¿Podrían los hongos comedores de plástico terminar con la basura y con el hambre del mundo?

Por La Gran Época
30 de Marzo de 2019 Actualizado: 30 de Marzo de 2019

Puede que no suene como un plan de comidas al que aspirar, pero los estudiantes de la Universidad de Yale hicieron un descubrimiento fascinante en 2012, una especie rara de hongo que puede sobrevivir simplemente alimentándose de plástico.

El extraordinario hongo que crece en la selva amazónica, “pestalotiopsis microspora”, puede alimentarse de poliuretano (el ingrediente principal en la producción de plástico), transformando el ingrediente artificial en materia orgánica. La investigación de la universidad cobró impulso rápidamente y se compartieron algunos hallazgos de gran impacto.

La microspora de pestalotiopsis puede vivir sin oxígeno, lo que llevó a los científicos a una conclusión muy interesante: estos hongos tienen el potencial de propagarse en el fondo de los vertederos.

El detritus que se acumula durante décadas y décadas con el derroche de plástico presenta una tarea fenomenal, pero los científicos sostienen que la microspora de pestalotiopsis puede, al menos, cambiar la percepción que el público tiene de los plásticos de manera útil y progresiva, tal vez comenzando por el nivel de la comunidad local.

Si las especies de hongos que comen plástico se propagaran en los centros comunitarios de compostaje, los residentes tendrían la oportunidad de encontrarse cara a cara con el propio agresor plástico de la naturaleza. Pero más allá del compostaje a pequeña escala, sabemos que hay un montón de basura literal del doble del tamaño de Texas que actualmente flota en el Océano Pacífico.

Laurent Lebreton, de la Fundación Ocean Cleanup, enfatizó el sentido de urgencia al USA Today: “Excepto que comencemos a eliminarlo,”dijo, “algunos dirán que puede permanecer allí para siempre”.

¿Qué pasaría si empleáramos la microspora de Pestalotiopsis a esta escala gigantesca? ¿Estarían los hongos hambrientos a la altura del desafío de consumir los vertederos del mundo y qué haríamos con los hongos después que se dieran un festín para explotar?

La madre naturaleza tiene la respuesta y es sabrosa: algunos hongos que comen plástico pueden ser consumidos por los humanos.

Imagen ilustrativa, (Crédito: Larina marina/ Shutterstock)

Katharina Unger, de la Universidad de Utrecht, ideó un sorprendente modelo demostrativo o “Fungi Mutarium“, un entorno con forma de domo controlado por el clima, en el que vasos de residuo plástico están rellenos de agar y esporas de hongos ostra. En el transcurso de un mes, las raíces de los hongos consumieron y transformaron los residuos plásticos en material comestible, sin acumular toxinas. El “producto final” se podía comer entero, reveló Katharina saboreando el “dulce con olor a anís o regaliz”.

Queda por ver si todos los hongos que consumen plástico son comestibles para los seres humanos. La investigación continúa.


Pero los científicos están ansiosos por hacer nuevas deducciones y ¿quién puede culparlos cuando el próximo objetivo es resolver el hambre en el mundo? Se estima que 100 millones de personas en todo el mundo carecen de alimentos todos los días, por lo que una fuente nutritiva de alimentos que se alimenta de material de desecho no renovable tiene el potencial de resolver uno de los problemas más devastadores del mundo.

Los jardines de Kew Gardens en Londres fueron los anfitriones del evento State of the World’s Fungi en 2018 e identificaron otro uso interesante para las especies de hongos que derrotan al plástico. Después que los hongos convierten el poliuretano en materia orgánica, las investigaciones preliminares sugieren que los hongos pueden ser utilizados para hacer “ladrillos de hongos”, un material de construcción robusto y sostenible.

Hongos Pestalotiopsis que descomponen el poliuretano. (Cortesía: Matthew Schink)

En la naturaleza, el hongo crece en las hojas donde aparece como manchas de color negro o marrón. Bajo condiciones controladas, el micelio de los hongos, o “ramas vegetativas”, comienzan a descomponer los plásticos en tan solo unas semanas.


Después de unos meses, la sustancia se descompone completamente y se asimila en el cuerpo de los hongos, lo que supone un extraordinario avance con respecto a la velocidad de descomposición natural: los plásticos pueden tardar hasta 400 años en descomponerse por sí solos.


¿La conclusión actual? Los hongos podrían estar controlando al mundo y no en poco tiempo.

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