Trump elogia conversaciones entre líderes de las dos Coreas y celebra promesa del fin de la guerra

Por Petr Svab – La Gran Época
27 de Abril de 2018 Actualizado: 27 de Abril de 2018

El presidente Donald Trump, cautelosamente optimista, ha elogiado las conversaciones entre los líderes de Corea del Norte y Corea del Sur que resultaron en una serie de anuncios prometedores que insinúan un deshielo en las relaciones entre los dos países.

“Tras un año furioso de lanzamientos de misiles y pruebas nucleares, está teniendo lugar un histórico encuentro entre Corea del Norte y del Sur. Están pasando cosas buenas, pero sólo el tiempo lo dirá”, dijo en Twitter el viernes 27 de abril.

En un acontecimiento histórico, el presidente del Sur, Moon Jae-in, y el dictador comunista del Norte, Kim Jong Un, anunciaron que trabajarían con Estados Unidos y China durante este año para declarar el fin oficial de la Guerra de Corea de los años 50, y alcanzar un acuerdo de paz “permanente” y “sólido”. De momento la guerra estará técnicamente suspendida por un armisticio.

“Los dos líderes declaran ante nuestro pueblo de 80 millones de personas y ante el mundo entero que no habrá más guerra en la península coreana y que ha comenzado una nueva era de paz”, declararon ambos líderes.

Trump acogió con beneplácito el anuncio al tiempo que destacó el papel de Estados Unidos en el proceso que lo condujo a que se lograra.

“¡LA GUERRA DE COREA DEBE TERMINAR! Estados Unidos, y todo su GRAN pueblo, deberían estar muy orgullosos de lo que está ocurriendo hoy en Corea”, escribió el viernes.

Los líderes de Corea del Norte y del Sur se abrazaron el viernes después de comprometerse a trabajar en una “completa desnuclearización de la península coreana”, en lo que fue un día de sonrisas y apretones de manos en la primera cumbre intercoreana en más de una década.

La declaración incluía promesas de proseguir la reducción gradual de las armas, poner fin a los actos hostiles, transformar la frontera fortificada en una zona de paz y entablar conversaciones multilaterales con otros países, incluido Estados Unidos.

Moon aceptó visitar la capital norcoreana de Pyongyang este año, dijeron.

Luego de estrechar la mano de su homólogo sobre un bordillo de hormigón que marcaba la frontera en la fuertemente fortificada zona desmilitarizada, Kim se convirtió en el primer líder norcoreano desde la Guerra de Corea de 1950-53, en poner un pie en Corea del Sur.

Las escenas de Moon y Kim caminando juntos y bromeando marcan un sorprendente contraste con el aluvión de ensayos de misiles norcoreanos del año pasado, y con su mayor ensayo nuclear de todos los tiempos que condujo a sanciones internacionales generalizadas y a temores de guerra.

La reunión tiene lugar semanas antes de que Kim se encuentre con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en lo que sería una primera reunión histórica entre los líderes de ambos países.

China, el principal aliado de Corea del Norte, acogió con beneplácito la declaración de los dirigentes, y dijo que estaba dispuesta a seguir desempeñando un papel proactivo en la promoción de soluciones políticas. Trump dio crédito al líder chino Xi Jinping por ayudar a traer al Norte a la mesa de negociaciones.

“Por favor, no olviden la gran ayuda que mi buen amigo, el Presidente Xi de China, ha dado a Estados Unidos, particularmente en la frontera con Corea del Norte”, tuiteó Trump el viernes. “¡Sin él habría sido un proceso mucho más largo y difícil!”

Trump ha puesto gran énfasis en resolver la creciente amenaza del programa de armas nucleares de Corea del Norte, y ha logrado ejercer una presión sin precedentes sobre la dictadura comunista mediante la intensificación de las sanciones y la amenaza creíble de una acción militar.

Después de que el año pasado los ensayos nucleares y de misiles de Corea del Norte estuvieron acompañados de amenazas e insultos, a los que Trump respondió en forma similar, el Norte finalmente aceptó en enero iniciar las primeras conversaciones intercoreanas en más de dos años.

“Creo que el presidente Trump merece un gran reconocimiento por haber llevado a cabo las conversaciones intercoreanas, quiero mostrar mi gratitud”, dijo Moon a los periodistas en su conferencia de prensa de Año Nuevo. “Podría ser el resultado de las sanciones y la presión de EE. UU.”.

