de disciplina, Piotr Huang se forjó como uno de los mejores bailarines de danza clásica china del mundo. (Larry Dai)

09 de Marzo de 2019

Majestuoso, autodisciplinado y asombrosamente refinado, la danza de Piotr Huang deja sin aliento al público. Incluso cuando realiza saltos y volteretas increíblemente desafiantes, mantiene el control perfecto de cada centímetro de su cuerpo, tanto en el aire como cuando aterriza silenciosamente en el suelo.

(Larry Dai)

A través de años de intensa concentración e incesante autoexigencia, Piotr se forjó como uno de los mejores bailarines de danza clásica china del mundo, recorriendo el mundo como primer bailarín de Shen Yun Performing Arts. Cada uno de sus movimientos emana dignidad, una energía recta que lo hace destacar de la multitud.

Cuando Piotr comenzó a bailar, era solo algo que disfrutaba, pero a medida que fue profundizando, descubrió un universo con un significado ilimitado arraigado en los cinco mil años de la civilización china. Más que por su pasión por la danza, Piotr ahora está motivado por un sentido del deber, un llamado superior a transmitir las exquisitas virtudes y sabiduría espiritual de la antigua China al público de todo el mundo.

Perseverancia

Nacido y criado en Polonia como hijo de inmigrantes chinos, Piotr cruzó el Océano Atlántico hace ocho años para estudiar danza clásica china en la prestigiosa Academia de las Artes Fei Tian de Nueva York, que entrena a muchos de los bailarines de Shen Yun.

En ese entonces, a Piotr le gustaba bailar, pero estaba lejos de ser flexible; apenas podía tocarse los dedos de los pies. En su memoria están grabadas las veces que tuvo que practicar el split, con otros dos niños sosteniendo sus piernas durante diez minutos. Mientras que a la mayoría de los estudiantes se les dijo que completaran este agonizante ejercicio de estiramiento una o dos veces al día, Piotr tuvo que soportarlo tres veces al día. Era tan insoportable que trataba de eludir el entrenamiento escondiéndose en su dormitorio, solo por recibir un llamado de atención de su profesor.

A todo esto se sumó la nostalgia. Piotr extrañaba a sus amigos y a su vida en Polonia. Todos los días quería decirles a sus padres que quería renunciar y regresar a casa.

Pero estando en Fei Tian, tuvo varias veces la oportunidad única y preciosa de observar a los bailarines de Shen Yun en los ensayos. “Cada vez que terminaba de verlos, me sentía profundamente conmovido”, recuerda. “Los espectáculos de Shen Yun me daban una alegría que no puedo describir. En ese momento, pensaba: ‘yo también quiero ser uno de ellos'”.

Una vasta cultura

A medida que Piotr profundizaba su comprensión de la danza, pronto se dio cuenta de que “lo más difícil no es lo que está en la superficie, como las técnicas”. En lugar de eso, lo más difícil era captar y evocar el profundo significado interior de una danza. En el centro de la danza clásica china está el concepto de porte, cuando se canaliza el espíritu interior en todos los movimientos. Es el alma del arte, el ingrediente esencial que transforma el movimiento en danza.

“Como parte de las nuevas generaciones que crecieron en Occidente, no tenemos un conocimiento tan profundo de la cultura china. Así que nuestra danza es relativamente simple. El significado interior no es tan profundo. Cuando se entienden los hábitos o valores de las personas de la antigua China, los sentimientos evocados por la danza no son los mismos”, dice Piotr.

Aunque Piotr es étnicamente chino, al principio hablaba un chino irregular y sabía poco sobre la esencia de la cultura china. Así que en Fei Tian perfeccionó el idioma y se sumergió en la cosmovisión de sabios como Confucio, que creían en la conducta virtuosa y el automejoramiento. Cuanto más estudiaba, más profundizaba su amor tanto por su herencia cultural como por la danza. Pronto fue seleccionado para hacer una gira de práctica con Shen Yun, comenzando un nuevo y brillante capítulo en su vida.

Piotr muestra su destreza técnica en la 6º Competencia Internacional de Danza Clásica China de NTD Television. (Larry Dai)

Para cada figura histórica que interpreta en las actuaciones de Shen Yun, Piotr analiza la historia del personaje y sus obras escritas para comprender cada etapa de su vida. Contempla las decisiones que tomó el personaje en vida y luego se pregunta: ¿Cómo me comportaría yo bajo circunstancias similares? Si yo tomaría decisiones diferentes, ¿por qué él lo haría de manera diferente?

Para la 6º Competencia Internacional de Danza Clásica China de NTD Television, Piotr interpretó a Li Bai, uno de los poetas más queridos de China. Para perfeccionar el personaje, leyó docenas de poemas de Li Bai. Fue a dar un paseo bajo la luz de la luna, escuchando la música que había elegido para la danza y tratando de sentir los mismos sentimientos de Li Bai.

“Cuando bailas, tienes que olvidarte de ti mismo. Si traes tu propio pensamiento, seguramente interferirá con el personaje”, dice Piotr. Por su impecable interpretación de Li Bai, fue galardonado con la medalla de oro en la categoría de adultos.

