Seis programas espías chinos que son peores que el ‘Gran Hermano’ en “1984” de Orwell

12 de Marzo de 2016 Actualizado: 15 de Marzo de 2016

En su libro de 1949, “1984” George Orwell advirtió de un futuro distópico donde el régimen autoritario “Gran Hermano” monitorea a sus ciudadanos a través de la televisión “en telepantallas”, y crea sistemas elaborados para el control social.

Hoy en día, el Partido Comunista Chino (PCCh) superó con creces al régimen opresor en la visión de Orwell, y aquí hay seis programas espías que ha utilizado para hacerlo.

1) “Gran Inteligencia”. El régimen chino espía a cada uno de sus ciudadanos, incluidos los máximos dirigentes del PCCh. Lo hace a través de un programa llamado “Big Intelligence (Gran Inteligencia)”, que es operado por el Ministerio de Seguridad Pública.

El programa fue revelado en el 2014, y ya estaba funcionando durante cerca de 10 años. El ex jefe de la Oficina de Seguridad Pública de Chongqing le dijo a Radio Sonido de la Esperanza que usando “Big Intelligence”, el PCCh puede revisar a todos los 1,3 mil millones de chinos en 12 minutos, cada persona en la lista de buscados en 4 minutos, y la licencia de cada conductor en 3,5 minutos.

“Big Intelligence” es un programa de vigilancia de red policial, que pone la “telepantalla” de ficción de Orwell en vergüenza. Recopila información de cámaras de vigilancia situadas en todas partes desde los taxis, esquinas de las calles, tiendas, y utiliza esta información para rastrear a las personas. Radio Sonido de la Esperanza mencionó que el PCCh instaló cientos de miles de cámaras de vigilancia en cada ciudad. En 2014, el sistema tenía más de 50.000 cámaras de vigilancia solo en Chongqing.

La policía en Beijing anunció en octubre de 2015 que la red de cámaras de vigilancia manejadas por más de 4.300 agentes vigila el “100 por ciento de la capital”. Los sistemas se utilizan comúnmente para realizar un seguimiento a los creyentes religiosos y disidentes políticos.

2) El “sistema de crédito social”

¿Qué es un régimen autoritario, si no uno que persigue a la gente por pensar diferente? En la visión de Orwell, los ciudadanos son perseguidos por “crímenes de pensamiento”. Es de la misma manera bajo el PCCh, donde incluso los acuerdos del usuario para la mayoría de las principales compañías de tecnología prohíben “pensamiento” y “libertad de expresión” si desafía el gobierno del PCCh.

Pero el régimen chino lo lleva un poco más allá con su sistema de crédito social. Este programa reúne toda la información disponible de cada ciudadano chino, y luego lo utiliza para asignar a cada persona una clasificación o calificación. Ya que esta calificación puede afectar la capacidad de una persona para conseguir un trabajo, tomar un préstamo, o comprar una casa, esto funciona como una herramienta que facilita la auto-censura.

Dado que el sistema de crédito social también puede disminuir la calificación si una persona tiene un amigo o miembro de la familia con una baja calificación, esto crea un ambiente donde se espera que los amigos y familiares hagan cumplir las políticas del PCCh entre ellos.

Chris Chappell, anfitrión de China sin censura, describió el programa en mayo de 2015, como “una especie de aullido, en lugar de que sean los clientes los que van a un restaurante y dan una puntuación, es el Partido Comunista el que da la puntuación a cada uno de los 1,3 mil millones de personas que viven en china”.

https://www.youtube.com/watch?time_continue=17&v=KBYBSX-lNsI

3) La policía de Internet

Si está viviendo en un ambiente sin libre pensamiento o sin libertad de expresión, por lo general todavía se puede encontrar consuelo en Internet, el cual le otorga un cierto nivel de anonimato. Ese no es el caso en China.

En una evaluación sobre la libertad de Internet en 65 países de todo el mundo realizada por la organización de vigilancia independiente Freedom House en 2015, China ocupó el último lugar incluso por debajo de Cuba y Siria.

