Predicen que el fitoplancton en vez de disminuir aumentará para el 2100

Por Isabel van Brugen
31 de Enero de 2020 Actualizado: 31 de Enero de 2020

Investigadores de California anunciaron que para finales de siglo podría haber un aumento de hasta el 20 por ciento en las poblaciones de fitoplancton tropical en aguas de baja latitud.

Los oceanógrafos de la Universidad de California-Irvine (UCI) basaron sus predicciones en un modelo de sistema terrestre impulsado por redes neuronales, que presentaron en un artículo publicado el 27 de enero en la revista Nature Geoscience.

Los autores descubrieron que, contrariamente a las creencias de muchos científicos ambientales, es probable que para el 2100 la población de fitoplancton aumente.

El fitoplancton es una variedad entre los organismos microscópicos que viven cerca de la superficie de la mayoría de los mares y aguas dulces, donde hay mucha luz solar disponible para la fotosíntesis. Forman la base de la cadena alimenticia marina, y se cree que representan la mitad de toda la actividad fotosintética que tiene lugar en la Tierra.

El investigador principal Adam Martiny, profesor de oceanografía de la UCI, dijo que muchos científicos esperan que el fitoplancton luche a medida que los océanos se estratifican cada vez más, con temperaturas superficiales del mar que se calientan y menos nutrientes disponibles en la superficie, donde crece el fitoplancton.

“Todos los modelos climáticos tienen este mecanismo incorporado dentro de ellos, y esto ha derivado a esas bien establecidas predicciones de que la productividad del fitoplancton, la biomasa y la exportación a las profundidades oceánicas disminuirán con el cambio climático”, dijo Martiny.

“Los modelos del sistema terrestre se basan en gran medida en estudios de laboratorio del fitoplancton, pero por supuesto los estudios de laboratorio del plancton no son el océano real”.

Mientras que los científicos tradicionalmente miden la abundancia de fitoplancton por la concentración de clorofila en el agua, Martiny sostiene que esa no es la forma más eficaz de medir su población en las latitudes bajas porque no todos los fitoplancton utilizan la clorofila como su principal pigmento.

Los estudios realizados anteriormente han demostrado niveles más altos de clorofila en el agua del océano recogida más lejos del ecuador que en las aguas tropicales más cálidas.

“El problema es que la clorofila no es todo lo que hay en una célula, y en realidad en las bajas latitudes, muchos plancton se caracterizan por tener una cantidad muy pequeña de ella; hay tanta luz solar, que el plancton solo necesita unas pocas moléculas de clorofila para obtener suficiente energía para crecer”, dijo Martiny.

“En realidad, hasta ahora hemos tenido muy pocos datos para demostrar realmente si hay o no más o menos biomasa en las regiones en proceso de estratificación. Como resultado, la base empírica para una menor biomasa en las regiones más cálidas no es tan fuerte”.

Martiny y su equipo analizaron muestras de comunidades de fitoplancton de más de 10,000 lugares en todo el mundo, con la esperanza de construir un modelo más preciso de los sistemas oceánicos.

Los investigadores encontraron que las aguas tropicales tenían niveles sorprendentes de abundancia de fitoplancton, la mayoría de las cuales eran células diminutas llamadas picofitoplancton, que constituyen entre el 80 y el 90 por ciento de la biomasa de plancton en las zonas más cálidas.

El equipo comparó entonces la cantidad de biomasa de fitoplancton a lo largo del gradiente de temperatura con los mapas mundiales y descubrió que para finales de siglo la abundancia de fitoplancton podría aumentar hasta un 20 por ciento en muchas zonas.

“En muchas regiones, habría un aumento de 10 a 20 por ciento en la biomasa de plancton, en lugar de una disminución”, dijo Martiny. “El aprendizaje automático no está sesgado por la mente humana”.

“Solo le damos al modelo toneladas y toneladas de datos. Pero este tipo de herramientas de inteligencia artificial puede ayudarnos a desafiar los paradigmas existentes”.

 

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