Régimen chino condena a hijo y esposa del ex zar de seguridad de China

16 de Junio de 2016 Actualizado: 16 de Junio de 2016

El hijo y la esposa de Zhou Yongkang, el ex jefe de seguridad caído en desgracia del Partido Comunista Chino, fueron sentenciados a largas penas de cárcel, según informaron los medios estatales chinos.

El 15 de junio, el portavoz del estado Xinhua anunció que familiares de Zhou Yongkang, el hijo Zhou Bin de 44 años y la segunda esposa Jia Xiaoye de 47 años, fueron acusados ​​de soborno y otros delitos cuando Zhou estaba en el poder.

El Tribunal Popular Intermedio de Yichang, en la provincia central china de Hubei, condenó al empresario Zhou Bin a 18 años de cárcel y le impuso una multa de 350 millones de yuanes (alrededor de 53 millones de dólares). A Jia Xiaoye, una ex periodista de la Televisión Central China, le dieron una sentencia de 9 años de prisión y una multa de 1 millón de yuanes (alrededor de 155.000 dólares). Ambos declarados culpables.

Zhou Bin y Jia Xiaoye son las últimas personas relacionadas con Zhou Yongkang que fueron castigadas por aprovecharse de la posición prominente de este con el fin de enriquecerse.

De acuerdo con Caixin, una publicación financiera china, Zhou Bin había utilizado la influencia política de su padre para construir y expandir un imperio comercial de mil millones de dólares en China y en el extranjero. Fue detenido en diciembre de 2013, probablemente como parte de las investigaciones preliminares sobre Zhou Yongkang.

Poco se sabe de Jia Xiaoye, la segunda esposa de Zhou Yongkang. Caixin afirma que Li Dongsheng, un ex alto funcionario de seguridad, había presentado a Jia con Zhou Yongkang en 2001 con la esperanza de ganar favores políticos. Li fue nombrado viceministro de seguridad pública dos años después de que Zhou se hiciera al cargo del aparato de seguridad del régimen, a pesar de que Li no tenía experiencia en el sistema de seguridad.

En los últimos años, los aliados más cercanos de Zhou en el lucrativo sector del petróleo, como Jiang Jiemin y Liao Yongyuan y ayudantes como Ji Wenli, fueron investigados por la agencia de disciplina interna del Partido, y más tarde acusados y sentenciados a largos períodos en prisión.

El Zar de seguridad

Cuando el inquebrantable Zhou Yongkang se convirtió en jefe de la Comisión Política y de Asuntos Jurídicos, un pequeño pero poderoso órgano del Partido que estableció en el Comité Permanente del Politburó en 2007, convirtió al aparato de seguridad del régimen en su feudo personal.

Zhou obtuvo un presupuesto mayor que el del Ejército Popular de Liberación, y pronto se volvió tan influyente que la prensa china en el extranjero lo describió como un centro político rival al del entonces líder del Partido, Hu Jintao.

Incluso después de que Zhou dejó el cargo en 2012, su sello perdura: Luo Yu, el hijo del líder revolucionario Luo Ruqing, describió al actual aparato de seguridad como “el sistema de seguridad de Zhou Yongkang sin Zhou Yongkang en él”.

Dada su posición, se creía que Zhou estaba a salvo de la campaña anticorrupción del líder del Partido, Xi Jinping. Pero fue investigado formalmente en julio de 2014, y recibió una sentencia de cadena perpetua en junio de 2015, al parecer por corrupción y divulgar secretos de Estado.

Sin embargo, Zhou era culpable de crímenes más terribles durante su mandato como zar de la seguridad.

En el período previo a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, Zhou usó a la policía y a las unidades paramilitares para reprimir brutalmente a los tibetanos, uigures, a las casas de cristianos, presos de conciencia y a practicantes de Falun Gong, una tradicional disciplina espiritual china.

Zhou también fue culpado por los propios voceros del Partido de monitorear la extracción forzada de órganos a prisioneros. El ex viceministro de Salud, Huang Jiefu, realizó esta acusación en una entrevista con un canal de televisión pro-Beijing. Huang no mencionó la sospecha generalizada de que los presos de conciencia, sobre todo los practicantes de Falun Gong, están siendo sacrificados en masa por sus órganos. Pero describió la industria como “turbia e intratable”, un indicio potencial que revelaba que había más en marcha que el mero uso de órganos de presos condenados a muerte.

Por cierto, la reciente condena del hijo y de la segunda esposa de Zhou sigue la resolución H.Res.343, en el que la Cámara de Representantes de Estados Unidos pidió al régimen chino que ponga fin a la sustracción de órganos forzada de los practicantes de Falun Gong.

Una secuencia similar de eventos, ya sea una coincidencia o no, ocurrió en 2013 después de que el Parlamento Europeo aprobó una resolución similar oponiéndose a la extracción forzada de órganos en China. Un poco después de una semana de la resolución, los investigadores del Partido detuvieron a Li Dongsheng, el hombre que le presentó la segunda esposa a Zhou Yongkang. En el momento de su detención, Li también dirigía la “Oficina 610”, una organización extralegal tipo Gestapo creada con el solo propósito de llevar a cabo la persecución a Falun Gong.

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