Un conductor llama a un grupo de rescatistas para aliviar el sufrimiento de tres perritos callejeros

Por La Gran Época
18 de Abril de 2019 Actualizado: 08 de Mayo de 2019

Como se decía en los clásicos, “Uno para todos y todos para uno”. Tres perritos unidos en las buenas y en las malas, día tras día, en un viejo neumático para protegerse del sol. Desafortunadamente, el tiempo se estaba acabando… hasta que un conductor descubrió a uno de ellos y se preocupó tanto que decidió pedir ayuda.

Era un caluroso sábado en la tarde, cuando un conductor dio un giro equivocado y de repente vio a un pequeño terrier blanco sobre la basura, a un lado de un desierto callejón sin salida en Muscoy, California, cerca de un paso elevado de una autopista.

El conductor llamó a Faith Easdale, una salvadora local de perros con Dream Fetchers Project Rescue.

Faith le dijo a The Dodo: “Hacemos esto todo el tiempo, vemos perritos tirados en pasos subterráneos, campos, cañones, autopistas, y esta área es una de las peores”.

“Casi nadie iría allí o vería estos perritos, e incluso si los vieran, seguirían adelante”, añadió. “Simplemente no les importa. Es algo cotidiano”.

Faith no perdió tiempo y llamó a una amiga, Cassandra Aldridge, le habló del pequeño perro y le pidió que inspeccionara el área.

Cassandra encontró al terrier blanco en una vieja llanta desinflada. Cuando se acercó a mirar dentro, para su sorpresa, otros dos ojos de perrito la miraron fijamente: habían tres perritos abandonados.

Cassandra sabía que tenía que sacarlos del sol, pero estaban demasiado somnolientos por el calor para moverse, así que cogió el neumático y lo puso en el asiento trasero de su carro para perros.

Cuando Faith llegó, junto con Cassandra, convencieron a los perros asustados de que salieran del carro antes de darles agua y envolver a cada uno en una suave cobija.

Faith dijo: “Les acaricié la cabeza y les hice saber que estaban bien, y luego los metí uno por uno en una caja, estaban tan somnolientos que ni siquiera quisieron correr. Pero ellos estaban muy felices de estar juntos acurrucados en esa caja”.

Uno de los tres era un poodle negro, y pareció estar recientemente embarazada. Puso sus maternales patas alrededor de la pequeña terrier blanca y “se aferró a ella para salvaguardar su vida”, relató Faith.

Las señoras llevaron a los perros para ser tratados en un cercano hospital veterinario, donde les suministraron líquidos para la deshidratación.

Ahora que estaban en proceso de recuperación, era el momento de darles nombres.

Se llamaron Michelin, Pirelli y Kumho por las tres populares marcas de neumáticos.

A estos perros infestados de garrapatas les faltaban parches de pelo de tanto rascarse la piel. Se les trató la piel, se les examinaron los dientes y se les esterilizó, castró, arregló y confortó.

Hedy Alison, gerente de la oficina del hospital Camino Pet Hospital, escribió: “Pirelli y Kumho estaban amamantando, lo que significa que seguían produciendo leche para cachorros en la edad suficiente para ser destetados; Michelin fue encerrado y protegido y se está abriendo con el paso de los días”.

“Michelin sigue siendo demasiado orgulloso para mover su cola, pero podemos ver que la luz regresa a sus ojos”, dijo Hedy. “Separarlos toma tiempo, pero estos bebés lo valen”, agregó.

Después de ser microchipiados y vacunados, los tres amigos estarán listos para ir a hogares de acogida y luego, con suerte, a sus hogares permanentes.  Seguro que es mejor que vivir en un neumático viejo al lado de la carretera.

Mira a los tres amigos en el vídeo:


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