Corea del Norte también acordó enviar una delegación a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018. Como parte de la gran delegación fue la hermana de Kim, que se reunió con Moon y lo invitó a visitar Pyongyang para una cumbre. Moon no aceptó de inmediato, y luego envió funcionarios en su lugar. Los enviados, a su vez, dieron la noticia de que Kim estaba dispuesto a discutir el fin del programa de armas nucleares.

Eso, a su vez, abrió las puertas a las conversaciones con Estados Unidos, ahora planeadas para fines de mayo o principios de junio, ya que Trump mantuvo una postura firme de que el régimen comunista debe aceptar poner fin a su programa de armas nucleares como parte de cualquier negociación.

Los mercados mundiales abrieron en alza por la esperanza de poner fin al conflicto en la península de Corea. Las acciones en Seúl subieron por momentos más de un 1 por ciento y también subió la media de las acciones nikkeis de Japón.

Como parte de los esfuerzos por reducir la tensión, las dos partes acordaron abrir una oficina de enlace, poner fin a las transmisiones de propaganda y a las entregas de panfletos a lo largo de la frontera, y permitir que las familias coreanas divididas por la frontera se reunieran.

Los ojos puestos sobre la cumbre con Trump

Días antes de la cumbre, Kim dijo que Corea del Norte suspendía los ensayos nucleares y de misiles de largo alcance, y que desmantelaría su único sitio conocido de ensayos nucleares.

Pero ha habido escepticismo sobre si Kim está dispuesto a abandonar el arsenal nuclear que su país ha desarrollado durante décadas.

“No todo se resolverá en un abrir y cerrar de ojos”, dijo Kim Young Hee, un desertor norcoreano convertido en economista del Banco de Desarrollo de Corea.

“Kim Jong Un ha puesto la pelota en la cancha de Estados Unidos. Prometió la desnuclearización y prometió detener los ensayos nucleares”, dijo. “Eso nos dice que quiere que Estados Unidos garantice la seguridad de su régimen a cambio de la desnuclearización”.

No es la primera vez que los líderes de Corea del Norte y del Sur han manifestado sus esperanzas de paz. Dos cumbres anteriores celebradas en Pyongyang, la primera en 2000 y luego en 2007, no lograron detener el programa de armas del Norte ni mejorar las relaciones de manera duradera.

“Nos esforzaremos por crear buenos resultados comunicándonos cuidadosamente para asegurarnos de que este acuerdo firmado hoy ante el mundo entero no termine como los acuerdos anteriores”, dijo Kim después de que se firmara el acuerdo.

Cruzar la línea de demarcación

Anteriormente, Moon saludó a Kim en la línea de demarcación militar, donde los soldados sonrieron y se dieron la mano.

Fuera de lo planeado, Kim invitó a Moon a cruzar brevemente a Corea del Norte antes de ambos líderes cruzaran de nuevo hacia Corea del Sur tomados de la mano.

“Estaba emocionado de encontrarme en este histórico lugar, y es realmente conmovedor que hayas venido hasta la línea de demarcación para saludarme en persona”, dijo Kim, vistiendo su habitual traje negro estilo Mao.

“Una nueva historia comienza en este momento. Una era de paz, desde el punto de partida de la historia”, escribió Kim en coreano en un libro de visitas en la Casa de la Paz del Sur antes de que comenzaran las conversaciones.

Durante una reunión privada en la mañana, Kim le dijo a Moon que había venido a la cumbre para poner fin a la historia del conflicto, y bromeó con que lamentaba haberlo despertado a primeras horas del día con sus pruebas de misiles, dijo un alto funcionario presidencial.

Moon y Kim dieron a conocer su declaración conjunta antes de un banquete.

Más tarde, con sus esposas, disfrutaron de una actuación musical, y se tomaron de las manos mientras veían un montaje de fotos de la cumbre que vieron mientras sonaba una canción K-pop que incluía las palabras “ser una familia de nuevo”.

Después de las despedidas, Kim regresó a Corea del Norte.

Estados Unidos había dicho antes que esperaba que las conversaciones sobre la paz y la prosperidad avanzaran, y que esperaban con interés las conversaciones con Corea del Sur para preparar la reunión prevista entre Trump y Kim en las próximas semanas.

Estados Unidos estacionó 28.500 soldados en Corea del Sur como legado de la Guerra de Corea que terminó en una tregua y no en un tratado de paz. La guerra enfrentó a las fuerzas del Sur, junto a la ONU y Estados Unidos contra el Norte comunista, respaldado por China y Rusia.

Trump dijo el jueves que estaba considerando varias fechas y lugares para las próximas negociaciones.

Ivan Pentchoukov de La Gran Época y Reuters a este artículo.

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