Por el bullying se comía las uñas que le generó un cáncer que terminó con un dedo amputado

Por Jesús de León – La Gran Época
10 de Septiembre de 2018 Actualizado: 10 de Septiembre de 2018

Courtney Whithorn, una estudiante universitaria de Australia, sufrió la amputación del pulgar después de desarrollar una rara forma de cáncer de piel por morderse las uñas durante años y esconder su hábito hasta que fue demasiado tarde.

El estrés, el miedo o la ira es lo que impulsa a las personas a mordisquearse las uñas, y Courtney Whithorn, de 20 años, fue fuertemente intimidada en la escuela, desencadenando ese hábito.

Un día, sus compañeros de clase la atacaron tanto, cuando tenía 16 años, que se mordió la uña del pulgar por pura desesperación. Después de un tiempo su dedo pulgar comenzó a adquirir un color oscuro que a la joven le avergonzó. Decidió entonces ocultar el dedo negro durante cuatro años enteros, y se negó a mostrárselo incluso a sus padres o doctores.

Realmente todo ello resultó en una fatalidad. Comenzó a dolerle mucho, hasta que un día en que ya no podía soportarlo más recurrió a un médico. Debido a la constante mordedura de la uña, descubrió que había causado tal trauma en su lecho ungueal, que se convirtió en un cáncer poco común.

El diagnóstico fue trágico: “melanoma subungueal lentiginoso acral”, un tipo de cáncer que afectó el dedo de la joven mujer.

“Cuando descubrí que morderme la uña fue la causa del cáncer, quedé destrozada. En mi cabeza pensé ‘me hice esto a mí misma’, pero obviamente sabía que no debería tener esa mentalidad. No podía creerlo”, expresó. “Mi mano estaba constantemente negra, pero no quería que nadie la viera”, dijo la afectada, quien terminó perdiendo el pulgar tras la enfermedad”; según el diario danés Gala.

Se trata de un desarrollo de las células malignas de pigmento (melanocitos) a lo largo de la capa basal de la epidermis. El crecimiento puede formar un nódulo debajo de la uña y levantarla. Aunque no suele producir dolor, si el tumor es avanzado puede alcanzar los huesos.

A pesar de someterse a múltiples cirugías para extirpar el cáncer, y tratar de salvar su pulgar, los médicos no tuvieron otra solución que amputarle el dedo la semana pasada.

A pesar de que la amputación fue un éxito, a Whithorn se le ha dicho que no está dada de alta del todo. El diagnóstico no es claro y habrá que esperar a ver si no se vuelve a desarrollar, y en tal caso tendrán que seguir amputando partes hasta que quede curada por completo. Es algo que hace llorar a Courtney cada vez que se lo mencionan.

Por el momento ella quiere llamar la atención sobre la intimidación, que fue realmente el desencadenante de lo que le pasó. “Por favor, piensa en lo que dices y en las personas, porque realmente no tienes idea de qué efectos psicológicos, emocionales y físicos puede tener sobre alguien”.

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