Procesan a exdirectora del penal de Topo Chico tras motín que dejó 49 muertos

20 de Febrero de 2016 Actualizado: 20 de Febrero de 2016

La exdirectora y otros tres funcionarios del penal de Topo Chico fueron sometidos a proceso penal por su presunta responsabilidad en la tragedia que dejó 49 muertos el pasado 11 de febrero, notificó la Procuraduría General de Justicia (fiscalía) del estado de Nuevo León.

Con la exdirectora Gregoria Salazar fueron vinculados a proceso y fueron dejados en prisión preventiva el exsubdirector Arturo Bernal, el excomisario en jefe de la agencia estatal de administración penitenciaria, Jesús Fernando Domínguez, y el custodio José Reyes.

Salazar y Domínguez serán enjuiciados como presuntos responsables de los delitos de homicidio calificado y abuso de autoridad.

El procurador general de justicia de Nuevo León, Roberto Flores, señaló que el juez de control les impuso la prisión preventiva a petición del Ministerio Público, y que ambos fueron internados en celdas cuya ubicación no pueden darse a conocer por seguridad.

“Se fijó un plazo de cuatro meses para el cierre de la investigación, término que vence el 20 de junio del año en curso”, detalló Flores, y añadió que en este periodo la fiscalía estatal podrá seguir recabando elementos para acreditar los hechos delictivos.

El exsubdirector Bernal además fue vinculado a proceso por los delitos de homicidio calificado y abuso de autoridad.

“Los imputados Gregoria Salazar Robles, Jesús Fernando Domínguez Jaramillo y Arturo Bernal González pueden alcanzar una pena de mil doscientos años de prisión”, informó el procurador.

A José Reyes Hernández, quien fungía como custodio en Topo Chico se le dictó auto de vinculación a proceso el pasado miércoles por la presunta comisión del delito de homicidio calificado contra el interno Guadalupe Armando Graciano, y también se le dictaminó prisión preventiva con un plazo de cierre de 45 días.

Una disputa entre bandas criminales antagónicas dejó la madrugada del 11 de febrero 49 muertos y 12 heridos en la prisión de Topo Chico, en la región metropolitana de Monterrey, Nuevo León.

Las bandas se enfrentaron con armas punzocortantes, botellas, bates y palos después de prender fuego a los almacenes de comida, que se extendió a las celdas.

El secretario mexicano de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, indicó ayer que hubo colusión o acciones de autoridades de la propia prisión de Topo Chico que “dejaron que sucedieran estos hechos tan lamentables”.

“Esto es la alerta para poder revisar el resto (de las cárceles). Tenemos que hacer una transformación profunda, se tiene que hacer una inversión enorme”, dijo Osorio a periodistas.

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