Tensiones entre EE.UU. y China se intensifican tras expulsión de periodistas decretada por Beijing

Por Isabel van Brugen
18 de Marzo de 2020
Actualizado: 18 de Marzo de 2020

Las tensiones entre los Estados Unidos y China se intensificaron el 17 de marzo después de que Beijing dijera que expulsaría a periodistas estadounidenses radicados en China que trabajan para The New York Times, The Wall Street Journal y The Washington Post en represalia por las recientes acciones de la administración Trump contra la prensa estatal china en Estados Unidos.

La medida fue anunciada por el régimen chino el martes en medio de una creciente guerra propagandística “ojo por ojo” entre las dos superpotencias sobre qué país era el culpable de la propagación del virus del PCCh, comúnmente conocido como el nuevo coronavirus, que causa la mortal enfermedad respiratoria COVID-19, y que surgió por primera vez en Wuhan.

The Epoch Times se refiere al nuevo coronavirus como el virus del PCCh porque el encubrimiento y la mala gestión del Partido Comunista Chino (PCCh) permitieron que el virus se propagara por toda China y creara una pandemia mundial.

“La decisión del Partido Comunista Chino de expulsar a los periodistas de China y Hong Kong es un paso más para privar al pueblo chino y al mundo del acceso a la verdadera información sobre China”, tuiteó el Consejo de Seguridad Nacional. “Estados Unidos hace un llamado a los líderes de China para que reenfoquen sus esfuerzos de expulsar periodistas y difundir desinformación para unirse a todas las naciones en la detención del coronavirus de Wuhan”.

El régimen chino, en una declaración, afirmó que las restricciones se impusieron en respuesta a la decisión del Departamento de Estado de los Estados Unidos de designar a cinco medios de comunicación estatales chinos como “misiones extranjeras”, reduciendo drásticamente el número de personal chino al que se permitió trabajar en las oficinas de los medios de comunicación en los Estados Unidos a principios de este mes. Un funcionario de la administración etiquetó previamente a esos medios, incluyendo la Agencia de Noticias Xinhua y la Cadena Global de Televisión de China, como “órganos de propaganda explícita del Partido Comunista Chino”.

Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China acusó a los Estados Unidos de someter a los reporteros chinos a “una creciente discriminación y opresión por motivos políticos” y de “dificultarles las cosas a propósito”.

El Ministerio anunció que exigiría a las sucursales en China de la Voz de América, The New York Times, The Wall Street Journal, The Washington Post y la revista Time que informaran sobre su personal, sus finanzas, sus operaciones y sus bienes inmuebles en China.

Dijo que exigiría a todos los periodistas de nacionalidad estadounidense empleados en The New York Times, The Wall Street Journal y The Washington Post cuyas credenciales de prensa expiren antes de fin de año que devuelvan sus tarjetas de prensa en un plazo de 10 días.

“No se les permitirá seguir trabajando como periodistas en la República Popular China, incluyendo sus regiones administrativas especiales de Hong Kong y Macao”, dice la declaración.

Las nuevas restricciones también se produjeron cuando Beijing arremetió contra Estados Unidos después de que el presidente Donald Trump llamara al virus el “virus chino” en un mensaje de Twitter.

“Los Estados Unidos apoyarán poderosamente a las industrias, como las aerolíneas y otras, que están particularmente afectadas por el virus chino. ¡Seremos más fuertes que nunca!”, tuiteó Trump el lunes.

Trump explicó al día siguiente en una conferencia de prensa que su elección de palabras se basó en que Beijing “sacó información falsa, [diciendo] que nuestros militares les dieron este [virus]”.

“En lugar de hacer un debate, tuve que llamarlo por su procedencia. Es un término muy preciso”, dijo.

A partir de finales de febrero, los medios de comunicación chinos promovieron la narrativa de que el virus se originó en los Estados Unidos, después de que el principal epidemiólogo de China, Zhong Nanshan, dijera que existía la posibilidad de que el virus no se hubiese originado en China.

Luego, el 12 de marzo, Zhao Lijian, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, alegó en un tuit que el ejército de los Estados Unidos propagó el virus en China.

Los primeros casos del virus del PCCh se registraron en la ciudad central china de Wuhan a finales de 2019.

“No me gustó el hecho de que China dijera que nuestro ejército se lo dio”, dijo Trump. “Nuestros militares no se lo dieron a nadie”.

El presidente dijo que el término no crea un estigma contra China y describió el término como acertado.

Cathy He y Nicole Hao contribuyeron a la elaboración de este artículo.

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