Un practicante de Falun Gong pierde a su madre y esposa después de 21 años de persecución

Por RITA LI
23 de Marzo de 2021
Actualizado: 23 de Marzo de 2021

Su hijo mayor se quedó sin hogar y su segundo hijo fue detenido, esta fue la escena final en la vida de la señora Li Caie, de 75 años, antes de que falleciera en noviembre de 2020. La señora Li era de una aldea en la provincia de Shaanxi, en el noroeste de China.

En diciembre, su hijo menor fue condenado a 3 años de prisión y a principios de este año su nuera desplazada falleció.

Todo esto sucedió debido a la persecución del régimen chino contra Falun Gong, también conocido como Falun Dafa, un sistema de refinamiento para la mente y el cuerpo que involucra ejercicios de meditación y enseñanzas morales.

Siguiendo los principios básicos de Falun Dafa: verdad, compasión y tolerancia, Li, sus dos hijos y nueras una vez fueron testigos de la paz y la felicidad en su familia hasta que, por temor a su creciente popularidad, el Partido Comunista Chino (PCCh) lanzó una persecución brutal contra la práctica el 20 de julio de 1999.

Desde entonces, millones de practicantes de Falun Gong han sido detenidos en prisiones, campos de trabajo y otras instalaciones y cientos de miles han sido torturados mientras estaban encarcelados, según el Centro de Información de Falun Dafa.

El hijo mayor de Li, Yuan Guangwu, se recuperó de dolores de cabeza por migraña, úlceras estomacales, enfermedad hepática y un problema del nervio trigémino pocos días después de practicar Falun Gong, según un informe del 22 de marzo en Minghui.org, un sitio web con sede en EE.UU. dedicado a documentar la persecución a Falun Gong en China.

La familia de Li, entre la que se cuenta su nuera, sus hijos y nietos, es originaria del pueblo de Mingqiao, en la localidad de Jianling, en el condado de Liquan. Tras el inicio de la persecución la familia ha sufrido una presión constante que ha durado más de dos décadas. Los dos hijos de Li han sido reeducados en campos de trabajo en dos ocasiones.

La vida de Guangwu, el hijo mayor de Li, estuvo en juego mientras se encontraba en el campo de trabajo de Zaozihe, en la provincia de Shaanxi, y cada vez que ha sido liberado se ha quedado sin hogar. Uno de sus oídos fue golpeado hasta quedar sordo.

Tortura en el campo de trabajo forzado

El 22 de mayo del 2000, nueve personas de la familia de Li, incluidos sus hermanos, fueron secuestrados por la policía local y por funcionarios del gobierno de la ciudad. Entre ellos Guangwu, quien después de estar detenido durante 40 días, fue condenado a trabajos forzados por dos años y medio, y su hermano menor, Huiwu, fue condenado a dos años de trabajos forzados.

Al negarse a renunciar a su fe, Guangwu fue encadenado una vez al marco de una cama dentro de una celda de la prisión y dos guardias no le permitieron dormir.

Durante ese tiempo los pantalones de Guangwu se mantuvieron humedecidos por su propia orina.

En septiembre de 2001, Guangwu se vio obligado a dormir en el suelo de cemento debajo de la cama, con sarna cubriendo su cuerpo durante seis meses. Los guardias de la prisión lo humillaron obligándolo a quedarse desnudo en el patio, siendo observado por la multitud al mediodía, con la excusa de que así se desharía de los ácaros bajo la luz del sol.

En la noche del 30 de junio del 2008, más de 30 personas de un equipo local de seguridad nacional, de una estación de policía y del gobierno de la ciudad treparon por la pared de su casa para secuestrar a Guangwu nuevamente, así como a su pequeña hija, su hermano, cuñada, y a otros tres practicantes de Falun Gong mayores de 70 años.

Quince días después, los hermanos fueron llevados al campo de trabajos forzados de Zaozihe y cada uno fue detenido durante un año.

Cuando Guangwu se negó a abandonar su práctica, los guardias de la prisión instigaron a los reclusos a golpearlo severamente en la cabeza, el abdomen y la cintura, antes de colgarlo de una ventana con sus brazos esposados.

La ilustración muestra una de las torturas a las que han sometido a los practicantes de Falun Gong. (Minghui)

Después de dos meses de tortura, su familia, con lágrimas en los ojos, llevó a Guangwu a casa.

Forzados a vivir sin hogar

En 2010, más de 15 personas de las autoridades locales y de la oficina 610 del régimen chino, irrumpieron en la casa de Guangwu para arrestarlo.

La Oficina 610 fue establecida por el entonces líder del partido comunista, Jiang Zemin, el 10 de junio de 1999, para perseguir y erradicar a Falun Gong. La 610 opera de manera similar a la Gestapo de la Alemania nazi.

Guangwu y su esposa, Zhang Cuicui, se vieron obligados salir de sus doce acres de huertos de manzanas y de otros sembradíos para encontrar otro medio de vida.

En la mañana del 26 de marzo del 2013, Wang Liming, el jefe de la comisaría de la ciudad de Jianling, irrumpió en la casa de Yuan Huiwu con sus seguidores y saqueó sus pertenencias personales y dinero. La pareja fue desplazada por la fuerza y tuvo que dejar a su hija de 8 años sola en casa.

El 17 de julio de 2014, mientras intentaban ganarse la vida en Xi’an, Guangwu y su esposa fueron secuestrados nuevamente.

La noche siguiente, un oficial de policía golpeó a Guangwu, cuando estaba en la puerta del centro de detención, y el impacto hizo que perdiera la audición del oído izquierdo. Mientras estuvo detenido, el oficial usó instrumentos de tortura día y noche durante tres meses seguidos.

La ilustración muestra la tortura: “Aguja e hilo”. (Minghui)

Para el 5 de febrero de 2015, Guangwu casi había sido torturado hasta la muerte. No obstante, pudo regresar a casa bajo fianza el 19 de junio.

Su hermano menor, Huiwu, compartió el mismo sufrimiento. En la mañana del 18 de diciembre de 2020, Huiwu fue sentenciado a 3 años de prisión y multado con 5000 yuanes (USD 770).

Huiwu presentó una apelación contra la sentencia. Sin embargo, el juez del tribunal de Xi’an Yanta negó que hubiera recibido el caso cuando la familia de Huiwu se lo preguntó.

La madre y la esposa mueren a causa de las injusticias

La persecución prolongada hacia los hermanos se extendió a la generación mayor de la familia.

Cuando los agentes de la Oficina 610 entraron a la casa de la madre de los dos hermanos, en 2010, causaron que ella, la señora Li, se desmayara de miedo. Su esposo estuvo hospitalizado durante más de veinte días debido a que su presión arterial sistólica subió más allá de los 240 mm Hg.

En octubre de 2020, de seis a siete policías vestidos de civil irrumpieron repentinamente en su residencia alquilada en Xi’an, inmovilizaron a Guangwu contra el suelo y registraron su casa. Tanto la madre de Guangwu como su esposa, Zhang, cayeron inconscientes y fueron llevadas al hospital para reanimación.

Guangwu y Zhang fueron desplazados forzosamente en repetidas ocasiones. Li tuvo que mudarse a la casa de su hija, pero fue hostigada nuevamente después de ser encontrada por la policía.

El 29 de noviembre de 2020, la madre de Guangwu, Li, murió debido a las circunstancias adversas que enfrentó por tanto tiempo. Más tarde, el 3 de febrero de 2021, su esposa Zhang falleció en medio de los constantes desplazamientos forzados.


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