Reportan casos de cloracné en Hong Kong probablemente por químicos dañinos en el gas lacrimógeno

Por Olivia Li
19 de Noviembre de 2019 Actualizado: 19 de Noviembre de 2019

Un periodista que ha estado informando desde el lugar de los hechos durante las protestas antigubernamentales de Hong Kong, reveló en Facebook que hace unos días le diagnosticaron cloracné, una rara erupción cutánea de puntos negros o espinillas, quistes y nódulos, que se ha relacionado directamente con la exposición a las dioxinas. Los médicos especialistas de Hong Kong creen que la exposición a las dioxinas proviene del uso de gas lacrimógeno por parte de la policía de Hong Kong.

Además, otro usuario de Internet expuso en las redes sociales que muchos agentes de policía también habían contraído cloracné, sin embargo, altos oficiales de policía les prohibieron decírselo a otros por temor a que pueda asustar a otros policías.

Yuhong Chan, un periodista que trabaja para Stand News, con sede en Hong Kong, el 13 de noviembre dijo en su publicación en Facebook que estuvo informando sobre las protestas al menos una vez a la semana en los últimos dos meses. Comenzó a experimentar irritación de la piel desde octubre. Cuando fue a ver a un médico de medicina china hace unos días, se confirmó que había contraído cloracné.

“Estas protuberancias cutáneas se parecen a la enfermedad cutánea de los mosquitos, pero están muy densamente distribuidas y a veces producen mucha comezón”, escribió Chan, describiendo las erupciones cutáneas similares al acné.

“No tengo tanto miedo”, continuó. “Mi vida valdrá la pena mientras ame a los demás, me amé a mí mismo, hago bien mi trabajo todos los días y use mi experiencia (como periodista) para participar en la creación de un nuevo Hong Kong”.

Poco después que Chan publicara su historia en Facebook, un usuario de Internet publicó un mensaje anónimo, diciendo que hasta donde él sabe, bastantes policías también contrajeron cloracné.

Según su publicación, su madre es la dueña de un pequeño salón de belleza. Una clienta que visita el salón regularmente es la esposa de un agente de policía. Un día, esta clienta se echó a llorar mientras se hacía un tratamiento facial en el salón de belleza, diciendo que a su marido le habían diagnosticado cloracné.

Cuando su marido visitó a los médicos por primera vez, no reveló que era policía. Los médicos pensaron que se trataba de una alergia cutánea, por lo tanto le prescribieron medicamentos. El tratamiento solo empeoró la condición de su piel. Luego fue a ver a un dermatólogo y le diagnosticaron cloracné. Más tarde les contó a sus colegas sobre su problema de piel, y descubrió que también tenían síntomas similares. Luego todos sus colegas fueron a ver a los médicos y se confirmó que todos tenían cloracné.

La cliente del salón de belleza también reveló que a su esposo se le concedió licencia por enfermedad, pero sus supervisores le prohibieron divulgar la noticia, para que otros policías no se asusten.

Varios médicos especialistas publicaron una carta abierta conjunta en Stand News, en la que pedían a la policía de Hong Kong que prestara más atención a la salud y la seguridad pública.

“No es exagerado decir que el cloracné es incurable. Las dioxinas y los compuestos similares a las dioxinas son muy estables: una vez absorbidos por el cuerpo, son difíciles de excretar y su vida media es de hasta 20 años. En otras palabras, cuando estos compuestos entran en su cuerpo, no hay cura. La medicación recetada por los médicos solo puede aliviar los síntomas temporalmente”, decía la carta.

Lo que es aún peor es que el cloracné es simplemente el síntoma de envenenamiento en una etapa temprana debido a las dioxinas altamente tóxicas, según estos especialistas. Si las dioxinas dentro del cuerpo humano exceden el límite de seguridad, pueden eventualmente llevar a serios problemas de salud tales como varios tipos de cáncer, inmunidad debilitada y desórdenes endocrinos. Para las mujeres embarazadas, las dioxinas pueden causar un aborto espontáneo o un feto deforme, y es probable que las dioxinas se transmitan al bebé.

Los médicos especialistas señalaron que cuando es disparado, la temperatura del gas lacrimógeno supera los 400 grados centígrados. Con una temperatura tan alta, el principal componente del gas lacrimógeno, la cloroacetofenona (CN), liberará compuestos similares a las dioxinas, que pueden entrar en el cuerpo humano a través del contacto con la piel, los alimentos, el agua y la inhalación.

Creen que para los periodistas que están en primera línea, el contacto con la piel es una de las principales vías. Incluso con equipo de protección como una máscara o un respirador, algunas partes del cuerpo todavía están expuestas al medio ambiente.

La Coalición del Proyecto de Ley Anti-Extradición de Hong Kong recopiló todos los datos relacionados con el disparo de gases lacrimógenos por parte de la policía, basándose en las conferencias de prensa de la policía en los últimos seis meses, y concluyó que la policía disparó al menos 9362 cartuchos de gas lacrimógeno entre el 12 de junio y el 13 de noviembre.

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