Shen Yun trae esperanza a la familia mexicana

Shen Yun trae esperanza a la familia mexicana

La familia Pizano fue a ver la presentación de Shen Yun el domingo 28 de febrero de 2016 en el Teatro 1 del Centro Cultural, en la Ciudad de México, México. (Sherry Dong/La Gran Época)

29 de Febrero de 2016

Shen Yun, la compañía neoyorkina de música y danza clásicas chinas, sigue cautivando al público mexicano en sus presentaciones en la capital azteca. Pero no son solo los amantes del ballet o la música clásica quienes disfrutan del show, sino que muchas familias, incluyendo desde niños hasta ancianos, destacan las virtudes de los artistas y sus capacidades para transmitir emociones profundas. Uno de estos casos es el de la familia Pizano.

Gustavo Pizano es el asistente del gerente de una reconocida radio mexicana, y dijo sentirse atraído por el espectáculo desde el momento en que lo estaban promocionando por la televisión. Junto a su familia, decidieron ir el domingo al Teatro 1 del Centro Cultural para “revivir 5000 años de cultura divina”, en casi dos horas y media de show. Al finalizar la función, compartieron sus experiencias con La Gran Época.

“La primera soprano me hizo sentir la piel de gallina”, fue una de las primeras expresiones del señor Pizano. “Leía lo que decía en la pantalla y me entró mucho sentimiento”, describió con respecto a la letra de la canción reflejada en la impactante pantalla que sirve de escenografía. “Sentí paz, alegría y hasta me estaban dando ganas de llorar”, agregó emocionado.

Me gustó mucho el tema de creer nuevamente en algo divino, que puede rescatar a la gente de toda la modernidad agresiva

“Durante 5.000 años la cultura divina floreció en la tierra de China. Ese tesoro de la humanidad estuvo a punto de perderse, pero a través de su asombrosa música y danza, Shen Yun trae de regreso esta gloriosa cultura. (…) Con su increíble belleza y tremenda energía, inspira y eleva al público”, destaca la compañía neoyorkina desde su web oficial.

Justamente el señor Pizano valoró el mensaje que apreció desde las distintas expresiones artísticas de Shen Yun. “Dentro de la pérdida de valores que tenemos nosotros, me gustó mucho el tema de creer”. “De creer nuevamente en algo divino que puede rescatar a la gente de toda la modernidad agresiva que existe hacia las personas”, agregó su esposa Belén Uribe de Pizano, de profesión abogada. “Creo que tenemos que creer en algo, tener bases como familia, como país, dentro de cualquier cultura que tengamos”, añadió nuevamente su marido.

La Sra. Pizano enfatizó que se lleva “como moraleja, como enseñanza, la capacidad de volvernos a asombrar con lo divino. Con la esperanza, con la fe en la naturaleza, en cualquiera que sea nuestra deidad, la necesidad de aferrarnos a algo que nos ayude a salir adelante”.

Esta dualidad entre lo tradicional y divino versus lo moderno y materialista, se refleja especialmente en un cuadro que interpreta la actual persecución que sufren en la China comunista los practicantes de la disciplina de la Escuela Buda, Falun Dafa. “Me da pena saber que ahora están reprimiendo allá este tipo de cosas”, lamentó el señor Pizano.

En el aspecto de variedad, la vestimenta, los colores, te abren a sensaciones que uno cree que están dormidas o perdidas

Shen Yun cuenta con cuatro compañías que giran alrededor del mundo. Cada una de ellas está conformada por aproximadamente 100 artistas (entre bailarines, músicos y presentadores), que trasladan al espectador por “un viaje de 5000 años de cultura divina”. “Los movimientos son impresionantes. La música es asombrosa. En el aspecto de variedad, la vestimenta, los colores, te abren a sensaciones que uno cree que están dormidas o perdidas”, relató al respecto la Sra. Pizano, visiblemente emocionada.

La música de Shen Yun es muy especial. Es interpretada por una orquesta única en su tipo: tiene la capacidad de combinar el sentimiento y armonía de los instrumentos de la antigua China con la grandeza de una orquesta occidental. Sin dudas, deja una huella sensitiva en las personas que tienen la oportunidad de escucharla. “Me daban ganas de subir al escenario, estar ahí con las bailarinas y expresar lo que mi cuerpo sentía con la música”, dijo la Sra. Pizano agregando que la música le trajo paz y esperanza.

“Cuando cantó la soprano, sentí cierta emoción aquí, mis ojos se llenaron de lágrimas y sentí una emoción impresionante. La letra también es hermosa, te estaba transmitiendo lo que los bailarines te demostraban en cada movimiento. La música también tiene algo que te llega al corazón y te emociona”, expresó por su parte la joven Belén, hija del matrimonio Pizano.

“Conforme empieza a avanzar el show comienzas a sentir ciertos sentimientos, de querer tener fe, de querer tener esperanza y sentir esa felicidad, como la que sentí al estar en el espectáculo”, señaló Belén.

La esencia que transmite Shen Yun es recobrar aquello que dio origen a lo que somos

Shen Yun tiene la capacidad de combinar las tradiciones de la danza clásica china y la música clásica con la innovación tecnológica. Esta última viene de la mano de una enorme pantalla digital que cubre el fondo del escenario y va cambiando cuadro a cuadro para ambientar los lugares donde se desarrollan las danzas.

“¡Nunca antes vi un show así! Fue una gran y magnífica experiencia porque es una combinación de cultura, naturaleza, sentimientos, vistas y tecnología”, describió Celia Uribe, la abuela de la familia, quién fue bailarina en el Instituto Nacional de Bellas Artes y profesora de danza. “Tienen una gran comunicación entre la música y los movimientos [de los bailarines]… No sé cómo expresarlo, pero me gustó mucho, sentí algo como lo que dijo mi yerno, en la piel… Transmiten sentimientos para nuestras almas”, manifestó.

Tracy Cabrera Uribe, cuñada de Gustavo, fue la quinta integrante de la familia que tuvo la oportunidad de experimentar lo que transmite Shen Yun con sus actuaciones. “Me maravillé por sus creencias, por lo que expresaban”, señaló esta profesora y psicóloga mexicana, al tiempo que expresó que se llevaba a su casa “armonía, paz y sobretodo inquietud en conocer más de Dafa”.

Para finalizar, su hermana, Belén, concluyó que más allá del país, cultura o creencia, la esencia que transmite Shen Yun es “recobrar aquello que dio origen a lo que somos”.

Tras brindar cinco funciones a sala llena en el Teatro 1 del Centro Cultural de la Ciudad de México, Shen Yun se trasladará a la ciudad de Puebla para despedirse del público mexicano el 1° de marzo en el Auditorio Metropolitano. Usted y su familia, todavía están a tiempo de experimentarlo.