Sabiduría oriental: Complacer a un niño genera malas consecuencias

Por La Gran Época
06 de Mayo de 2020
Actualizado: 07 de Mayo de 2020

Zhang Eryou era el mayor y Zhang Sanchen el menor de dos hermanos. Cuando Eryou murió, Sanchen aceptó la responsabilidad de cuidar y amar al hijo de su hermano.

Cuando el niño creció, Sanchen gastó casi todo su dinero para comprar un terreno a su sobrino, para que formara una familia. Sin embargo, la complacencia había convertido a su sobrino en un joven arrogante. Él tenía muchas aventuras amorosas y disfrutaba del placer con mujeres. Eventualmente contrajo una enfermedad y murió.

Esto pesó mucho en la mente de Sanchen, aunque sus vecinos le aseguraron que todo lo que él había hecho fue apropiado. Sanchen se enfermó y cayó en coma y durante ese tiempo tuvo una visión.

Una vez que se recuperó, pensó profundamente acerca de la visión: “¡Qué extraño, mi hermano Eryou quería demandarme, insistiendo en que yo había matado a su hijo. Es realmente injusto!”

Unos días más tarde, Sanchen se sintió mejor y su mente se aclaró. Él le dijo a su familia “en realidad es verdad, mi sobrino no tenía esperanzas para el futuro, no lo eduqué correctamente y sólo lo cubrí con beneficios materiales, como resultado él tuvo esos amoríos y murió jóven. ¿Si yo no lo maté, entonces quién lo hizo?”.

Sanchen se arrepintió y al poco tiempo murió.


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