Tormenta de radiación solar afecta a la Tierra

22 de Junio de 2015 Actualizado: 22 de Junio de 2015

Un evento de tormenta solar se registró el 22 de junio, seguido de una tormenta de radiación que está afectando a la Tierra, aún en la madrugada del 23 de junio.

La tormenta de rayos X fue de carácter moderado (M), y su llamarada alcanzó una magnitud de 6,6 en la escala del 1 a 10. “Las llamaradas de clase M son una décima parte del tamaño de las llamaradas más intensas, las llamaradas de clase X”, informó la NASA el 22 de junio.

Después del evento, altos niveles de radiación se observaron a nivel de los polos de la Tierra,  alcanzando nivel S3 de la escala de 1 a 5, y pasadas las horas quedaron en nivel S2.

Altos niveles de radiación se observa a nivel de los polos ( color rojo, pasadas las horas luego de la Tormenta solar de rayos X el 22 de junio de 2015. ( NOAA)
Altos niveles de radiación se observa a nivel de los polos ( color rojo, pasadas las horas luego de la Tormenta solar de rayos X el 22 de junio de 2015. ( NOAA)

Entre los efectos biológicos de una tormenta de radiación de nivel S2, el equipo de NOAA explica que  “los pasajeros y la tripulación a bordo de aviones de alto vuelo en las altas latitudes pueden estar expuestos al riesgo de radiación elevada”.

Además las “operaciones de satélites, puede sufrir un evento único de posible interferencia. La propagación de ondas de alta frecuencia a través de las regiones polares y la navegación en lugares polares, posiblemente se vean afectadas”.

La tormenta solar se produjo a las 18:23, hora ET ( 14:23, hora EDT). El Observatorio de Dinámica Solar de la NASA, que mira el Sol constantemente, capturó una imagen del evento:

Tormenta solar el 22 de junio de 2015. a las 2:23, hora ET. ( NASA)
Tormenta solar el 22 de junio de 2015. a las 2:23, hora ET. ( NASA)

“Las llamaradas solares son poderosas explosiones de radiación. Las radiaciones nocivas de una llamarada no pueden pasar a través de la atmósfera de la Tierra para afectar físicamente los seres humanos sobre el terreno, sin embargo – cuando son lo suficientemente intensas – pueden perturbar la atmósfera en la capa donde viajan las señales de GPS y las comunicaciones”, destacó la NASA.

Actividad del Sol el 23 de junio. (SDO/NASA)
Actividad del Sol el 23 de junio. (SDO/NASA)

Otras eventos explosivos del Sol se produjeron en los días anteriores. Una de ellos de magnitud M, el 21 de junio. Como efecto de los anteriores, el Sol expulsó masa coronal en dirección a la Tierra, causando varias tormentas geomagnéticas solares, que alcanzaron un máximo de nivel severo (G4, de la escala 1 a 5.

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