Cuando se le pregunta qué figura histórica china le inspira más, Piotr responde: “Simplemente son demasiados. Demasiados”. Una figura que actualmente tiene en mente es el duque de Zhou, que fue regente de su joven sobrino, el rey Cheng. “Pudo haber robado el trono, pero no lo hizo. Solo siguió ayudando [al rey Cheng] de forma responsable y diligente. En ese momento, puso su esfuerzo por el país y por la gente, realmente se puso en la posición más humilde”, dice Piotr.

Piotr espera recuperar valores tradicionales como la benevolencia, la rectitud, el decoro, la sabiduría y la honestidad. Las creencias en la elevación moral y espiritual permeaban todas las esferas de la sociedad china, pero en el siglo pasado fueron rechazadas y profanadas por el gobierno comunista de China, donde Shen Yun está prohibido. Como parte de Shen Yun, Piotr está reviviendo la sabiduría perdida de los antiguos, quienes celebraron la virtud y se esforzaron sin descanso por cultivar su carácter.

“Llegué a entender que Shen Yun no solo lleva alegría al público. Al mismo tiempo, está reviviendo la cultura tradicional china”, dice. Esto es lo que impulsa a Piotr a liderar más de un centenar de presentaciones al año, siempre con la misma dedicación como si cada espectáculo fuera el primero.

“No lo hacemos por nosotros mismos, así que nuestra motivación es diferente”, dice Piotr.

Un arte elevado

Piotr Huang actúa en “Forajido del Monte Liang”, una danza que representa la historia de Lin Chong, un respetado caballero y maestro de artes marciales que es obligado a exiliarse por un nefasto oficial. (Cortesía de Shen Yun Performing Arts)

Para conmover realmente al público, Piotr sabe que no puede simplemente actuar el papel. Tanto dentro como fuera del escenario, tiene que encarnar los valores morales que Shen Yun presenta.

Como muchos de los artistas de Shen Yun,  Piotr es guiado por la antigua disciplina espiritual china de Falun Dafa. A través del cumplimiento de los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia, Piotr se convirtió en una persona mejor y más considerada. “Cuando surgen conflictos, podemos tratarlos con calma cultivándonos a nosotros mismos”, dice.

Cuando era pequeño, Piotr discutía frecuentemente con su hermano mayor y era desconsiderado con sus padres. Los principios de Falun Dafa le ayudaron a convertirse en un mejor hermano y en un hijo más dedicado, quien ahora llama con frecuencia a casa para saludar a sus padres.

Este espíritu de bondad y consideración impregna cada aspecto de Shen Yun. Cuando los bailarines de Shen Yun tienen unos pocos segundos para cambiar de vestuario en la zona poco iluminada detrás del telón, Piotr afirma que no es cuestión de cuidarse y asegurarse de estar vestidos. En vez de eso, todos se ayudan mutuamente, subiendo la cremallera de los vestuarios y distribuyendo los objetos de utilería.

Los ocho años de Piotr inmerso en la danza clásica china han enriquecido su vida en diversas formas, mucho más de lo que pudo imaginar cuando comenzó a bailar. “La parte más alegre”, dice, es el tiempo que comparte todos los días con sus compañeros bailarines. “Ahora, por supuesto, son mis hermanos”, dice Piotr. “Cuando alguien se acerca desde lejos, solo con escuchar el sonido de sus pasos, puedo decir quién es”.

Ahora es un bailarín veterano ahora de la danza clásica china. Piotr se ha convertido en un líder de equipo, encargado de ayudar a los nuevos bailarines. “Ayudar a los nuevos bailarines es como mirar a mi antiguo yo. También pasé por todo esto antes, y los bailarines veteranos me ayudaron. A la vez que los ayudo, también me estoy mejorando a mí mismo”, dice. “Veré sus defectos, y podré evaluarme a mí mismo, es como mirarme al espejo”.

Para la 6º Competencia Internacional de Danza Clásica China de NTD Television, Piotr Huang interpretó a Li Bai, uno de los poetas más queridos de China. Su actuación fue premiada con la medalla de oro. (Larry Dai)

En lugar de forzarlos a cambiar o mejorar, los inspira con su ejemplo. “La manera más fácil es hacerlo bien tú mismo, para que puedan ver cómo se comportan estos hermanos mayores”, dice.

Algún día, Piotr espera convertirse en profesor de danza profesional, para guiar a los niños aspirantes al magnífico mundo de la danza clásica china. Un arte no solo de destreza técnica sino también de un significado inefable, la danza clásica china ha impregnado de propósito la vida de Piotr.

Mientras viaja con Shen Yun, se deleita con cada oportunidad de llevar el esplendor de Shen Yun al público de todo el mundo y elevarlos con un mensaje de esperanza, bondad y elevación espiritual.

“Espero poder viajar por este camino todo el tiempo que pueda, mientras ofrezco lo mejor para el público y los que me rodean”, dice Piotr.

Republicado con el permiso de la revista Elite Lifestyle.