Plan de deportación de Trump puede encontrar obstáculos

11 de Septiembre de 2016 Actualizado: 11 de Septiembre de 2016

Desde que Donald Trump dio su discurso sobre inmigración en Arizona a fines de agosto, las piezas de su política de migración han sido comentadas y otras cuestionadas.

La base del plan de Trump es que los 11 millones de personas que no poseen documentos pueden ser deportados “inmediatamente” de EE.UU. una vez que sean identificados, pero desde el punto de vista legal, “no es así como funciona”, asegura el profesor y abogado de inmigración Geoffrey A. Hoffman.

Antes, a la mayoría de estas personas se les debe dar garantías de un procedimiento en forma de “proceso de expulsión”.

Trump fue categórico en su propuesta: “Cualquiera que haya entrado de forma ilegal en EE..UU. está sujeto a la deportación”.

(Desde 2009 se deportan alrededor de 400 000 inmigrantes por año)

Hoffman explicó que virtud de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, y la Constitución de EE.UU., estas personas antes de recibir una orden de expulsión tienen derecho a ver a un juez, y que son las cortes de inmigración las que se encarga de realizar estos procesos.

El Tribunal Supremo de EE.UU. reconoció que la expulsión es una “pena particularmente severa” para muchos inmigrantes. (Ver Padilla v. Kentucky, 2010); y que puede ser una pena aún más severa que una sentencia penal, y tener efectos devastadores en la propia familia y amigos, y dar lugar a la persecución o la muerte en algunos casos.

El número de los que podrían ser deportados no es claro

Según Trump, dentro de esos 11 millones, los condenados por delitos – “más de 2 millones”, serían los primeros en salir, removidos “en operaciones conjuntas de los gobiernos locales, estatales y aplicando la ley federal”.

El número en sí mismo ha sido cuestionado.

El estimado sería, según el Washington Post, de unos” 690.000 inmigrantes indocumentados los han cometido crímenes importantes – delitos o faltas graves”.

(Detenciones en la frontera declinaron en 2015)

El mismo medio mencionó que el número podría estar cerca de los 2 millones tomando los datos del Centro de Estudios de Inmigración que aboga por una reducción de la inmigración.

Para el New York Times, aproximadamente 176.000 inmigrantes han sido condenados por delitos, “por lo que para alcanzar los dos millones (dichos por Trump) parece que incluyó a cientos de miles de inmigrantes que son residentes que cometieron delitos menores”.

Hoffman aseguró que la gran mayoría de los 11 millones no son criminales con delitos graves, y que por lo tanto no podría ser deportados de inmediato.

(Mayor número de no mexicanos que de mexicanos fueron detenidos en la frontera)

Las leyes en EE. UU. contemplan algunos casos de expulsión acelerada, como por ejemplo, para los residentes permanentes no legales que sean considerados delincuentes con delitos agravados, que es un número muy limitado de personas, donde el procedimiento permite que puedan ser removidos sin una audiencia en la corte de inmigración, solo con la notificación de una orden de expulsión administrativa emitida por el Departamento de Seguridad Nacional.

Otro procedimiento rápido ocurre en la frontera y permite a los oficiales de aduanas y protección de fronteras hacer una orden de expulsión sin un proceso judicial en casos en que las personas han cometido fraude o han intento entrar documentos no válidos.

Visado expirado (overstays)

Según Trump, personas a las que se les vencieron sus visas y se quedaron en el país, son un gran problema.

Especificó que sólo el año pasado fueron cerca de medio millón, y que la eliminación de estos será una de las principales prioridades de su administración.

(Canadá lideró los overstay en 2015)

Con la inclusión de estos en las prioridades inmediatas de deportación, “el número crecería a alrededor de 4,5 millones de personas, según las estimaciones que colocan a los overstays en alrededor del 40 por ciento de la población indocumentada total”.

En total, el número de personas priorizadas para la expulsión estaría entre 5 millones y  6.5 millones, aseguro Washington Post.

Sin embargo, mas allá de la referencia explícita a los 2 millones condenados por delitos el plan para los otros 9 millones de inmigrantes indocumentados “sigue siendo una nebulosa”, expreso The Hill.

Para el profesor y abogado de inmigración Geoffrey A. Hoffman, el hecho de que Trump  “no tiene en cuenta la Ley de Inmigración y Nacionalidad, el debido proceso y el estado de derecho”, le impide además saber, que los inmigrantes indocumentados pueden solicitar medidas  en forma de cancelación de la remoción, asilo, apelar a la Convención contra la Tortura y que hay algunos que tienen reclamos de ciudadanía en EE. UU. debido, por ejemplo, a una madre o padre naturalizado.

[insert page=’es-factible-la-construccion-del-muro-que-quiere-donald-trump-en-la-frontera-sur’ display=’template-relacionadas.php’]

El obstáculo de las encuestas

Un día después de su discurso en Arizona Trump reconoció en una entrevista con Fox News que su plan de expulsión de inmigrantes “no va a ir tan rápido”.

Después de expulsar a los “miembros de bandas”, “líderes de bandas”, “traficantes de drogas”, entre otros, vendrá lo que será un proceso de deliberación de su administración “sobre qué hacer a continuación”.

En las redes sociales comenzó a hablarse de una moderación del plan de Trump.

Varias personas cercanas a Trump dicen que ha comenzado a escuchar por fin la realidad de las encuestas, aseguró la analista de medios Maggie Haberman en un tuit.

Luego de la reacción de Trump, esta semana la jefa de campaña de Trump, Kellyanne Conway, a traves de Twitter se mostró optimista con las encuestas para su candidato, por ejemplo en Ohio.

Pero en ese contexto, como preguntó el diario Tow hill, ¿están las deportaciones en masa aún sobre sobre la mesa?.

[insert page=’los-latinos-disminuyen-en-estados-unidos-mientras-crece-la-comunidad-de-asiaticos’ display=’template-relacionadas.php’]

TE RECOMENDAMOS