Testigos de los demócratas en impeachment apoyaron opinión de Trump sobre la corrupción en Ucrania

Por Mark Tapscott
13 de Noviembre de 2019 Actualizado: 13 de Noviembre de 2019

WASHINGTON—La corrupción política está tan profundamente arraigada en todos los sectores del gobierno ucraniano que los testigos convocados por los demócratas en la Comisión Permanente Selecta sobre Inteligencia (HPSCI, por sus siglas en inglés) de la Cámara de Representantes coincidieron en que el presidente Donald Trump tenía razón al preocuparse de que la ayuda de Estados Unidos se desperdiciara.

Eso es de acuerdo a un detallado memorando de 18 páginas realizado para los republicanos de la HPSCI por parte de su personal en la comisión, publicado a última hora del 11 de noviembre. El personal de la minoría en la comisión argumentó que el testimonio prestado a puerta cerrada en los últimos 49 días fue “todo desclasificado, por lo que el proceso a puerta cerrada es puramente para el control de la información”.

“Este arreglo ha permitido a Schiff —que ya ha fabricado públicamente pruebas y ha engañado a los estadounidenses sobre sus interacciones con el denunciante anónimo— filtrar deliberadamente información seleccionada para ayudar a crear narrativas públicas engañosas, mientras que al mismo tiempo, ha puesto una orden de mordaza a los miembros republicanos presentes”.

La narrativa engañosa de Schiff (D-Calif.), según el memorando, afirma que Trump presionó al presidente ucraniano Volodomyr Zelensky en una llamada telefónica del 25 de julio para que “investigara a sus rivales políticos para su beneficio político en las elecciones de 2020”. La evidencia presentada hasta ahora, sin embargo, no apoya esa alegación ni las alegaciones de que Trump encubriera alguna mala conducta u obstruyera a la justicia, según dice el memorando.

Por el contrario, el memorando señala múltiples ejemplos de testigos demócratas que testifican sobre la exactitud y prudencia de los puntos de vista de Trump sobre Ucrania, sobre todo del embajador Kurt Volker, el exrepresentante especial de Estados Unidos para las negociaciones con Ucrania.

“El presidente Trump demostró que tenía una visión negativa muy arraigada sobre Ucrania, basada en la corrupción del pasado. Y esa es una posición razonable. La mayoría de la gente que sepa algo sobre Ucrania pensará eso”, dijo Volker a la HPSCI.

Volker también dijo a la comisión, según el memorando, que “Ucrania tiene una larga historia de corrupción generalizada en toda la economía, en todo el país, y ha sido increíblemente difícil para Ucrania como país tratar con ella, investigarla y procesarla”.

Muchos otros testigos citados por los demócratas de la comisión, encabezados por Schiff, dijeron al panel lo mismo sobre la naturaleza omnipresente de la corrupción ucraniana y que Trump estaba en lo cierto en su cautela al respecto.

George Kent, subsecretario adjunto de Estado para Asuntos Europeos y Eurasiáticos, por ejemplo, dijo a la comisión en su testimonio a puerta cerrada que el problema de la corrupción en Ucrania es “grave” y que ha sido durante mucho tiempo “parte del diálogo de alto nivel” entre Estados Unidos y Ucrania.

También lo hizo la exembajadora de Estados Unidos, Marie Yovanovich, al decir a la comisión que “la corrupción no solo es omnipresente, sino que es sistémica”. Y el embajador William Tayler, el actual encargado de negocios de Estados Unidos en Ucrania, describió la corrupción como “un gran problema” en ese país.

La exdirectora del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Fiona Hill, dijo a la comisión que Trump “en realidad ha dicho públicamente que era muy escéptico sobre la corrupción en Ucrania. Y, de hecho, no está solo, porque todo el mundo ha expresado su preocupación por la corrupción en Ucrania”.

Catherine Croft, suplente de Volker en el Departamento de Estado, testificó, según el memorando, que Trump “describió su preocupación por el hecho de que Ucrania era corrupta, que era capaz de ser un país muy rico, y que Estados Unidos no debería pagar por ello, sino que deberíamos proporcionar ayuda a través de préstamos”.

La unanimidad manifiesta entre los testigos elegidos por los demócratas, en lugar de ilustrar la corrupción política de Trump, demuestra que “cualquier reticencia por parte del Presidente a reunirse con el presidente Zelensky, o a proporcionar asistencia financiada por los contribuyentes a Ucrania, es totalmente razonable”, argumenta el memorando.

El memorando también señala que los demócratas de la comisión, así como la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi (D-Calif.), han aprovechado la solicitud de Trump a Ucrania para que “nos haga un favor” (realizada durante la conversación telefónica del 25 de julio) como prueba de que el presidente intentó presionar a Zelensky para que investigara al ex vicepresidente Joe Biden y a su hijo Hunter.

“Sin embargo, los demócratas omiten el resto de su frase”, dice el memorando. “La frase completa muestra que el presidente Trump no le pedía al presidente Zelensky que investigara a sus rivales políticos, sino que más bien le pedía que ayudara a “[llegar] al fondo” de la interferencia extranjera en las elecciones de 2016 en Estados Unidos.

“De hecho, los testigos elegidos por los demócratas declararon que sería apropiado que Ucrania investigara las acusaciones de corrupción, incluyendo las acusaciones de interferencia en las elecciones de 2016”, continúa el memorando.

“El embajador Volker testificó que ‘siempre pensó que estaba bien’ que Ucrania investigara las acusaciones de interferencia en las elecciones de 2016. La Dra. [Fiona] Hill testificó de manera similar, diciendo que ‘no es completamente ridículo’ que la administración del presidente Zelensky investigue las acusaciones de corrupción que surgieron de administraciones anteriores”.

El memorando también señaló que la comisión recibió testimonios que sugieren que la preocupación por los vínculos de Hunter Biden con la compañía ucraniana de gas natural Burisma comenzó durante la administración de Obama.

Kent dijo a la comisión que planteó el asunto en la oficina del vicepresidente en 2015, diciendo que la posición de Biden en la junta directiva “podría crear la percepción de un conflicto de intereses”. Yovanovitch dijo que estaba preparada para responder preguntas sobre la posición de Biden durante su audiencia de confirmación en el Senado en 2016.

“Las pruebas reunidas no suponen un delito de impeachment”, concluía el memorando.

Contacte a Mark Tapscott en mark.tapscott@epochtimes.nyc

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