Programa espacial de China lanza sobre aldeas una lluvia de desechos de cohetes y combustible

Por Chriss Street
29 de Noviembre de 2019 Actualizado: 29 de Noviembre de 2019

Análisis de noticias

China es el líder mundial en lanzamientos espaciales este año. Sin embargo, sus ambiciosas actividades de lanzamiento espacial han puesto en peligro vidas humanas, ya que los desechos de cohetes y el combustible tóxico han destruido aldeas agrícolas rurales, e incluso han causado muertes.

El 27 de noviembre, China amplió su ventaja en la carrera espacial con su 29º lanzamiento desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de XiChang. Uno de los principales factores en aumentar la cantidad de lanzamientos de China, es el funcionamiento de seis de los ocho principales centros de lanzamiento del mundo. A diferencia de las naciones que restringen los lanzamientos a las zonas cercanas al océano o desoladas, China simplemente los lanza sobre aldeas pobladas sin previo aviso.

China, que compite en una carrera con Estados Unidos para dominar el espacio, las autoridades del Partido Comunista Chino (PCCh) decidieron brindar un acceso excepcional a los medios de comunicación el 20 de abril para observar la misión número 100 de su exitosa serie del cohete Larga Marcha-3 con cohetes propulsores de refuerzo, dotado de una segunda etapa que elevó otro potente cohete para poder desplegar su satélite de navegación Beidou-3I1Q en órbitas geosincrónicas.

El profesor Greg Autry de la Universidad del Sur de California (USC) y experto en vuelos espaciales de la NASA,  llamó la atención sobre las peligrosas actividades de lanzamiento espacial de China por primera vez en mayo de 2019. Como coautor, junto con Peter Navarro (Asistente del Presidente y Director de Comercio y Política de Manufactura de los Estados Unidos), de la película premiada (gratuita en YouTube) y del libro “Morir por China”, Autry es un crítico eficaz de los peligros ambientales y de seguridad para la salud asociados con la industria china.

La transmisión del lanzamiento chino desde el centro de operaciones fue escenificada a la perfección, y el video posterior del lanzamiento y del vuelo recibió muy buenas críticas. Sin embargo, Autry destacó que las temperaturas en la cámara de combustión principal para los propulsores de lanzamiento espacial durante la quema de 127 segundos pueden superar los 6000 grados Fahrenheit (3315,6 grados Celsius).

Además llamó la atención sobre un vídeo que un turista israelí sacó de contrabando de China el año pasado, en el que grabó un cohete propulsor de refuerzo que había gastado su combustión cayendo con todo su peso sobre una aldea, seguido de otro cohete propulsor que no había agotado su energía y explotaba en una bola de fuego generando una nube tóxica en forma de hongo.

El régimen chino admitió que el incidente causó 6 muertos y 57 heridos, sin embargo no realizó ningún comentario sobre informes de bajas civiles de los otros 99 lanzamientos del cohete Larga Marcha-3 con cohetes propulsores de refuerzo. Videos del sitio de microblogging de Sina Weibo muestran restos de chatarra espacial de lanzamientos recientes en campos de agricultores y un cohete en un río local.

El cohete Larga Marcha 3B está alimentado por una mezcla hipergólica de dimetilhidracina asimétrica y tetróxido de nitrógeno (UDMH, por sus siglas en inglés). El combustible UDMH es un carcinógeno conocido que es especialmente peligroso porque se mezcla fácilmente con el agua. Se sabe que el oxidante N204 del cohete también causa daño hepático. Tres astronautas estadounidenses que regresaron del espacio se salvaron de lesiones graves luego de ser expuestos al N204 durante la fase de amerizaje de la misión Apollo-Soyuz de 1975.

En noviembre, las autoridades locales de la provincia de Sichuan distribuyeron avisos de evacuación a los residentes del lugar unos días antes de los lanzamientos desde XiChang, en los que se advertía a la población que se refugiara antes del lanzamiento y huyera de los desechos de los cohetes que caían del cielo. Pero justo antes de los lanzamientos, las redes sociales chinas estallaron con fotos y videos de cohetes cayendo que aplastaban edificios, provocaban incendios y que mostraban a las familias campesinas que escapaban gritando aterrorizadas.

Los científicos chinos fueron los pioneros de los cohetes rudimentarios en el año 900. Pero después de lanzar su primer cohete Larga Marcha, basado en tecnología soviética en 1970, China envió un humano al espacio en 2003 y colocó su módulo de aterrizaje Chang4 en el lado oculto de la luna en enero.

El Teniente General Robert Ashley, Director de la Agencia de Inteligencia de Defensa de Estados Unidos, advirtió en la Conferencia CyberSat19 del 7 de noviembre, que la Fuerza de Misiles del Ejército Popular de Liberación está jugando una estrategia del juego de mesa “Go” inventado en China hace miles de años, en el que los jugadores colocan estratégicamente piezas o piedras en un tablero para capturar la mayor parte del territorio.

“El objetivo de Go es bloquear o denegar el acceso territorial a tu oponente. A diferencia del ajedrez, no vas tras un rey o una reina y no hay una jugada final en la que te declaran vencedor. Uno suma puntos en el tablero según la cantidad de territorio o espacio que controla. Piense en eso en el contexto de la denegación aérea y la defensa aérea”, dijo Ashley.

Bajo el liderazgo chino de Xi Jinping, el número de satélites en el espacio ha aumentado de unos 1150 a 4994 en la actualidad. Este aumento se debe no solo a la duplicación de los lanzamientos por parte de China, sino también al comienzo de una “nueva era” de despliegues múltiples por lanzamiento de microsatélites comerciales con un peso inferior a 10 kg.

China planeaba pagar por su juego de militarización del espacio mediante el lanzamiento de satélites comerciales para las naciones occidentales. Pero el “Sistema de Lanzamiento Reutilizable SpaceX” de Estados Unidos ha reducido el costo del lanzamiento de un satélite de 5685 dólares por kilo en 2016 a 1891 dólares por kilo con su cohete Falcon 9 en 2017, y está cotizando 951 dólares por kilo para las misiones de 2020.

Chriss Street es un experto en macroeconomía, tecnología y seguridad nacional. Se ha desempeñado como CEO de varias empresas y es un escritor activo con más de 1500 publicaciones. También ofrece regularmente conferencias de estrategia a estudiantes de postgrado en las mejores universidades del sur de California.

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