Por qué el ex líder chino Jiang Zemin no está disfrutando su 90° cumpleaños

19 de Agosto de 2016 Actualizado: 19 de Agosto de 2016

Un rumor en la red sobre Jiang Zemin en su cumpleaños número 90 oculta la nefasta situación en la que se encuentra el ex líder del Partido Comunista Chino y omite los terribles crímenes de los que es acusado.

Nacido el 17 de agosto de 1926 y nativo de la provincia de Jiangsu, costa este de China, Jiang recientemente recibió muchas felicitaciones y tributos por su cumpleaños en las redes sociales chinas.

Pero los internautas chinos tuvieron que recurrir a referencias indirectas (agregando la etiqueta “+1S”, “más un segundo”) para elogiar al nonagenario, dado que los censores del régimen estaban eliminando publicaciones con las palabras “Jiang Zemin” y “mayor” (“zhangzhe” en chino), según Free Weibo, un sitio web que rastrea las publicaciones censuradas de Weibo. Ningún medio de comunicación oficial del Partido publicitó el acontecimiento del cumpleaños de Jiang.

La policía china también advirtió a los “fanáticos del sapo”, “hasi” en chino, que no organicen fiestas de cumpleaños o publicaciones de celebración online, según informa Finnancial Times. El apodo “sapo” de Jiang fue inspirado por su parecido con el animal (grandes gafas de bordes negros gruesos, papada, y una rotunda barriga).

El freno puesto a la alegría por el cumpleaños de Jiang, escribe Finnancial Times, se debe al hecho de que es “considerado como una amenaza política por el titular Xi Jinping”, a pesar de que ya cumple 90 este año.

Luego de renunciar a todos sus títulos políticos en 2005, Jiang continuó teniendo voz y voto en los asuntos actuales a través de sus clientes políticos. Hu Jintao, el sucesor de Jiang, dio la impresión de ser poco natural y monótono, dado que estaba constantemente atado de manos por el “liderazgo colectivo” de los aliados y secuaces de Jiang, muchos de los cuales alguna vez ocuparon un escaño en el poderoso Comité Permanente del Politburó.

Desde que asumió su cargo, Xi Jinping ha estado arrancando de raíz la red política supervisada por Jiang y consolidando su posición, en parte porque quiere evitar el destino político de Hu.

Bajo la campaña anticorrupción de Xi, varios tenientes y aliados de Jiang (el ex miembro de la Polítburo Bo Xilai, el ex zar de seguridad Zhou Yongkang, y el difunto vicepresidente militar Xu Caihou) fueron declarados culpables de corrupción y expulsados. Pero en varios discursos el año pasado, Xi dio indicios de que los crímenes de los hombres de Jiang eran de carácter político, considerando cómo habían formado “hermandades y camarillas” para “destrozar y dividir” el Partido. No obstante, la corrupción sigue siendo uno de los legados más perennes y más odiados del reinado de Jiang.

Xi también expuso el rol de ‘Padrino de Jiang’ el año pasado. En un discurso de enero de 2015, Xi criticó a algunos líderes del Partido por convertirse en un poder detrás del trono. Ocho meses después, el portavoz estatal Diario del Pueblo publicó una editorial advirtiendo sobre líderes retirados del Partido que continúan teniendo influencia en asuntos actuales a través de sus “ayudantes de confianza” ubicados puestos clave.

En 2016, Xi parece haber estado estableciendo la base para lanzar una investigación formal contra Jiang.

Entre marzo y mayo, los investigadores anticorrupción condujeron un enorme sondeo de los departamentos de gobierno de Shanghai, territorio históricamente de Jiang. Fuentes con acceso a información en China dijeron a La Gran Época que el jefe anticorrupción Wang Qishan planea desmantelar la “pandilla de Shanghai” de Jiang este año.

Según dijo el abogado de derechos humanos radicado en Shanghai, Zheng Enchong, a La Gran Época el pasado marzo, actualmente pesan restricciones cobre la circulación de Jiang Zemin y sus dos hijos.

Jiang no ha sido visto en público desde el invierno de 2015, y recientemente omitió enviar una corona floral al funeral de un camarada mayor, un gesto cuya ausencia sugiere que está pasando por dificultades.

A finales de junio, Xi anunció un conjunto de normas de disciplina del Partido que responsabiliza directamente a los altos rangos por los subordinados descarriados. Muchos funcionarios expulsados por corrupción están o directamente relacionados con Jiang o acataron su orden de perseguir a la disciplina espiritual Falun Gong.

Bajo órdenes de Jiang, miles de practicantes de Falun Gong fueron torturados a muerte, y cientos de miles fueron puestos bajo detención, según establece Minghui.org, un sitio web que dispone de información de primera mano sobre la persecución.

Investigadores estiman que los practicantes han sido la fuente principal de órganos en alrededor de 1,5 millones de trasplantes. Aquellos utilizados como fuentes de órganos son asesinados en el proceso. La sustracción forzada de órganos autorizada por el estado chino ha sido condenada por el Parlamento Europeo y la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

Con prominente atención internacional hacia lo que posiblemente sea el aspecto más depravado de la campaña de persecución de Jiang, y con Xi Jinping empujando el aparato disciplinario del Partido sobre la facción política de Jiang, el sapo está bastante hundido en la olla de agua hirviendo.

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