Parte de esta baja puntuación se puede atribuir a los agentes del PCCh que monitorean las discusiones en línea, sacan contenido fuera de línea, e informan sobre los internautas a las autoridades correspondientes. Y también emplea una red masiva de unos 500.000 patrulladores en Internet, conocido como el “ejército de 50 centavos”, empleado para promover y defender la propaganda en línea del PCCh a nivel global.

Entre los muchos crímenes de Internet por los cuales lo pueden arrestar en China está el “difundir rumores” que quedan fuera de la narrativa del PCCh, criticar al régimen chino, y promover conceptos subversivos como la “democracia”.

4) El espionaje en los carros

Uno de los grandes defectos con el uso de cámaras de vigilancia y de la Internet para espiar a los ciudadanos, es que tan pronto como saltas dentro de un coche, eres mucho más difícil de ser rastreado.

El PCCh encontró una solución para este inconveniente. Además de las cámaras de vigilancia de la policía instaladas en los taxis, empezaron a exigir a los conductores que lleven un identificador electrónico para poder monitorear los vehículos.

La primera etapa del programa se está probando en Shenzhen, donde el PCCh emitió recientemente 200.000 tarjetas de identificación a los conductores de vehículos, incluyendo camiones de transporte comercial y autobuses escolares. Según la agencia Reuters, si el programa va de acuerdo a lo planeado, el PCCh lo expandirá para todos los carros privados de la ciudad.

Por supuesto, el PCCh ha utilizado sistemas similares en el pasado. En 2011, se reveló que las autoridades chinas estaban instalando dispositivos de espionaje en todos los vehículos de doble placa chinos en Kong Hong. Los dispositivos de espionaje podrían escuchar las conversaciones y realizar un seguimiento de los vehículos y estaban ocultos en “tarjetas de inspección y cuarentena” pertenecientes a la oficina de Inspección y Cuarentena de Shenzhen.

5) Espiando en dispositivos

Se está volviendo más común para los gobiernos de todo el mundo espiar las llamadas telefónicas, pero el PCCh volvió a vencer con sus sistemas elaborados de espionaje ya sea instalados en los dispositivos con los ataques cibernéticos, o pre-instalados en las fábricas donde los hacen.

Durante las protestas pro-democracia del 2014 en Hong Kong, a muchos de los manifestantes les hackearon sus ordenadores, teléfonos móviles, tabletas y lo que los investigadores encontraron fueron elaborados ciberataques chinos dirigidos a activistas de la democracia.

Michael Shaulov, CEO de Lacoon Mobile Security, ayudó a descubrir los ataques cibernéticos dirigidos a los teléfonos inteligentes, y dijo que la violación podría dar acceso a un trabajador del gobierno a cada parte de los teléfonos, incluyendo la cámara, micrófono, el historial interno, y la ubicación con GPS. Él dijo: “Con el objetivo de espiar es probablemente la herramienta perfecta”.

Las empresas chinas también tienen un largo historial de vender teléfonos y otros dispositivos con virus y programas espía ya instalados en ellos, haciendo que se retransmitan los datos del usuario de regreso a China.

6) Pre-Crimen

Incluso si usted se las arregla para evitar los “crímenes de pensamiento” en China, es posible que tenga que mirar por encima del hombro. El régimen chino ahora está buscando maneras de detectar el “pre-crimen”.

De acuerdo con Bloomberg, el PCCh dirigió a una de sus más grandes contratistas de defensa estatales, China Electronics Technology Group, para construir un nuevo software que recopile información del trabajo de las personas, las aficiones, hábitos de compra, y otros comportamientos.

El nuevo sistema del PCCh para detectar el “pre-crimen”, menciona Bloomberg, “no tiene precedentes porque no hay garantías de leyes de protección de la privacidad y un retroceso para los defensores de la libertad civil y las empresas”.

El PCC está lanzando la idea como una manera de prevenir ataques terroristas, pero el régimen chino a menudo enmascara sus programas espías autoritarios como sistemas para la búsqueda de terroristas. Con la nueva ley “antiterrorista” del PCCh, dijo Zhao Yuanming, un experto legal chino de alto rango, a NTD Televisión en febrero de 2015, “Creo que tal ley antiterrorista está tratando intencionalmente de borrar la línea entre la lucha contra el terrorismo y las disputas étnicas o de personas con diferentes puntos de vista políticos”.

TE RECOMENDAMOS