Shen Yun: Combatiendo la persecución a través del arte

Shen Yun: Combatiendo la persecución a través del arte

El bailarín principal de Shen Yun, Steven Wang, habla de las pruebas que ha sufrido su familia en China por sus creencias espirituales. (Cortesía de Shen Yun Performing Arts)

11 de Noviembre de 2021

Se abre el telón y el bailarín principal, Steven Wang, salta y despliega una pancarta en sus manos. En ella están escritos cinco caracteres. Dice: Falun Dafa es bueno.

Por atreverse a pronunciar estas sencillas palabras, decenas de millones de personas en China, incluida la familia de Wang, se enfrentan a una severa persecución por parte del régimen comunista chino.

Wang, un bailarín de danza clásica china, comenzó su carrera hace casi dos décadas cuando fue aceptado en una academia de danza profesional a los 12 años. Hoy es un bailarín principal de Shen Yun Performing Arts, la compañía de danza clásica china más importante del mundo, y única por su misión de revivir la auténtica cultura tradicional china.

Durante 5000 años, China fue un lugar donde la creencia central de la sociedad era la armonía entre el cielo, la tierra y la humanidad. La gente creía que su cultura estaba inspirada en lo divino, y el confucianismo, el budismo y el taoísmo ejercían una fuerte influencia en esta sociedad, que buscaba defender principios como la lealtad, la integridad, la bondad, la sabiduría y la justicia.

Es una misión en la que Wang está personalmente comprometido.

“Mi padre fue perseguido hasta morir”, dijo Wang en un video publicado en el sitio web Shen Yun Creations. Muchos artistas de la compañía de artes escénicas con sede en Nueva York aparecen con su perfil en este nuevo sitio de video, contando historias sobre la fe y la libertad que buscaban cuando se unieron a Shen Yun. Como compañía estadounidense, Shen Yun permite a sus artistas expresar libremente sus creencias y su cultura, y compartirlas con el mundo.

Pero muchos notan una trágica ironía: una compañía artística que pretende salvar el legado de inspiración divina de los 5000 años de civilización de China no puede poner un pie en la China moderna, todavía gobernada por el Partido Comunista Chino.

El propio Wang no pudo regresar a China cuando se enteró de la muerte de su padre debido a la persecución por parte del Partido, y no pudo asistir al funeral.

“No tuve forma de regresar para verlo por última vez”, dijo Wang. Al día de hoy, su madre sigue en China y aún es perseguida.

Al representar personajes de la cultura china de 5000 años de antigüedad, Steven Wang espera defender principios tradicionales como la lealtad, la integridad, la bondad, la sabiduría y la justicia. (Cortesía de Shen Yun Performing Arts)

Un legado espiritual

Todos los artistas de Shen Yun hacen meditación y muchos intérpretes de Shen Yun practican Falun Dafa, una práctica espiritual que enseña los tres principios de “Verdad, Benevolencia y Tolerancia”. Esta tradición de cultivación espiritual fue una parte importante de la cultura tradicional china hasta que el comunismo llegó al poder en el siglo pasado, con la intención de acabar con la tradición.

“Tenía unos 8 años cuando tuve mi primer contacto con la cultivación espiritual”, dijo Wang. Siendo el menor de cuatro hermanos, era un niño travieso y a menudo se metía en problemas. Pero recuerda que cuando su madre y su padre empezaron a practicar la cultivación espiritual, cambiaron.

“Los principios de Falun Dafa enseñan a la gente a cambiarse primero a sí mismos, y a ‘mirar hacia dentro’. Cuando uno encuentra problemas, no considera todo desde su propia perspectiva, sino que piensa desde la perspectiva de los demás”, dijo Wang. “Como resultado, nuestra vida familiar se volvió mucho más armoniosa”.

A partir de entonces, sus padres dejaron de ser tan malhumorados y lo disciplinaban con racionalidad. Él y sus padres empezaron a comunicarse más y a tener una buena relación.

Esto duró poco: En 1999, el Partido Comunista Chino, empeñado en erradicar Falun Dafa, puso en su punto de mira a los 70 a 100 millones de seguidores de la práctica espiritual.

“Hubo detenciones y persecuciones masivas”, dijo Wang. Su familia también sufrió. “Los policías comunistas entraron por la fuerza a nuestra casa y nos propinaron un montón de puñetazos y patadas. Luego secuestraron a mis padres, hicieron un gran desorden en nuestra casa y se llevaron todos nuestros libros de las enseñanzas de Falun Dafa”.

Sus padres fueron detenidos, en prisiones separadas.

“Cada vez que íbamos a visitarlos, parecía que estaban pasando hambre. Nunca me contaron cómo era allí dentro”.
— Steven Wang

“Cada vez que íbamos a visitarlos, parecía que habían pasado hambre. Nunca me dijeron cómo era allí dentro. Solo me decían que estaban bien. Pero uno podía imaginarse, por sus rostros demacrados, podría decirse que estaban siendo torturados”, dijo.

A partir de ese momento, Wang no volvió a tener una vida familiar estable. Si su padre era liberado, su madre era arrestada.

“Esta persecución nunca cesó”, dijo. Recuerda haber pasado Año Nuevo con sus tres hermanas mayores y sin padres en casa.

Finalmente, Wang llegó a Estados Unidos para seguir su carrera de danza. Mientras Wang estaba en el extranjero, su padre fue torturado en prisión y luego liberado porque los guardias pensaron que podría morir mientras estaba detenido. En 2009, su padre murió por complicaciones de salud, y Wang se enteró hasta un mes después.

“La cultivación no es un crimen”, dijo Wang. “No podía regresar a China, así que lo único que podía hacer era seguir usando el arte para denunciar esta persecución”.

Wang, como otros integrantes de Shen Yun, no puede ir a China. Como individuos, podrían afrontar la persecución, y como grupo, el Partido Comunista Chino no permite que la compañía entre en China, por temor a su influencia en la difusión de la cultura tradicional.

Dos años después de la muerte de su padre, Wang interpretó el papel de un practicante de Falun Dafa, sosteniendo una pancarta en la plaza de Tiananmen, durante uno de los actos de Shen Yun.

“Nuestra danza se basa en hechos reales, adaptados al escenario”, dijo. “Cuando comenzó la persecución, hubo muchos practicantes que fueron a la plaza de Tiananmen a levantar pancartas en señal de protesta”.

“Espero usar el arte para crear conciencia sobre la persecución en China [y] avivar la justicia en los corazones de más personas para que se opongan a esta persecución”.
— Steven Wang

“Cuando representé al practicante perseguido, me basé en mis experiencias pasadas. Eran cosas que realmente le ocurrían a personas allegadas a mí”.

“Espero usar el arte para crear conciencia sobre la persecución que se está llevando a cabo en China [y] avivar la justicia en los corazones de más personas para que se opongan a esta persecución”.

“Entonces, un día, esta persecución llegará a su fin”.

The Epoch Times se enorgullece de ser un patrocinador de Shen Yun Performing Arts. Para más información, visite ShenYunPerformingArts.org


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