Trump contra el político: Trump enmarca el debate desde ahora hasta el día de las elecciones

Por Thomas Del Beccaro
23 de Octubre de 2020
Actualizado: 23 de Octubre de 2020

Comentario

El debate final quedó en los libros y fue muy animado. Sin embargo, no hay duda de quién estará en mejor forma al salir del debate. Trump presentó esta elección en términos sencillos como una elección entre el político fracasado que es Joe Biden y el presidente Trump —el hombre de acción.

Tengan en cuenta que los debates no ocurren en el vacío. Tienen lugar durante la dinámica de una carrera.

La dinámica actual encuentra a Trump ganando un 8 por ciento en su índice de aprobación de Rasmussen en los últimos diez días. Gallup ahora encuentra que, en la autoidentificación, el 28 por ciento de los estadounidenses se identifican como republicanos y el 27 por ciento se identifican como demócratas. Además, Gallup encuentra que el 56 por ciento de los estadounidenses piensan que están mejor bajo Trump que bajo Obama/Biden.

Mientras tanto, Trump está haciendo campaña por todo el país haciendo eventos frente a grandes multitudes que incluyen constantemente a demócratas y a nuevos votantes.

Para Joe Biden, por otro lado, encuentra que las encuestas se le están escapando de las manos: ha perdido un 5 por ciento en el último IBD/TIPP solo en la última semana. Peor aún, está a la defensiva. Ha estado evitando preguntas sobre su hijo, Hunter Biden, y su laptop. Fue tan malo que pasó cuatro días fuera del periodo de campaña a menos de dos semanas de las elecciones. Eso es inaudito en la era de la televisión.

Dada esa dinámica, al final de este debate, el presidente Trump ganó este debate porque seguirá manteniendo su impulso mientras Biden no creó el suyo propio.

Primero, la (ridícula) decisión de Joe Biden de reclamar que la laptop de su hijo es desinformación rusa solo resultará en más preguntas no menos. Una gran cantidad de nueva información está a punto de salir a la luz y Joe Biden pasará los últimos 10 días de esta elección evitando las preguntas que nublarán, si no abrumarán, su mensaje. Eso nunca es bueno para un candidato.

En segundo lugar, Biden cerró el debate diciendo que quiere poner fin al uso del petróleo. Esa será la primera toma de distancia del debate en Pensilvania, Oklahoma, Texas, y más allá. De hecho, la industria del petróleo y el gas natural sostiene casi 10 millones de empleos y aproximadamente el 10 por ciento del Producto Interno Bruto de Estados Unidos.

La posición de Biden es apoyada por una minoría de estadounidenses y se proyecta como un peligro para los empleos en todas partes. De hecho, duplicó las regulaciones, los altos impuestos y otros costos que se imponen a los empleadores. Esos, también, no son posiciones ganadoras.

Tercero, si alguien está interesado en verificar los hechos, Biden mintió acerca de su hijo, sus propios tratos con China/Burisma, si alguna vez dijo que terminaría con el fracking (lo hizo), si usó la palabra “depredador” refiriéndose a la juventud negra (lo hizo), si durante la captura y liberación de los delincuentes se presentaron a sus audiencias (en su gran mayoría no lo hicieron), sobre si los aumentos del salario mínimo dan lugar al desempleo (lo hacen), sobre que Trump no ha hecho “nada” en cuanto a los precios de los medicamentos (lo ha hecho), sobre las presuntas recompensas rusas a los soldados estadounidenses (nunca se han verificado), y así sucesivamente.

También, durante casi treinta minutos del debate, Biden miró al costado y enojado mientras Trump estaba sereno todo el tiempo.

Lo más importante, nada de lo que dijo Biden le da una dinámica positiva de cara al futuro. No dio vuelta la esquina en ningún tema y no enmarcó ningún tema que requiera que el presidente Trump cambie su rumbo.

El presidente Trump, por otro lado, enmarcó el resto de la campaña en términos simples. Trump contra el político. Los 47 años de Biden sin logros contra los cuatro años agitados y exitosos del presidente Trump.

Hoy, el presidente Trump puede ir en un tour de 10 días a más de 30 estados y llevar a casa su visión del mañana envuelta en el patriotismo estadounidense. Joe Biden, por otro lado, no tiene ni la energía ni la capacidad de atraer a una multitud. En su lugar, es probable que tenga que esquivar a la prensa en eventos aislados. Esa es una propuesta perdedora.

En el análisis final, el presidente Trump recordó a la gente por qué lo colocaron en Washington. Se postuló por gente como Joe Biden y su falta de liderazgo. Ese es un argumento ganador.

Thomas Del Beccaro es un aclamado autor, orador, escritor de opinión de Fox News, Fox Business y The Epoch Times y expresidente del Partido Republicano de California. Es el autor de las perspectivas históricas, “La era dividida” y “El nuevo paradigma conservador”.


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Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no necesariamente reflejan las opiniones de La Gran Época

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